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Gitanas contra los tópicos

  • La organización Fakali lucha a diario por los derechos del pueblo calé e impulsa el uso de sus costumbres

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Beatriz Carrillo, diplomada en Trabajo Social y Empresariales; María Filigrana, licenciada en Psicología; Carmen Silva, licenciada en Derecho; María Luisa Gallego, licenciada en Periodismo; Sandra Heredia, diplomada en Turismo. Todas estas mujeres tienen en común que son universitarias y gitanas. No son las únicas.

Trabajan en distintas áreas, pero dedican parte de su esfuerzo a impulsar a su propia gente. Carrillo es la presidenta de la Federación Andaluza de Mujeres Gitanas Fakali, que cuenta con más de 4.000 asociados, y define a este grupo de mujeres como "una provocación para las personas ancladas en los estereotipos del gitano vago, ladrón y maleante". En estos asuntos, recuerda que España es referente mientras que a nivel de Europa siguen existiendo muchas carencias. Estas mujeres, universitarias y trabajadoras son más "invisibles" a la sociedad que el resto de mujeres gitanas porque están completamente socializadas.

Las anécdotas para estas mujeres gitanas comenzaron en la facultad. Carrillo, como estudiante de Trabajo Social, tuvo que escuchar dentro del propio temario un enfoque completamente fuera de la realidad. Tanto era así, que "saltaba en clase cada dos por tres". No está dispuesta a que la cultura gitana, de la que asegura "forma parte de la integridad del pueblo andaluz", esté abocada al fracaso escolar y ocupar los escalones más bajos de la sociedad. Y del machismo, propio del patriarcado gitano, defiende que no es ni más ni menos que "el retraso histórico al que han sido sometidos".

El objetivo principal de la asociación es la promoción integral de todos los aspectos sociales, culturales y humanos del pueblo gitano, hasta conseguir la igualdad real de derechos y deberes, fomentando a su vez, el mantenimiento de su uso y costumbres propios de esta comunidad.

La última actividad desarrollada tuvo lugar esta semana en el CEIP San José Obrero, una experiencia pionera en la ciudad para el trabajo con niños y niñas con necesidades sociales y personales específicas. Desde noviembre se han ido repitiendo semanalmente estos talleres con menores, que han servido para realizar una terapia educativa multidisciplinar con un grupo de quince alumnos de cuarto a sexto de Primaria, "una experiencia maravillosa y muy positiva", relata Carrillo. Otros de los proyectos más interesantes que han desarrollado en los últimos meses han sido una guía de Cooperación con Mujeres Gitanas, y la campaña Las mujeres gitanas cuidamos de nuestra salud. "Comprobamos que los gitanos teníamos una esperanza de vida inferior a la de los demás y estamos trabajando en programas de educación en salud", afirma la presidenta de Fakali, quien añade que lo formativos también tienen peso.

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