Familia, deporte y ocio en la naturaleza

El granadino Embalse del Cubillas se presenta como un referente para el turismo y la diversión de multiaventura

Los monitores explican cómo utilizar un kayac en el embalse, donde se practican deportes multiaventura.
Los monitores explican cómo utilizar un kayac en el embalse, donde se practican deportes multiaventura.
Virgina Martínez Crespo

18 de agosto 2012 - 01:00

Deporte en familia es la seña de identidad del nuevo Club Náutico Universitario del Embalse del Cubillas. La idea es implementar una opción de diversión distinta, donde se mezclan el deporte de multiaventura y el contacto directo con la naturaleza, como forma de escapar de la rutina diaria.

Tras dos años de parón, el que fuera el antiguo club náutico universitario, vuelve a abrir sus puertas después de una importante remodelación. El Embalse del Cubillas acoge este complejo deportivo que se extiende a lo largo de 98 hectáreas, dentro del término municipal de Albolote.

Nada más aparcar el coche, el club recibe a los usuarios con su signo, su marca: el deporte acuático. Unas piragüas de madera marcan el camino de acceso al enclave, que se distribuye entre dos edificios de arquitectura moderna. Las construcciones, de blanco impoluto, se erigen como el balcón del embarcadero, donde se apostillan las lanchas y embarcaciones a motor.

El primero de los edificios engloba dos espacios bien distintos. Por una parte, la planta superior actúa de centro administrativo desde donde se llevan a cabo las labores de organización de la empresa. Tres son los socios que coordinan este ambicioso proyecto granadino, con pretensiones de expansión. La sociedad Balneario Hotel Clinic Spa Sierra Elvira S.L. consiguió hace dos años la licitación administrativa de explotación de la infraestructura. José Contreras, Pablo Chinchilla y Jesús Amate decidieron poner en marcha este complejo náutico, enfocado al público en general, pero con un apartado reservado para socios, quienes disponen de un espacio exclusivo para el disfrute de las instalaciones.

Pero las pretensiones del proyecto van más allá. Además de escenario para fomentar el turismo de multiaventura, los tres socios aspiran a que el marco inigualable del Cubillas sirva como plataforma para exportar su proyecto fuera de los límites granadinos. Amate recuerda que Sierra Nevada es un fuerte reclamo más allá de las fronteras granadinas, por lo que pretenden que el club náutico se convierta en un referente en el campo del turismo rural.

En el mismo edificio donde se desarrollan las labores administrativas, la planta baja se reserva a los protagonistas de este proyecto: los niños. Una espaciosa ludoteca con amplios ventanales y vistas al embalse espera a los más pequeños. En la sala se implementarán programas destinados a los escolares para mejorar y reforzar su nivel académico en materias tales como las matemáticas, el lenguaje o el inglés.

Un puente conecta con el área de restauración del complejo. En distintos niveles, el club ofrece a sus usuarios un restaurante con zonas diferenciadas. Aquellos que se desplacen al club podrán degustar sus platos, tanto en un comedor interior como en la terraza con vistas al embalse y Sierra Nevada. Desde su apertura, a las nueve de la mañana, hasta pasada la medianoche, los clientes podrán disfrutar de la carta del restaurante. El responsable gastronómico, José Antonio Teba, con más de 40 años de experiencia en la hostelería, presenta una carta en la que el bogavante se erige como plato estrella, tanto cocinado en arroces como en una salsa secreto de la casa. Finalmente, la terraza completa su menú con una gran barbacoa en el exterior. Además, los niños podrán divertirse en un parque infantil al aire libre mientras sus progenitores descansan en la cafetería.

El club ofrece un área chill out con dos piscinas, una de adultos y otra destinada a los niños, rodeadas por una zona de hamacas y camas balinesas, donde los socios pueden relajarse. Las comandas tendrán precios diferenciados en función de la condición de socio o no.

Por otra parte, las piscinas cuentan con sus propios vestuarios y botiquín, así como el llamado vestuario húmedo, donde depositar útiles tales como los trajes de neopreno, propios de este tipo de actividades.

La gama de deportes náuticos es muy amplia. Quienes se desplacen hasta el Club Deportivo Universitario del Embalse del Cubillas podrán decantarse entre realizar kayac, surf, windsurf, pádel surf, ski acuático, piragua, wakeboard, vela, así como también alquilar las embarcaciones propiedad de la empresa.

Pero no sólo del agua del embalse vive el club. Aun cuando los deportes acuáticos son el baluarte de esta sociedad, las actividades náuticas se complementan con otras tantas de tierra, tales como el tenis, o las expediciones en quad o mountain bike.

Los monitores de ocio y tiempo libre que coordinan e imparten las actividades son jóvenes que trabajan para la propia sociedad. Un equipo que se encarga de enseñar a los chicos los deportes de multiaventura, impartir las clases de apoyo, u organizar las actividades lúdicas.

La oferta del Club Náutico del Embalse del Cubillas se orienta también a otros ámbitos. En esta tónica, la organización ofrece la posibilidad de celebrar eventos, tales como bodas o comuniones, mediante el establecimiento de una carpa móvil al lado del restaurante.

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