Sin tristeza por volver
Existen algunos trucos para que el síndrome posvacacional no se adueñe del regreso al trabajo
A veces la rutina es algo deseado, pero siempre cuesta trabajo volver a ella. Tener un empleo al que regresar es una alegría, pero de cualquier forma, dejar atrás la playa, las mañanas sin horario y las noches sin preocupaciones por madrugar no es tarea fácil. Volver al trabajo después de las vacaciones es un trauma para el 67,91% de los españoles, según un estudio realizado por Aora Health en el que han participado más de 850 personas. Un estrés posvacacional cuyas principales manifestaciones son la desgana, el 42,33%, la tristeza, el 14,42%, y la apatía, el 10,70%.
Esta encuesta indica que a la hora de regresar a la jornada laboral después de las vacaciones, lo más duro es madrugar y cumplir con los horarios (37,63%), la rutina (18,14%), la falta de tiempo (11,63%), la reducción de las horas de sol y la bajada de las temperaturas -aunque en Sevilla esto último no se nota tanto-, (11,62%), volver a empezar (10,70%), y el trabajo acumulado durante la ausencia (10,23%).
La adaptación a la rutina cuesta muchísimo en el 13,49% de los encuestados, mucho en el 29,30%, regular en el 27,44%, poco en un 19,53% y nada en el 10,23% de los casos. Además, el 51,63% de los participantes en el estudio dicen que tienen problemas para dormir bien y descansar con la vuelta al trabajo.
Como en todo, hay trucos que pueden hacer que el recuerdo del verano arranque sonrisas y no melancolía. Uno de ellos es la organización del entorno de trabajo. El desorden alrededor entorpece la concentración, por lo que tenerlo todo en su lugar en el puesto de trabajo puede ayudar a que el pensamiento no divague hacia el mes de descanso.
Aunque lo ideal sería tener un área de trabajo y otra de inspiración, la realidad se impone y hay que reconocer que no todos los empleos lo permiten.
Por otro lado, aunque la luz de la oficina no se parezca mucho a los rayos del sol, hay que apostar por una iluminación perfecta. Así, otro aspecto clave para una oficina es el de la iluminación. Siempre que se pueda elegir hay que apostar por luz natural. No obstante, las luces led también son una buena opción.
En definitiva, se trata de que todo sea lo más tranquilo posible. Por eso, el ruido no es buen compañero de trabajo. Es preferible no escuchar nada y poder centrarse en la tarea. Para ello, antes de enfrentarse al tajo, es conveniente prestar atención a puertas y ventanas y comprobar que éstas están cerradas o tienen un sistema de aislamiento.
Aquellos dolores de espalda que durante las vacaciones desaparecieron sin ayuda de medicamentos, van empezando a renacer nada más entrar en la oficina. Para mantenerlos a raya es necesario contar con elementos ergonómicos y cómodos, que permitan permanecer sentados.
Un vez ordenada la mesa, preparada la silla, correctamente iluminado el escritorio y eliminados los ruidos, aún queda un dragón al que vencer en la vuelta al trabajo: los cajones. Hay quienes piensan que, eliminándolos, todo lo que hay encima de la mesa es útil, evitando guardar objetos que no sirven y no hay dónde colocar.
Todos estos trucos sirven para el entorno laboral, aunque según el estudio realizado por Aora Health, el trabajo no es el único factor en la tristeza de la vuelta de vacaciones. De hecho, el 31,16% de los encuestados se sienten abrumados por no haber descansado lo suficiente durante las vacaciones, el 21,40% por los kilos de más, el 16,28% por no haberlas aprovechado mejor, el 15,81% por los gastos realizados, el 8,37% por las hipotecas y préstamos y el 6,98% por la pérdida de forma física.
Pero no todo es negativo, según el estudio, las vacaciones son buenas para las relaciones familiares, ya que para el 88,37% de los participantes se han fortalecido durante estos días de descanso.
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