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Oratoria adolescente por los derechos humanos

  • Una decena de alumnos de institutos sevillanos competirán en un concurso de oratoria similar al Memorial Caen francés

El abogado Max Adam defendiendo su trabajo en el Memorial de Caen. El abogado Max Adam defendiendo su trabajo en el Memorial de Caen.

El abogado Max Adam defendiendo su trabajo en el Memorial de Caen. / M. g.

Diez alumnos de institutos de Sevilla competirán mañana sábado en la final de un singular concurso de oratoria ya que sus discursos deben centrarse en problemas de derechos humanos, tanto los que perciben en su entorno más cercano como en el ámbito nacional o internacional.

Los finalistas, que expondrán sus alegatos en el campus de la Universidad Loyola en Palmas Altas, son alumnos de ESO en los institutos Los Alamos (Bormujos), Pésula (Salteras), Huerta de Santa Ana (Gines), IES de Gerena y de los colegios Maristas y Buen Pastor de Sevilla capital.

El concurso se desarrollará según el modelo del Memorial Caen, que convoca cada año a abogados de todo el mundo para que presenten casos reales de violación de derechos humanos y que toma su nombre de esa ciudad francesa devastada durante el desembarco de Normandía en 1944. Una edición para alumnos de instituto goza de gran prestigio, pues va ya por su edición número 22 y es objeto de preparación durante todo el curso escolar en Francia.

Esa versión para adolescentes es la que ha trasladado a Sevilla el organizador del certamen, el abogado sevillano Max Adam, quien indicó que su objetivo es crear entre los jóvenes una "concienciación colectiva ante los derechos humanos" y al mismo tiempo proporcionarles unas herramientas de oratoria útiles para su futuro profesional y para mejorar su capacidad de comunicación.

Adam fue uno de los diez finalistas del Memorial Caen para abogados en 2015, cuando denunció el caso de un niño de Malí que intentó saltar la valla fronteriza de Melilla y fue devuelto por las Fuerzas de Seguridad españolas a Marruecos. Otra letrada sevillana, Inés Revuelta, fue finalista en 2014.

El abogado cuenta que su primera sorpresa se produjo cuando iba a subir al estrado en Caen y el técnico de sonido le dijo: "Hazlo como te han enseñado en el colegio desde pequeño".

"A mí no me habían enseñado nada porque en el sistema educativo español falta algo tan básico, pragmático y útil como es la retórica", dice el abogado. El proyecto se ha bautizado como Toc en español, derivado del inglés talk (hablar) y en él han colaborado los profesores de Educación para la Ciudadanía, Lengua y Francés de los institutos finalistas.

Durante diez minutos, cada alumno expondrá su visión de un tema elegido libremente: pueden ser desde las transgresiones generalizadas de derechos humanos en cualquier país del mundo hasta el caso del inmigrante que vende pañuelos en el semáforo de la esquina o la vecina que va a ser desahuciada.

"Lo único importante es que el alumno se sensibilice y sepa contarlo", explica Adam. "Que su preocupación no termine en la Playstation sino que comprenda que hay todo un mundo fuera que puede captar su atención", lo que en su opinión se consigue porque "es increíble el interés con el que investigan los chavales".

El sueño de Adam es que la Junta de Andalucía asuma el proyecto a nivel regional y en futuras ediciones ofrezca como primer premio al adolescente, al igual que sucede en Caen, un viaje a Nueva York para conocer la sede de las Naciones Unidas.

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