Librerías de Antiguo del Novecientos
Sevilla ayer y hoy
PRÓXIMA ENTREGA Miércoles, 25 de enero.La Plaza del Pan (Jesús de la Pasión) es el enclave urbano vinculado al libro antiguo que merece ser recordado con una placa pública dedicada a la saga de los Rivas, libreros emblemáticos
HEMOS investigado el mercado del libro antiguo desde el último tercio del siglo XIX hasta la pasada centuria y los resultados los ofrecimos en el Pregón de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, en 2002.
En 1865 sólo había dos libreros de viejos establecidos en nuestra ciudad, entonces llamados "especuladores en libros usados". Con este calificativo curioso, sólo hemos encontrado también a los vendedores de leña. Este término se mantuvo en las guías mercantiles hasta los años treinta del siglo XX, y desde luego no con sentido peyorativo sino según las acepciones nobles que indica el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.
De estos dos libreros anticuarios, uno, llamado Manuel García, estaba instalado en la Plaza del Pan, número 28, lo que permite valorar este enclave urbano como el más antiguo de la ciudad relacionado con este producto, y además mantenido hasta bien pasado el medio siglo XX, con el inolvidable Pepe Rivas, raíz además de una saga de libreros anticuarios. Sugerimos que sería oportuno colocar en dicha plaza una placa recordando esta circunstancia mercantil selectiva.
El otro librero de 1865, era José Jiménez, establecido en una accesoria de la calle Feria, número 103. Otra calle con historia en este sector, no sólo por la existencia del mercadillo del Jueves, tan vinculado a la venta de libros antiguos, sino por ser la residencia estable de varias librerías dedicadas al libro antiguo y de ocasión en todos los tiempos de las dos últimas centurias.
Durante el primer cuarto de siglo (1925), el censo de libreros anticuarios es de cinco, pero con siete establecimientos abiertos. Mantenía dos despachos Rafael Bermudo Rodríguez, en las calles Sierpes, 74, y Doctor Letamendi, 26. Y Manuel Rivas Vera, en la plaza de Jesús de la Pasión, 24, y calle Siete Revueltas, 22.
Entre 1926 y 1936, el censo de libreros anticuarios quedó diezmado. De los cinco titulares de 1925 y siete tiendas abiertas, sólo quedaron dos y tres, respectivamente. Seguían, en el mercado Manuel Rivas Vera, en la plaza del Pan, 24, y Siete Revueltas, 33, y la Viuda de Esquibel, en la calle Feria, 52.
En 1936, el decano del gremio es Manuel Rivas Vera, que aparece desde 1915 en la plaza del Pan, donde continuó José Rivas, luego perpetuado por Rivas hijo, en la calle Correduría primero y después en la calle Luchana, y por su viuda, en calle Corral del Rey.
Una saga de libreros anticuarios que, como escribimos antes, nos hace solicitar la colocación de una placa de recuerdo en la plaza del Pan, como homenaje generalizado al Librero de Antiguo sevillano.
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