Un enero muy movido

  • La llegada de Arana, que ayer firmó por el Sevilla hasta 2022, abre la fase de gestiones que debe realizar el club, desde darle solución a N'Zonzi a buscarle salida a Montoya, ya sin sitio

El Sevilla regresó de Maribor ayer por la mañana y su cúpula ejecutiva se puso a gestionar varias cuestiones pendientes relacionadas con la planificación deportiva. De entrada, mientras el Sevilla jugaba en Maribor desde Brasil viajaba Guilherme Arana a la ciudad hispalense, donde aterrizó pasada la medianoche. Durante la mañana pasó el reconocimiento médico preceptivo previo a su firma con el club nervionense hasta 2022, acto que realizó ya por la tarde con José Castro, que se hizo la foto de rigor con la gran apuesta invernal.

Arana ya es sevillista y se confirma así la segunda gran apuesta de la dirección deportiva que rige Óscar Arias. Tras el intento realizado en verano, el Sevilla se hace con un futbolista que era objeto de deseo de importantes clubes. Incluso se llegó a ver como muy difícil esta operación por la posible injerencia de transatlánticos deportivos y económicos como el Barcelona o el Atlético. Pero la perseverancia del Sevilla y el hecho de haber dejado bien encauzada la operación en verano ha dado su fruto maduro en otoño, justo antes de que en invierno se abra la ventana de transferencias. La plataforma deportiva que le ofrece al Sevilla, que le puede garantizar más protagonismo para crecer en Europa que el Barcelona, por ejemplo, también ha influido, como otras veces, para la decisión del jugador, cuyos asesores se quedan con un 10% de su pase, al igual que el Corinthians se reserva otro 10%, vista la gran proyección de futuro del potente lateral izquierdo. El desembolso del Sevilla por el 80% ha sido de 9 millones de euros de fijo más otro millón en premios.

Durante el viaje en Maribor ha estado muy presente la situación de N'Zonzi, algo que deben resolver los gestores sevillistas cuanto antes, para que no siga devaluándose ni la imagen del futbolista ante la afición ni su precio en el mercado. Evidentemente, el Sevilla no le dio permiso para ir a Londres a buscar equipo, simplemente el jugador lo pidió para poder visitar a su hijo. Lo último que va a hacer el Sevilla es mercadear con N'Zonzi y por ahí cobra sentido el mensaje que emitió desde Maribor Óscar Arias, aludido por el futbolista en su ataque al club cuando dijo que "Monchi arreglaría esto en dos días". El responsable técnico se tragó su orgullo y ejerció de hombre de club. "La situación no es agradable pero yo confío en que se va a arreglar pronto. La decisión de salir no es suya, es propiedad del Sevilla y dentro de un mes no sé si seguirá o estará aquí".

José Castro también ha insistido en la idea de la reversibilidad del asunto. La vuelta atrás es difícil, más por la actitud del jugador que por la flexibilidad de los técnicos del Sevilla, pero el club debe andar con los pies de plomo y no anunciar con cartelería que N'Zonzi es transferible. El Everton parece muy interesado y ahora hay otro escollo, que lleguen ofertas que gusten al jugador... y al Sevilla. No será fácil, ni mucho menos. Pero es posible el cambio de cromos.

Otro asunto es el del hueco que debe hacerse en la plantilla a Arana, que tiene pasaporte extracomunitario. El cupo ya está completo con Muriel, Ganso y Montoya y éste saldrá, aunque de momento no hay ninguna oferta de Argentina, como pregonan por allí. Sí tiene otras dos ofertas que a buen seguro cuajarán. El curso pasado el Sevilla realizó tres fichajes (Lenglet, Montoya y Jovetic) y tres salidas (Kolodziejczak, Kiyotake y Sirigu). Éste va por el mismo camino. Con los octavos de la Champions y de la Copa asegurados puede haber un esfuerzo. ¿Un delantero? Implicaría otra salida.

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