El Alcazabeño cumple dos semanas de huelga de hambre
Toros
Ya pasan catorce días, con sus noches, desde que el torero bastetano David Moreno se declaró en huelga de hambre reclamando una oportunidad en el ciclo del Corpus 2019
David Moreno 'Alcazabeño' es un torero que se doctoró en el año 1999, en la Plaza de Toros de Castilléjar, apadrinado por Tomás Campuzano y actuando como testigo el onubense Francisco Barroso, con un encierro de Ordóñez. Sin embargo, no ha sido acartelado ni una sola vez en la Nueva Plaza de Toros de Granada como matador.
Sí actuó como novillero, concretamente en el año 1996, recibiendo el premio de la Peña Platería como novillero triunfador, junto a Joselito. Repitió un año después, con otro triunfo, logrando tocar pelo en dos ocasiones esa tarde. Carta de presentación suficiente para haber hecho el paseíllo en alguna tarde en el Corpus.
El Alcazabeño, que cumple 20 años de alternativa, asegura a Granada Hoy que "este año tiene que ser el año de su vida, estoy fuerte y animado, llevo varios meses concentrado en el campo preparándome para triunfar en Granada".
Para llamar la atención, porque con el diálogo y los ofrecimientos no es suficiente, ha decidido instalarse en la puerta principal del coso granadino, allí pasa gran parte del día recibiendo amigos, gente que pasa por allí, aficionados a los toros, y todo aquel que se interesa por su situación, "que son muchos y variados, tanto los que les gustan los toros como los que no les gustan", añade David, "la gente y su ánimo son los que me alimentan".
Está animado, tan solo sufrió un pequeño bajón hace un par de días, pero se recuperó. Por la mañana, sobre las siete, los amigos de Restaurante Ramírez le ofrecen un café caliente, y así hasta llegar la noche que toma dos plátanos, el resto de día a base de agua.
Por la noche, cuando ya apenas la gente pasa, se acuesta en su coche, que tiene aparcado en frente.
"Abandono el día que el empresario de la Plaza, José María Garzón, que ya le visitó la semana pasada me confirme que voy a torear dos toros en el Corpus, me dio un abrazo y me dijo que me alimentara y me pusiera fuerte", pero de momento solo quedó ahí.
No obstante David tiene mucha fe en que a principio de esta semana entrante vuelva Garzón con un contrato bajo el brazo. "Seguro que no se va a arrepentir de ponerme en los carteles, el triunfo lo tengo en la cabeza y en el corazón".
Huelgas de hambre, la actual y drástica forma de abrirse paso en el toreo
"Más cornadas da el hambre", la célebre frase que acuñó el Espartero hace siglo y medio pareció ser una premonición de lo que 150 años después iba a convertirse en la nueva modalidad de protesta y lucha que algunos toreros están llevando a cabo para abrirse paso en una profesión cada vez más monopolizada. Y es que actualmente ya no sorprende ver a algún novillero o matador en huelga de hambre en los aledaños de una plaza de toros en plan reivindicativo o simplemente pidiendo la oportunidad que no acaba de llegar por culpa de la paulatina reducción de festejos y la falta de huecos en unos carteles cada vez más previsibles, monótonos y monopolizados. Los pioneros en esta forma de protesta fueron los ocho novilleros colombianos que decidieron acampar en las puertas de la Santamaría para pedir el regreso de los toros a Bogotá. Lo hizo el novillero Javier Velázquez, que en 2017 inició una huelga de hambre en la misma puerta de arrastre de Las Ventas. Otro novillero que comenzó una huelga fue Cristian Pérez, que ese mismo año, 2017, se postró en los aledaños de la plaza de su Albacete natal pidiendo una oportunidad que la empresa de la Chata tuvo también a bien aceptar. Este mismo año el también novillero Jesús Álvarez y el matador de toros David Moreno 'El Alcazabeño' han emprendido una protesta igual en Sevilla y Granada, respectivamente. El primero de ellos ya ha conseguido que la empresa de La Maestranza le prometa ponerle en 2020, mientras que el granadino continúa su lucha en las postrimerías de la Monumental de Frascuelo. Javier López / Efe
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