Dos enclaves importantes en la historia de Andalucía
Andalucía en la historia
La provincia de Sevilla presenta dos lugares únicos y desconocidos que a lo largo de los años han sido trascendentales para el desarrollo del lugar donde se sitúan
¿Tienes hambre? Descubre la mejor ruta gastronómica de la Costa de la Luz
¿Cuál es el pueblo más feliz de toda Andalucía?
La Alameda de Hércules, Itálica, la Catedral de Sevilla y otras decenas de enclaves históricos se levantaron con granito procedente de las canteras de Gerena. Abandonadas como consecuencia de la decadencia del oficio, aún es posible visitarlas y admirar los vestigios de su grandeza.
Por qué el mundo se fijó en las canteras de Gerena como referente de calidad de sus piedras es un misterio, igual que incluso el nombre de este pueblo, ya en torno al mismo hay sobre todo teorías, porque ningún dato epigráfico o literario atestigua topónimo alguno relacionado con el lugar.
Misterios aparte, la historia ha dejado en Gerena las huellas de muchas civilizaciones, e incluso rarezas mitad arquitectura mitad religión, como la Basílica Paleocristiana, de la que desgraciadamente solo queda la planta, aparte de que, pandemias aparte, queda mucho por trabajar para que los circuitos turísticos la incluyan en sus listados para que sea visitada como merece su historia. Muy cerca están parte de sus antiguas canteras, de modo que en pocos metros la historia ha dejado muchas huellas dignas de ver.
Una joya del mudéjar, Castilleja de Talhara, situada en el municipio de Benacazón, cuenta en su núcleo con la Ermita de Santa María y con la hacienda de Talhara, de estilo neomudéjar y que ha pertenecido, entre otras, a las familias Lasso de la Vega y López de Gaviria, nombrados con el título de Marqueses de las Torres de la Pressa en 1680, título que creara en ese mismo año el Rey Carlos II.
La Ermita de Santa María se sitúa en sus orígenes en una antigua alquería musulmana. Es de estilo mudéjar y es un enclave de estudio por mantener su aspecto original. El hecho de que Castilleja de Talhara fuera despoblándose poco a poco ha originado que así se mantenga y que sea uno de los ejemplos del mudéjar en Sevilla.
El edificio está construido en planta basilical con tres naves. El presbiterio, de cúpula sobre pechinas, lamentablemente no se conserva. Sí se conservan algunos huecos de hornacina, frescos de la virgen con el niño y las ventanas de vidrieras con cerámica azul, todos ellos situados en la parte del evangelio, la cuál ha sido menos deteriorada por la acción del tiempo. Peor suerte ha corrido la zona de la epístola, que se encuentra completamente derrumbada.
En la actualidad, la Ermita se encuentra en la lista roja de patrimonio y, por su situación, no se puede acceder al recinto, aunque se puede visitar por las zonas aledañas.
También te puede interesar