El Ayuntamiento abre expediente a 200 locales en el primer trimestre del año
Los servicios de inspección de Medio Ambiente cerraron 137 establecimientos a lo largo de 2011 tras más de 650 expedientes incoados. La multa más elevada es por la venta de alcohol a menores.
Los servicios de inspección del Ayuntamiento han incoado 200 expedientes sancionadores a bares y locales comerciales en los primeros tres meses del año, de los que ha tenido especial eco la orden de cierre de la sala Kafka, en la zona de la Alameda. Por el momento se ha iniciado el procedimiento sancionador en 157 casos, de los que en 51 ya se ha resuelto la interposición de una sanción complementada con una orden de clausura, y en 19 ha tenido que intervenir ya la Policía Local para colocar los precintos que obliguen al cumplimiento de la orden de cierre.
Los motivos de apercibimientos de clausura más habituales son los de carecer de licencia municipal de apertura, el incumplimiento de las condiciones recogidas en la licencia, presentar servicios no amparados por la autorización de apertura, tales como los audiovisuales o de cocina y, sobre todo, no respetar el horario de cierre. Las sanciones en estos casos son de 300 a 3.000 euros en función de la graves. Con 3.000 euros se sanciona la inexistencia de licencia municipal de apertura; con 1.000 euros el incumplimiento de las condiciones de la licencia y la prestación de servicios no amparados en el permiso; con 600 euros se castiga la apertura en horario distinto al autorizado y la emisión de ruidos hacia la vía pública, incluida la música a un volumen superior al permitido. Especial sanción merece la venta de alcohol a menores de edad, que el Ayuntamiento de Sevilla castiga con 6.000 euros y con una clausura de la actividad por un mínimo de dos meses.
Si se atiende a los datos globales de 2011, los inspectores de Medio Ambiente del Ayuntamiento incoaron un total de 657 expedientes, la mayoría de ellos a establecimientos de hostelería. En más de 400 casos se inició el procedimiento sancionador, en 137 se resolvió la interposición de una sanción con orden de clausura y en 90 de ellos tuvo que intervenir la Policía Local para precintar el local y hacer cumplir la orden de cierre dictada por los inspectores municipales.
La decisión más polémica que ha tomado el Ayuntamiento recientemente ha sido la confirmación de la orden clausura de la sala de música Kafka como consecuencia del expediente sancionador incoado en su contra tras el cierre que se produjo en octubre de 2011 después de una intervención de la Policía Nacional y la Policía Local. Medio Ambiente ha elevado una propuesta de sanción de 30.000 euros y un cierre de dos años de duración, si bien los dueños ya han advertido de que interpondrán un recurso. Según las alegaciones, entregadas el pasado 11 de noviembre de 2011, esta sala afrontaba un expediente sancionador sustentado en cinco supuestas infracciones graves, como son la superación del aforo al ser cuantificadas 258 personas cuando la licencia sólo permitía 115, el incumplimiento del horario de apertura, la obstrucción de la salida de emergencia, el consumo de tabaco en el interior del local y la localización de un menor de edad consumiendo alcohol.
En sus alegaciones al expediente, los responsables de Kafka lamentaban que las autoridades "hagan una dejación de funciones al no perseguir de oficio otras actividades infractoras de mayor gravedad, como el ejercicio de la actividad sin licencia, la ocupación de parques públicos o la misma botellona". Las autoridades, añadían, incurren en una "absoluta permisividad" en cuanto a actividades ilícitas o no regulares que "no suscitan el interés de los vecinos". Una vez confirmada la sanción propuesta, la sala prevé recurrir nuevamente ante el Ayuntamiento.
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