La Policía libera a 15 mujeres chinas prostituidas en Palma y detiene a 14 personas

Las víctimas eran captadas mediante anuncios en redes sociales y engañadas sobre la verdadera naturaleza de su trabajo

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Un vehículo de la Policía Nacional.
Un vehículo de la Policía Nacional. / Mariscal (Efe)

La Policía Nacional ha liberado en Palma a 15 mujeres chinas víctimas de explotación sexual que eran captadas a través de anuncios en redes sociales por una organización criminal de este país asiático, y ha detenido a 14 personas, 12 en Baleares y 2 en Barcelona.

En un comunicado, la Policía ha informado este sábado de que siete de los 14 detenidos —13 de nacionalidad china y un español— han ingresado en prisión provisional por orden judicial.

Las mujeres debían estar disponibles las 24 horas del día, eran vigiladas de manera continua y obligadas a realizar servicios sexuales tanto en los pisos como en domicilio. También eran "compradas y vendidas" entre distintas organizaciones explotadoras para que rotaran de un lugar a otro.

La Policía ha practicado diez entradas y registros en inmuebles de la capital balear y se han clausurado tres prostíbulos clandestinos.

Las pesquisas de la operación Pascua comenzaron en abril de 2025, tras recibirse dos comunicaciones anónimas en el correo trata@policia.es, en las que varias mujeres chinas pedían ayuda y alertaban de que estaban siendo explotadas y agredidas sexualmente en pisos de Palma.

Un testimonio "clave" en la investigación lo proporcionó otra mujer que logró huir de uno de los locales donde estaba recluida.

Oferta de cuidadoras por 2.000 euros al mes

Las víctimas eran captadas mediante anuncios en redes sociales y engañadas sobre la verdadera naturaleza de su trabajo en España.

Algunas se encontraban ya en la península y otras viajaban a Madrid desde China vía Dubai y Serbia tras aceptar falsas ofertas de empleo como masajistas terapéuticas, cocineras o cuidadoras, con salarios de unos 2.000 euros mensuales.

La organización asumía los gastos del traslado, generando una deuda que las mujeres debían saldar ejerciendo la prostitución. Una vez en Palma, las víctimas eran trasladadas a los pisos, sin libertad de movimientos ni posibilidad de rechazar clientes.

En algunos casos eran forzadas a mantener relaciones sexuales sin preservativo, por lo que la red cobraba un precio más elevado.

Todas las ganancias obtenidas debían entregarse íntegramente a la organización, que únicamente les devolvía una parte tras descontar gastos de alquiler y manutención.

Además, la organización ofrecía a las víctimas la posibilidad de regularizar su situación administrativa en España mediante matrimonios fraudulentos, a cambio de elevadas sumas de dinero.

Una vez regularizada su situación, la red utilizaba la identidad de las mujeres para abrir cuentas bancarias, contratar suministros o dar de alta líneas telefónicas, con el objetivo de ocultar la identidad de los responsables de esta organización criminal.

1,2 millones de ganancias en un prostíbulo

Los agentes han constatado que el entramado incrementaba de forma significativa sus beneficios mediante la venta a los clientes de sustancias estupefacientes y vigorizantes sexuales.

En uno de los prostíbulos investigados, los ingresos alcanzaron en un solo año los 1,2 millones.

En los registros policiales se intervinieron cinco vehículos de alta gama, 190.000 euros en efectivo, armas blancas y prohibidas como pistolas táser, katanas o cuchillos, así como joyas, relojes, teléfonos móviles, terminales de punto de venta utilizados para el cobro de servicios sexuales y abundante documentación relacionada con la actividad delictiva.

La operación se enmarca en el Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual. La Policía Nacional recuerda que mantiene habilitados el teléfono 900 10 50 90 y el correo trata@policia.es para facilitar la denuncia anónima y confidencial de este tipo de delitos.

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