Sociedad

Las mejores rutas por los pueblos andaluces para comenzar la 'nueva normalidad' viajando

Pueblos andaluces. Pueblos andaluces.

Pueblos andaluces.

Andalucía. Tan cercana y tan grande. Más de 87.000 kilómetros cuadrados de extensión, 8,5 millones de habitantes, 3.000 años de historia, 800 kilómetros de costa y 24 parques naturales son mucho que ver. En Andalucía caben todos los países y los paisajes del mundo: hay playas, montañas, naturaleza, gastronomía… Es tan grande y variopinta que cualquier andaluz podrá siempre descubrir algo nuevo en cualquier viaje. En su propia casa.

La crisis sanitaria provocada por la irrupción del coronavirus en todo el mundo se ha convertido en una oportunidad única para conocer mucho más la propia tierra. Con seguridad y la certeza de estar apoyando la economía propia. No hay mejor manera de viajar con la 'nueva normalidad' que empezamos a saborear este fin de semana que redescubriendo Andalucía. Centenares de municipios para descubrir, diferentes formas de entender la cultura o la gastronomía. Ocho provincias abiertas de par en par a sus paisanos.

Almería

Cabo de Gata. Cabo de Gata.

Cabo de Gata.

En Almería, un buen destino es siempre el Cabo de Gata. Mojácar es uno de los pueblos más representativos de la zona: playas tranquilas, paisajes asombrosos y un caso urbano peculiar conformado por blancas fachadas coloreadas por los geranios que las adornan. Viéndolo de lejos, Mojácar ya es impresionante por sus casas arremolinadas colgadas de las montañas de Sierra de Cabrera.

Como en toda Andalucía, su riqueza gastronómica es enorme: los gurullos, los guisos de pelotas, el caldo de pimentón, las migas, los arroces caldosos o incluso el cous-cous, fruto de su legado andalusí, son motivos más que sobrados para visitar la localidad.

Cádiz

Setenil de lasBodegas Setenil de lasBodegas

Setenil de lasBodegas

Setenil de las Bodegas es posiblemente uno de los pueblos más populares de la región por su original trazado urbano. En este municipio de la sierra de Cádiz buena parte de las viviendas se encuentran construidas dentro de la montaña, bajo los salientes de las enormes rocas de su increíble paisaje.

La Calle Cuevas del Sol es imprescindible para hacerse una foto que a buen seguro triunfará en redes sociales. De paso no hay que desaprovechar la ocasión de tomar una tapa o comer en cualquiera de los muchos bares y restaurantes del pueblo.

Córdoba

Iznájar. Iznájar.

Iznájar.

Las vistas tampoco son un pasajero extraño en Córdoba. Iznájar y su impresionante embalse son un destino idóneo para los paisajistas que visiten la provincia cordobesa. El Castillo HISN-ASHAR, que domina el contorno del pueblo desde hace diez siglos, es una joya del pasado que además cuenta con uno de los aljibes más grandes de la época.

Destaca la Torre del Homenaje, en cuyo interior hay un rinconcito dedicado a Rafael Alberti, que escribió un poema dedicado a la propia torre. Dentro del castillo está la entrada a una gruta, que desde el mismo castillo conducía al río, conocida popularmente como la ‘cueva de la reina’. Para comer, los productos caseros del cerdo, el guisillo (en el que se aprovecha el pan duro y se puede preparar de múltiples maneras, especialmente con pescado) y por supuesto el salmorejo de naranja.

Granada

Capileira Capileira

Capileira

En Granada hay decenas de pueblos dignos de una visita y de una estancia, aunque es en cualquiera de la comarca de Las Alpujarras donde el turista puede encontrar un destino más tranquilo y peculiar.

Capileira está considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Situado en el Barranco de Poqueira, es también uno de los más altos del país, muy cerca del Mulhacén, que se puede visitar desde allí. Su arquitectura y construcción urbana hacen las delicias de los amantes del beatus ille. Para comer, una olla de San Marcos o el puchero de Hinojos para acabar bien saciados.

Huelva

Linares de la Sierra Linares de la Sierra

Linares de la Sierra

En Huelva se encuentra el Valle Escondido. Muy cerquita de la popular localidad de Aracena se encuentra Linares de la Sierra, una aldea que conserva todo el sabor de los pueblos serranos gracias a una arquitectura y un diseño urbano que ha permanecido prácticamente inalterado durante siglos. De Linares destacan sus senderos, sus fuentes (la nueva y la vieja), la plaza de toros que es a la vez la plaza del pueblo y los mosaicos, llamados llanos, que abren el paso a cada casa de la localidad.

Para comer, uno de los mejores restaurantes de la provincia, Arrieros, aunque ojo porque hay que reservar. Si no es posible, hay varios restaurantes con lo mejor del cerdo ibérico y el resto de productos serranos.

Jaén

Úbeda. Úbeda.

Úbeda.

Las localidades jienenses de Úbeda y Baeza no son Patrimonio de la Humanidad por gusto de nadie, sino porque sus paredes son Historia pura. Nos paramos en Baeza, que fue sede universitaria en el siglo XVI y posee en hermoso y único casco antiguo. En Baeza podemos sentarnos en las aulas donde impartió clases Antonio Machado y visitar el histórico seminario de San Felipe Neri.

Como joyas gastronómicas, además del espectacular aceite de Jaén puede disfrutarse de la cazuela con habas y garbanzos cocidos o del bacalao a la baezana.

Málaga

Ronda. Ronda.

Ronda.

En Málaga prácticamente no hay duda: Ronda Enamoró a Hemingway, Orson Wells, García Lorca o a Alberti y sigue haciéndoselo a todo el que pasa por allí. Está considerado Conjunto Histórico-Artístico porque es un auténtico museo urbano. Empezando por el Puente Nuevo, que atraviesa el Tajo y que representa una de las imágenes más características de la ciudad, y acabando en el Palacio del Rey Moro o los Baños Árabes.

Para comer, lo mejor son sus carnes de caza, sin olvidar la caldereta ni la morcilla, que se elabora acompañando muchos platos y también sola con pan tostado.

Sevilla

Constantina. Constantina.

Constantina.

En la Sierra Norte de Sevilla también hay mucho que descubrir. Constantina es uno de esos pueblos que aparecen por sorpresa para quedarse en las retinas de los viajeros. Paisajes frondosos, senderos sorprendentes y joyas como el Castillo, la Iglesia de Santa María de la Encarnación, el barrio de la Morería y, por supuesto, la Ermita de Nuestra Señora del Robledo, ofrecen una buena perspectiva de lo que es la serranía sevillana.

En cuanto a la gastronomía, las carnes y embutidos harán las delicias de los más carnívoros, y es imposible pasar por allí y no comer, en temporada, los famosos faisanes. ¿Que qué son? Pregunte cuando vaya.

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