Entrevista · Emilio Silvera, novillero

“Estoy inédito, todavía no he debutado en plazas grandes”

  • El torero sevillano, de 22 años, quien cortó una oreja en La Maestranza, únicamente ha sumado desde su debut catorce novilladas picadas

El novillero sevillano Emilio Silvera, en la Plaza Nueva. El novillero sevillano Emilio Silvera, en la Plaza Nueva.

El novillero sevillano Emilio Silvera, en la Plaza Nueva. / Juan Carlos Vázquez

Emilio Silvera (Sevilla, 1996) cortó una oreja en el tramo de novilladas en La Maestranza, destacando en el toreo al natural en su presentación con picadores en Sevilla. Estudiante de Administración y Empresas, es otro de los novilleros que por incapacidad del sistema apenas ha toreado. Únicamente ha sumado catorce festejos desde que debutara con los del castoreño en Lucena del Puerto en 2016. Hijo del matador de toros del mismo nombre y apellido, apoderado por Martínez Enamorado, su próximo objetivo es triunfar en Las Colombinas, donde salió a hombros en las dos últimas ediciones.

–Emilio, ¿cómo vivió su presentación con picadores en La Maestranza?

–Me pesó mucho la responsabilidad. Será un día que recordaré siempre por la oreja que corté, por estar delante de toda mi gente y porque hubo momentos en los que pude sentirme, sobre todo con la izquierda. Era mi segunda novillada en la temporada;la primera fue en abril en Talamanca del Jarama, donde salí a hombros.

–Analice sus faenas.

–El primero estaba justito de fuerzas. Hubo cosas buenas por ambos pitones, pero se vino muy abajo. Me encontré bien, pero no llegaba a la gente. Era un novillo muy soso. Pude estar en torero y me faltó rematarlo con la espada. Al no cortar la oreja salí en mi segundo con una actitud más en novillero. Hubo tandas con la derecha, con ligazón, que tuvieron eco. Y con la izquierda igual. El novillo se vino un poco abajo. Aquí le metí un espadazo y me dieron la oreja.

–¿Cómo anda con la espada?

–Normalmente bien. No es complicado. Hay que querer matarlo y tirarse con decisión.

–¿Le ha servido este triunfo para más contratos?

–Estoy mejor que antes, aunque han salido muchas ferias y no estoy contratado. Lo único que tengo es Huelva y Estella y dos festivales. Todavía no he entrado en los certámenes grandes. Espero estar en Algemesí, Calasparra y Guadarrama.

–¿Qué le aportó la Escuela taurina de Sevilla?

–Ha sido la época más bonita. Tengo muy buenos recuerdos con mis compañeros. Tuve la oportunidad de darme a conocer en el certamen de Canal Sur y fui finalista en Ciudad Rodrigo. Mi maestro, Luis de Pauloba, me llevaba en esa etapa junto a mi padre y toreé mucho, incluida la presentación en La Maestranza, donde llegué a la final.

Hay veces que haces méritos y luego anuncian a los de siempre. Hay que tener un buen apoderado

–Tras el salto de escalafón se encuentra que apenas hay novilladas picadas...

–Lo esperaba. Hay menos y tienes que tener un apoderado de relevancia. Llevo catorce y tres festivales.

–Con tan poco bagaje, ¿cómo afronta actuar en una plaza de primera?

–Te lo juegas todo a una tarde y tienes que tener la cabeza fría. Huelva ha sido quien me ha salvado. Estoy inédito, todavía no he toreado en plazas grandes. Mi intención es debutar en Las Ventas a principios de la próxima temporada. Me gustaría llegar preparado porque Madrid es la que te da o te quita todo.

–¿Qué debería hacer el sistema para ayudar a los novilleros?

–Exigir a los Ayuntamientos que organizaran novilladas y reducir el coste en la organización. Por otro lado, el circuito de novilleros está muy cerrado. Hay veces que haces méritos y luego anuncian a los de siempre. Hay que tener un apoderado bueno. No he tenido a esa persona que te pueda colocar en sitios importantes. Únicamente he estado en Huelva, donde he salido a hombros dos años y en Sevilla, donde he cortado una oreja que debería valerme. Hasta ahora, creo que he aprovechado mis oportunidades.

–¿A qué se agarra para entrenar todos los días con ilusión?

–A la afición, las ganas de ser torero y que tengo condiciones. Hay que seguir luchando. El día que no sea capaz, me quitaré.

–¿Ha pensado en la alternativa?

–Sí. Me gustaría que fuera para finales del año que viene. Dependerá de lo que toree. Quiero tomarla con fuerza. No tengo prisa.

Mis referentes son mi padre, quien me ha enseñado casi todo lo que sé. Después Morante, Manzanares...

–En 2017, en Huelva, sale a hombros con Serna y comparte cartel con Molina. El primero ya es matador; el segundo ha abandonado ¿Cómo vive un joven esos cambios en tan poco tiempo?

–Todo va muy rápido. Lo fundamental es estar siempre preparado mental y físicamente para triunfar cuando llegue la oportunidad. Por ejemplo, si de repente cortas dos orejas en Madrid, todo cambia y es difícil de asimilar.

–Su tauromaquia.

–Toreo de sentimientos. Intento hacer el toreo con gusto y sacar lo que llevo dentro de mí.

–Sus referentes...

–Primero, mi padre, quien me ha enseñado casi todo lo que sé. Después Morante de la Puebla, Manzanares padre, Manzanares hijo. Y de los antiguos, Pepín Martín Vázquez, Pepe Luis Vázquez, Curro Romero y Paula.

–Su meta.

–Ser figura del toreo. Para eso entreno todos los días. Me gustaría aportar lo que llevo dentro y en el día de mañana cuando me viera en un vídeo pensar que lo que veo me gusta, aunque también es verdad que encontraría defectos porque siempre se puede mejorar.

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