Finito de Córdoba cuaja un gran 'cuvillo' y escucha los tres avisos
El cordobés cuajó al excelente cuarto, al que se negaba a matar, pese a los recados presidenciales
Juan Serrano Finito de Córdoba protagonizó el suceso de la tarde al cuajar de cabo a rabo al excelente cuarto y matarlo después de escuchar los tres avisos, desobedeciendo al presidente, y Morante cuajó al buen quinto de la notable corrida de Núñez del Cuvillo. Se lidiaron toros de Núñez del Cuvillo, de justa presentación. Finito, ovación tras leve petición y gran ovación tras tres avisos. Morante de la Puebla, silencio y oreja. Alejandro Talavante, oreja y silencio.
Finito de Córdoba malogró una merecida salida a hombros por su empeño frustrado de indultar al cuarto, un animal de excelentes condiciones que tuvo el pero de rajarse un poco al final. El Fino no había pasado de los detalles con un primero de sosa nobleza.
El toro rompió cuando descubrió la calidad que atesoraba por el pitón izquierdo. Sobre ese lado surgió el mejor Finito, definitivamente acoplado con la excelente clase del toro de Cuvillo al que reventó literalmente por naturales en una faena honda, expresiva, bien trazada y siempre sentida. Hubo petición de un indulto improcedente. El torero desobedeció al presidente y estoqueó al animal. Había desaprovechado la oportunidad de cortar los máximos trofeos de forma legítima pero optó por el escándalo. No hubo orejas; tampoco vuelta para el toro.
Morante se aburrió pronto con su primero. El buen quinto sí le dejó torear con temple, suavidad y relajo en una faena con dos fases y cerrada por excelentes naturales que hizo enseñar la mejor versión de Morante, inspirado y brillante pero insolvente con la espada.
Talavante realizó un templado ante su primer astado. La faena al soso y brusco sexto no llegó a coger vuelo.
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