El Gran Wyoming: "A los periodistas sesgados les preocupa que yo lo sea "
El histriónico presentador regresa mañana lunes a su franja habitual nocturna para reírse de la actualidad, con un trabajo "decente" y "riguroso".
Regresa mañana. Y dirá: "ya conocen las noticias. Ahora les contaremos la verdad". El intermedio vuelve a La Sexta, con sus chicas, Montañez, Villas y la coreana-utrerana de mentirijillas Usun Yoo, y con la incorporación de Tania Llasera. Wyoming, Chechu, sigue fiel a sí mismo. Luce cientos de cicatrices de la vida y de la televisión y es un histriónico rockero capaz de congregar arrebatos como encendidas antipatías. No sufre de complejos.
-El comentario está en la calle. He visto por ahí una encuesta que aseguran que es usted el tipo más atractivo de España.
-Hombree... Pero llevo encima siete kilos de más. Cosas de estar tranquilito en Zahara de los Atunes. Los bajaré en estos próximos días. Este verano he hecho la Operación Bikini, pero al revés.
-¿Los kilos le han aplacado el genio?
-Qué va. En cuanto se ponga en marcha el programa este lunes, cargo las pilas y también el genio. -¿Sigue contando con becarios?
-La Asociación de Becarios de España nos niega el fichaje de nuevos elementos en el programa. No se fían de mí.
-¿En Intereconomía, la cadena que picó con su vídeo de la falsa bronca, siguen a la gresca con usted?
-El otro día me mandaron una pregunta que ocupaba medio folio en la que decía algo así como "¿por qué ahora los progres que siempre están protestando cuando...?" yo qué se. Les respondí que sigo estando muy ocupado con la Ley de la Memoria Histórica. Yo hago algo decente y a los periodistas sesgados les preocupa que yo sea sesgado.
-Pese a que la crisis tiene tintes dramáticos ¿todavía le quedarán ganas de reírse de la política?
-Sí. Hay que tomarse todo con sentido del humor. Porque hay que sobrevivir, señores.
-Pero hay asuntos que no podrá tomárselo a guasa.
-Claro, las desgracias, los débiles. Hay que evitar herir las sensibilidades que no vengan a cuento. De todo no se puede reír uno.
-El intermedio' es algo más que humor...
-Sí, puede parecer un programa superficial, que se toma la actualidad a la ligera, pero el equipo trabaja con mucho rigor y hace un análisis reflexivo de lo que ocurre. Eso nos diferencia de otros.
-Comentaba usted que la televisión ha perdido su sitio entre los medios de comunicación.
-Porque algunos la han convertido en un negocio sin más. Está claro que es un negocio, pero a un precio de saldo, y bastante veces huele a depósito de basura. La propia gente se avergüenza de decir que ve la televisión. Decimos "ayer... haciendo zapping... vi tal cosa...". Parece que nadie disfruta viendo la televisión y que nos ponemos delante con mala conciencia.
-¿No hay mala conciencia cuando se ve La Sexta?
-Pues no sé, pero yo puedo decir que no me puedo avergonzar de trabajar en La Sexta. Y soy quien mejor lo puede decir porque he trabajado en todos los canales.
-Usted comenzó en TVE hace casi un cuarto de siglo. Hace unos meses prejubilaron a Paula Gardoqui, con la que presentó 'Silencio, se juega' en la Segunda Cadena. Ella venía de los programas infantiles y usted... quién sabe en qué sótano le encontraron...
-Buena memoria. No por lo del sótano. Mi debut en TVE fue en Silencio se juega. Estaba allí más perdido que un pulpo en un garaje. Era un programa en directo que duraba tres ó cuatro horas, con una película. Con la gran Paula Gardoqui. Por allí pasaban actores y recuerdo a Banderas, que yo no sabía entonces quién era. El programa lo dirigía Pirracas, el hermano de Forges. Era algo sencillo, pero estupenda.
-Usted se dio a conocer los 80 que fue una década que habría que revalorizar algo más.
-Pero yo soy más de los 70, cuando disfruté más a mi aire. Ya he vivido siete décadas y la mejor época para mí fueron los 70.
-Un programa que presentó en los 90, antes de 'Caiga quien caiga', 'El peor programa de la semana', en La 2, se adelantó varios lustros en el estilo de humor. Se parecía a 'El intermedio'...
-Fue un gran programa, de David Trueba, pero lo quitaron porque se creían que en una entrevista (con Quim Monzó) íbamos a hablar de la Infanta Elena. Todo fue una comedura de coco de los jefes y lo quitaron sin más. Estaba creando un público muy concreto y aunque empezó con poca audiencia iba subiendo como la espuma. Era mordaz, inteligente, aunque esté mal que yo lo diga. En los sketches teníamos a actores que apenas se conocían como Álex Angulo, Santiago Segura, Jesús Bonilla, Anabel Alonso, Pablo Carbonell. Por allí andaban Luis Ciges, Chus Lampreave...
-Fue uno de los primeros programas de humor que evitaba el estilo Benny Hill, que era el que se hacía entonces en las privadas.
-No se ha vuelto a hacer un programa como aquel. Con aquellos recursos. La cadena pública necesitaría algo así.
-Tal vez se aproxima 'Muchachada Nui'.
-Pero no es perfecto porque no estoy yo. El peor programa de la semana tenía además entrevistas, música. Era muy completo.
-Usted ha recibido bastantes palos de los programadores.
-Este oficio es así, como el fútbol. A veces te toca ganar y otras, perder. Cuando empiezas un proyecto sabes que no es eterno, que puede durar un cuarto de hora. Yo tengo más palos que nadie de haberle fulminado programas de forma un tanto extraña, como le pasó a CQC.
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