El Juli y Fandiño destacan en otro año de recortes
Balance de la temporada 2013 la crisis afecta a todos los escalafones
Ninguno de los diestros del escalafón superior consiguió mandar de comienzo a fin en una campaña con menos festejos
La temporada 2013 se ha desarrollado bajo el temporal de la crisis económica, con una nueva reducción drástica en el número de espectáculos global y en todos sus escalafones y con otros apuntes muy negativos, como la decisión de Bildu al cargarse por su cuenta la Semana Grande de San Sebastián.
Dentro de lo acontecido en los ruedos destacan dos nombres: Julián López El Juli e Iván Fandiño. De las figuras, El Juli fue quien afrontó el año con mayor compromiso y regularidad. Iván Fandiño ha dado el salto a la primera línea. Ambos realizaron las campañas más significativas en plazas de primera categoría. Todo ello en otro año socavado por la citada crisis, en el que sólo nueve matadores de toros han alcanzado o sobrepasado los cuarenta espectáculos. De hecho, el líder de este año, Juan José Padilla, ha sumado 68 festejos, muy lejos de los 111 de David Fandila El Fandi en 2008. Es la cifra más baja de los últimos 59 años que consigue el matador que encabeza el escalafón.
El descenso es todavía más notorio porcentualmente en los novilleros: José Garrido ha sumado 26 novilladas, entre tanto Pepe Moral alcanzó 66 espectáculos en 2007, año en el que hasta 33 novilleros superaron los 20 festejos, cifra que sólo han alcanzado cuatro toreros en 2013.
El Juli, sin pisar Las Ventas, consiguió sus triunfos más importantes en Sevilla -único espada que abrió la Puerta del Príncipe-, donde cayó herido, Bilbao, Pamplona, Valencia, Málaga, Aranjuez y Arles, donde indultó un toro.
Iván Fandiño dio un paso decisivo para convertirse definitivamente en un torero imprescindible para 2014, tras una actuación importantísima en Madrid frente a un toro de Parladé que le acabó hiriendo de gravedad. Por contra, no pisó Sevilla.
En otra temporada en la que ningún matador ostentó el bastón de mando de principio a fin de la misma, cabe destacar en tercer lugar a un Miguel Ángel Perera que, debido al fallo con la espada, perdió trofeos, tras faenas relevantes en ferias tan significativas como San Isidro, Bilbao y San Miguel.
De la baraja de toreros de primer rango, Morante dio un aldabonazo extraordinario en la goyesca de Ronda. Manzanares, que naufragó en su apuesta en solitario en Sevilla, se desquitó en una gran faena en Nimes, donde cortó un rabo. Talavante falló con seis toros en Madrid y salió a hombros en esa plaza en posterior actuación.
Los franceses Sebastián Castella y Juan Bautista destacaron especialmente en tierras galas. El veterano Enrique Ponce, fuera de los escenarios fundamentales de Madrid y Sevilla, dejó patente su maestría en Bilbao. Otros, como El Cid, brillaron en citas puntuales; en su caso, con una faena de gran calado en la Feria de Otoño de Madrid.
Como caso singular de torero que asciende varios peldaños se encuentra el sevillano Manuel Escribano, quien sumó 24 corridas gracias a un gran triunfo ante toros de Miura en la Feria de Abril, en la que entró como sustituto de El Juli.
El escalafón lo encabezó estadísticamente Juan José Padilla -66 corridas y 122 orejas-. Tras el percance por el que perdió su ojo izquierdo, el jerezano entró en corridas que no eran las habituales en su caso, siempre ligado su nombre a hierros duros. Con el material de las figuras ha mantenido regularidad y ha afinado su tauromaquia. En 2013 dejó apuntes de ello en Castellón, Sevilla, Pamplona, Dax, Mont de Marsan, Almería, Málaga o Zaragoza, entre otras plazas.Como segundo espada quedó David Fandila El Fandi, un diestro que ha liderado las cifras hasta en siete ocasiones en las últimas temporadas -cinco de ellas entre 2008 y 2012-. El Cordobés, otro torero con tirón popular, que ha cumplido dos décadas de alternativa, mantuvo regularidad en su circuito.
David Mora descolló en Francia y Pamplona y Daniel Luque brilló en Zaragoza y Bayona.
En la compleja y no valorada adecuadamente senda de los toreros que se baten el cobre con ganaderías duras, han destacado espadas como Javier Castaño, Rafaelillo, Fernando Robleño y Sánchez Vara. Del grupo de veteranos, llamó la atención Antonio Ferrera, especialmente en Las Ventas. Juan Serrano Finito de Córdoba, Víctor Puerto o Uceda Leal cosecharon triunfos puntuales.
Una vez reseñados, a lo largo del resumen, la primera quincena del listado de matadores de toros resulta imposible -por falta de espacio- analizar la temporada de los 173 diestros que lo componen.
Con la salvedad de preferencias de cada aficionado y la oportunidad de haberlos visto este año en los ruedos, cabe citar a varios toreros con posibilidades, tanto a nivel nacional como local, que pueden ascender peldaños en 2104; entre otros: Antonio Nazaré, Joselito Adame, Jiménez Fortes, Alberto Aguilar, Juan del Álamo, Paco Ureña, David Silveti, Esaú Fernández, López Simón, Oliva Soto, David Galván, Caro Gil, Rubén Pinar, Morenito de Aranda, Pérez Mota, Miguel Ángel Delgado, Arturo Saldívar, Sergio Flores...
Dentro de la otra cara de la Fiesta fueron decenas los que pagaron con su sangre en un año en el que cayeron desde figuras como El Juli, en Sevilla, o Morante, en Huesca, hasta el percance más impactante que sufrió Manuel Escribano en Sotillo de la Adrada y que estuvo a punto de costarle la vida; o la lamentable cornada al banderillero Niño de Leganés en su muslo derecho en la Maestranza, cuyas secuelas no ha podido superar y por las que ha tenido que abandonar la profesión.
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