"Tengo limitaciones, pero puedo hacer una vida normal"

María del Mar padece una enfermedad ocular degenerativa Verdiblanca narra su historia en un cortometraje del proyecto 'Vidas'

María del Mar Bretones Felices es la protagonista de la séptima entrega del proyecto 'Vidas' de la asociación Verdiblanca.
María del Mar Bretones Felices es la protagonista de la séptima entrega del proyecto 'Vidas' de la asociación Verdiblanca.
María Álvarez

integración la superación de barreras, 19 de julio 2013 - 01:00

María del Mar Bretones Felices tiene 48 años. Cuando tenía la edad de 14 años tuvo que dejar de estudiar, porque sufre retinosis pigmentaria, un conjunto de enfermedades oculares crónicas de origen genético y carácter degenerativo. Tiene un campo visual muy limitado, sólo ve sombras y bultos; pero eso no le ha impedido continuar con su vida y su rutina. La historia de María del Mar es el séptimo capítulo del proyecto Vidas de la Asociación de Personas con Discapacidad Verdiblanca. A través de 12 entregas, una por cada mes de 2013, la asociación pretende mostrar los obstáculos a los que tienen que enfrentarse estas personas, sus inquietudes, sus motivaciones, su día a día.

Todos los capítulos son en formato documental y con una duración aproximada de cinco minutos. En ellos sólo se escucha el testimonio de cada protagonista. La entrega del mes de julio, María del Mar, luz de vida, muestra cómo la protagonista, socia de Verdiblanca, compensa su falta de visión con otros sentidos y sobre todo con el sentido del humor. "A veces si no te lo tomas con sentido del humor, es duro", declara María del Mar.

La protagonista tiene una vida muy activa. Acude a cursos de braille, de natación, de informática, e incluso de bailes de salón. "La lectura braille es complicada la verdad. A mí no se me hizo muy difícil, pero es complicada. Te enseñan poco a poco y te van dando cuentos muy cortitos, luego otros más largos; hasta que al final ya puedes leer los libros que cogería una persona que sí ve", explica María del Mar. Afirma que si pudiera recuperar la vista, lo que más le gustaría hacer sería asistir a un partido de fútbol, "porque me gusta mucho".

"Hasta ahora mismo no me he planteado trabajar nunca, pero si algún día llegara a hacerlo, sería en algo relacionado con niños", afirma la protagonista del corto.

Siempre ha contado con el apoyo de su familia, que la ayuda en todo lo que puede. "Mi familia, como desde siempre lo sabe, está acostumbradas, y claro que me ayuda. Tengo sobrinos, y como desde pequeños se lo explicamos, pues están pendientes y me ayudan. Por ejemplo, si voy por un sitio, para que no me tropiece y no me dé con nada... y todo eso". Además, tiene una señora que vive con ella y la ayuda en temas de limpieza, cocina, etcétera.

María del Mar detalla que todas las cosas que puede hacer por sí misma intenta hacerlas. "Cuando pierdes la visión, el resto de los sentidos se te agudizan", declara. "Después de escuchar la voz de una persona la puedo reconocer o por su forma de andar". Además, se desenvuelve bien con el bastón y no se ha planteado tener un perro guía. "Tengo limitaciones, pero puedo hacer una vida normal", explica la protagonista. "Claro que hay cosas que no puedo hacer, pero me ayudan y no pasa nada".

María del Mar no descarta en un futuro tener pareja y formar una familia. "Él tendría que tener paciencia y entender que no veo", comenta la protagonista.

Para María del Mar, la grabación de este corto ha sido "una experiencia muy bonita, me ha hecho mucha ilusión". "Si el corto sirve para mostrar a otros invidentes que, aunque puede ser una situación dura y difícil, la vida sigue y se puede salir adelante, estoy contenta".

El vídeo ya está disponible en el canal de Youtube de la entidad y a través de sus perfiles de las redes sociales Facebook y Twitter. Junto a él, se pueden ver los seis capítulos anteriores. El proyecto se ha elaborado sin apoyos externos, con el esfuerzo de Verdiblanca y de las personas que protagonizan cada cortometraje, con el fin de mejorar la calidad de vida del colectivo.

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