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Un mes para conocer la mar

  • El buque escuela de la marina sueca 'FC HMS Falken' atraca por segunda vez desde 2006 en Sevilla

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Tras su visita, y entonando un "Tack, tack" ("muchas gracias" en sueco), un grupo de amigas se despide de los tripulantes de uno de los huéspedes del Muelle de las Delicias estos días. El HMS Falken (que en castellano puede traducirse por Buque de Su Majestad Halcón),una goleta de instrucción de la Marina sueca que arribó en el Puerto de Sevilla en la noche del lunes. Su tripulación, entre oficiales y cadetes, con su capitán, Thomas Falk, al frente, fue recibida por Rafael Valero, consignatario de Vapores Suardíaz, el capitán de corbeta, Agustín Lobato, y el cónsul de Suecia en Sevilla y Huelva, Carlos Montesa Kaijser. Durante la mañana de ayer, los navegantes del HMS Falken mostraron sus instalaciones a quienes se acercaron a conocerles.

Antes de que el grupo de amigas, una de ellas sueca y que iba guiando a las demás, se marcharan, llegaron dos familias con bebés, ambas de ascendencia sueca, y una pareja de sevillanos muy curiosos. La oficial encargada de la embarcación -son turnos de 24 horas- les dio la bienvenida y, al instante, varios oficiales, entre ellos el propio capitán, se dispusieron a descubrirles el barco. La ruta que dirigió Thomas Falken empezó en la placa que recuerda el paso del rey Carlos Gustavo de Suecia durante su juventud por la goleta nórdica y que exhibe la firma del monarca bajo el nombre del barco. El buque, destinado a la instrucción en las técnicas de navegación de marinos, fue construido en 1947 según el diseño del ingeniero Tore Herlin. Sus medidas, 40 metros de manga y 7,2 de eslora, obligan a una distribución meticulosa del espacio y, para comprobarlo, el capitán introdujo a los visitantes en los compartimentos íntimos de los navegantes.

Tras bajar varios peldaños de apenas diez centímetros de ancho, Thomas Falken bajó la voz y detalló que la tripulación de oficiales es fija, una docena, durante toda la travesía -de julio de 2014 a junio de 2015-, y la de cadetes, puede ser como máximo de 28. Para no interrumpir la clase teórica en el camarote que sirve tanto de dormitorio como de aula, se subió de nuevo a cubierta. Los alumnos, que tienen entre 16 y 17 años, cambian cada mes. Ése es el tiempo que dura su formación en ciencias o idiomas, como si estuvieran en sus institutos, y en la teoría y la práctica del arte de la navegación. A bordo del HMS Falken y bajo la dirección de los oficiales que asumen el rol de profesores, se aprende a apreciar y respetar las fuerzas naturales del viento y de la mar y a lidiar con ellas durante los viajes en cualquier condición material o meteorológica.

Para conocer la experiencia de los cadetes, el capitán animó a visitar el blog de la embarcación blogg.forsvarsmakten.se/gladanochfalken, donde ellos mismos relatan el día a día de la travesía. Y enumeró algunas de las veinte escalas que ha realizado el barco desde su salida del puerto sueco de Öckerö el pasado julio: Kotka y Gdynia, en Polonia; Ajaccio en la isla de Córcega; Funchal en Madeira, y Las Palmas y Algeciras en España, entre otras.

En sus casi 70 años al servicio de la Marina del país nórdico, el HMS Falken sólo había arriado una vez en Sevilla antes de esta visita. Fue en 2006 y, según el capitán, han vuelto porque les gustó mucho la ciudad. Para los cadetes el principal aprendizaje consiste en convivir y trabajar en equipo y dominar la rutina a bordo, que cambia cuando se atraca en un puerto. Durante la navegación, la mitad de la tripulación debe estar operativa en turnos de cuatro horas, en tierra firme se permite, por ejemplo, hacer turismo a la urbe.

Cuando en cubierta algunos empezaron a salivar por el olor que desprendía la cocina donde se ultimaba el menú de pasta, salmón y gazpacho, Thomas Falken, quien ha dedicado 20 años de su vida al barco y a esta enseñanza por vocación, finalizó la visita con su habitual amabilidad y dando algunos apuntes sobre el funcionamiento de la Marina sueca. El servicio militar ya no es obligatorio y, desde 1982, hombres y mujeres conviven en este Ejército e incluso, como ocurre en esta goleta, comparten habitación. Para formar parte de la experiencia a bordo del HMS Falken sólo hay que superar un examen médico.

Ayer, el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y el cónsul de Suecia, Carlos Montesa Kaijser, entre otras autoridades, acudieron a un almuerzo a bordo del buque escuela. Hoy, como despedida de la embarcación, se volverá a permitir la visita a la goleta sueca anclada en el Muelle de las Delicias entre las 14:00 y las 16:00, ya que el jueves partirá rumbo a Portugal.

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