Joyas del legado barroco
El Hospital de la Caridad, sede de la Hermandad, custodia las obras de figuras como Murillo, Valdés Leal y Simón de Pinedal hospital de la caridad Calle Temprado, 3. De lunes a sábado, de 9:00 a 13:30 y de 15:30 a 19:30. Se realizan visitas guiadas previa reserva. Entradas: 5 euros (individual), 4 euros (grupos), 3,20 (asociaciones culturales y estudiantes) y 2 euros (escolares). Más en 'secretaria@santa-caridad.es'
Durante más de un siglo, el Jardín de la Caridad fue lugar de descanso de los ancianos acogidos en el Hospital de la Santa Caridad cuya Hermandad fue fundada a mediados del siglo XV con el fin de enterrar a los ahogados en el río y ajusticiados. En 1687 se comenzó a construir la actual iglesia, antigua capilla de San Jorge, ubicada en las Atarazanas Reales y obra de Pedro Sánchez Falconete.
Uno de los monumentos más reconocidos de Sevilla, que remonta sus orígenes de fundación a la Edad Media, cuando el aristócrata sevillano Miguel de Mañara abandonó todas sus riquezas para centrarse en el proyecto de construir este templo, cumbre del arte Barroco. Para tal labrado diseño se rodeó de grandes artistas como Valdés Leal, Murillo, Pedro Roldán y Bernardo Simón de Pineda cuyas obras plasmaron la inspiración de su mentor acerca de la caridad cristiana. Formado por una sola nave, presbiterio y coro a los pies, el templo cuenta con dos bellos patios con columnas de mármol y fuentes escultóricas, adornados en sus muros con paneles de azulejos blancos y azules, de origen holandés, que representan escenas bíblicas.
Los visitantes pueden recorrer los diáfanos patios de la zona noble, visitar los patios y la biblioteca, descubrir la galería alta y las salas de cabildos (baja y alta) así como el interior de la iglesia y el coro.
La visita se tiñe de una gran carga espiritual, especialmente, por el significado del recorrido iconográfico de las pinturas de Murillo, que recrean los episodios de Misericordia, las de Valdés Leal, que simbolizan la fugacidad de la vida terrena, y el Santo Entierro de Cristo (que ocupa el Retablo Mayor junto a las esculturas de las tres virtudes, La Fe, La Esperanza y La Caridad) obras de Simón de Pineda. En el lado izquierdo se encuentra el retablo de la Virgen de la Caridad, anónimo del siglo XVI, y sobre el ático, la pintura del Niño Jesús, realizada por Murillo. Desde el patio se accede a la sala de Cabildos, en la que se conservan varios objetos del aristócrata.
Inmerso en el recorrido desde la Catedral hasta la Torre del Oro, preside el jardín el monumento de su mentor. Sede la Hermandad que lleva su nombre, continua su labor social de atender a los más necesitados.
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