La espectadora de 93 años que ha dejado impactada a Sonsoles Ónega en su regreso
La periodista quiso agradecer el apoyo de estos días pero lo reservó para el final de su programa ya que estuvo a punto de romperse en distintas ocasiones
Estas han sido las primeras palabras de Sonsoles Ónega tras la muerte de su padre
Fernando Ónega y la relación personal con sus hijas periodistas
"Siento muchísimo lo de tu papá, que eso duele mucho". Con estas palabras cargadas de afecto y emoción, Sofía, una mujer de 93 años presente este lunes en el plató, recibía a Sonsoles Ónega en su vuelta a las tardes de Antena 3 tras perder a su padre, el veterano periodista Fernando Ónega. La anciana, que se convirtió en el apoyo de la presentadora junto a sus compañeros, no dudó en lanzarle un consejo de vida en estos instantes: "Hay que luchar en la vida lo que podamos mientras estemos. Padre no hay más que uno", le recordó, logrando que la periodista tuviera que pedirle cambiar de tema para no romper a llorar ante las cámaras.
En este lunes Ónega retomó la conducción de Y ahora Sonsoles enfrentándose al duelo profesional más difícil de su carrera. Tras la muerte de su progenitor el pasado 3 de marzo, la comunicadora mantuvo la normalidad de cualquier otro día para no alterar el ritmo informativo: era en sí un homenaje a la herencia del rigor que su padre le inculcó. Sin embargo la calidez de Sofía, su cariño y naturalidad, sacó al aire los sentimientos de la periodista.
Al cierre del programa fue cuando Sonsoles Ónega agradeció las muestras de afecto de estos días ya que de lo contrario no hubiera podido proeseguir. Con voz entrecortada dedicó el final para agradecer profundamente a quienes cuidaron de su padre en el Hospital Ramón y Cajal y a todos aquellos que se acercaron a la Casa de Galicia para darle el último adiós. En sus palabras, describió a Fernando Ónega como ese "niño de aldea" que acabó convirtiéndose en el referente toda una generación de comunicadores que hoy se sienten "huérfanos de su mirada azul".
Sofía compartió con Sonsoles su propia historia de pérdida, relatando cómo ella misma se ha quedado sola tras la partida de sus siete hermanos y de su marido hace ya veinte años. Esta conexión humana puso de manifiesto que, más allá de la relevancia pública de Fernando Ónega, el dolor de Sonsoles es el de cualquier hija que despide a su quien le marcó su vocación y profesionalidad. Sonsoles confesó que no quiso abrir el programa con el mensaje de despedida precisamente para evitar que la emoción le impidiera cumplir con su labor informativa. Fue una decisión consciente para honrar la memoria de su padre de la mejor manera que conoce: trabajando y contando la vida a los demás, tal y como él hizo durante décadas en los medios.
"La vida sigue", afirmó con determinación la presentadora, reconociendo que el consuelo recibido en estos días, si bien no devuelve la vida, ha logrado aliviar significativamente el peso de la muerte. La presentadora se despidió citando a los espectadores para hoy. Efectivamente, un día más
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