La baliza que colocaron los ladrones en el coche del joyero atracado en Arcos delató a la banda del Tripocho
El delincuente apodado Tripocho colocó el dispositivo en el garaje de la víctima, en Córdoba, un día antes del violento asalto para rastrear sus movimientos
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La baliza de seguimiento GPS que los ladrones colocaron en el coche del joyero atracado en julio de 2025 en Arcos de la Frontera (Cádiz), al que arrebataron por la fuerza un maletín con joyas valoradas en más de 180.000 euros, delató a la banda de Abraham J. B., apodado Tripocho, uno de los cinco sospechosos de este violento robo que pasó ayer a disposición judicial y quedó en libertad tras abonar una fianza de 6.000 euros.
Tras el atraco al joyero, que tuvo lugar el 9 de julio de 2025, la Guardia Civil recuperó el GPS que había sido colocado en los bajos del coche de la víctima un día antes en el garaje de su domicilio para "tener perfecto conocimiento de la posición exacta de la víctima para asegurar el robo", según detalla el juez en el auto de prisión. Al analizar los datos del dispositivo de seguimiento, los investigadores averiguaron que había sido conectado dos días antes, en concreto, a las 23:47 horas del 7 de julio, en el interior de un bloque de las Tres Mil Viviendas.
Los agentes también determinaron que el portador del GPS inició la marcha y se detuvo a las 00:34 horas en una gasolinera ubicada en la A-4, cerca del aeropuerto de Sevilla, y a continuación también se pararon en un lugar cercano al garaje de la víctima en Córdoba. Los posicionamientos posteriores del dispositivo coinciden con los movimientos del joyero en las localidades de Jerez y Arcos de la Frontera, donde finalmente fue asaltado.
La Guardia Civil también analizó las cámaras de la gasolinera, donde captaron a dos de los detenidos, Andrés L. B., alias Chicuco, y a Abraham J. B., Tripocho, bajándose de un vehículo en el que viajaban otros dos individuos que aún no han sido identificados. Y en el garaje de la víctima en Córdoba, las cámaras de videovigilancia revelaron que sobre las 02:39 horas del 8 de julio, coincidiendo con el último estacionamiento que aporta la baliza GPS, dos individuos entraron en el inmueble y colocaron el dispositivo en el vehículo del joyero que sería atracado un día después. Los investigadores consideran que uno de los que colocó la baliza fue Tripocho, algo que deducen por el calzado que llevaba puesto, que es el mismo que se observa en las imágenes de la gasolinera.
Los movimientos de los sospechosos también fueron rastreados a través de los teléfonos móviles cuyo uso se le atribuye por parte de los investigadores.
"Te vas a buscar una ruina, voy a sacar la pistola"
En cuanto a cómo se produjo el atraco, el juez de Arcos recoge que el 9 de julio de 2025 los investigados esperaron al joyero frente al hotel Voy Voy y cuando la víctima salió del establecimiento para subirse a su vehículo, sobre las cinco y cuarto de la tarde, lo abordaron desde un coche que venía en dirección contraria y se detuvo junto al empresario, que en ese momento se disponía a guardar la maleta llena de joyas en el maletero del coche.
Uno de los individuos, que cubría su rostro con un pasamontañas, se bajó del coche y gritó: "Esto es un atraco", comenzando a tirar de la maleta del joyero. Como éste se resistía, el asaltante lo golpeó en la cabeza y le amenazó diciéndole: "Suelta, te vas a buscar una ruina, voy a sacar la pistola".
Como el empresario no soltaba la maleta, los ladrones lo arrastraron con la puerta abierta hasta una glorieta ubicada a 108 metros, logrando llevarse la maleta con las joyas. En el robo, le golpearon en varias ocasiones el rostro, "empleando una violencia extrema y causándole lesiones de diversa consideración por todo el cuerpo". El botín que había en la maleta está valorado en un mínimo de 180.000 euros.
Se han recuperado "escasas piezas" del botín
Del botín que se llevaron los ladrones sólo se han recuperado "escasas piezas" y una de ellas que fue reconocida por la víctima entre las joyas sustraídas no puede confirmarse que proceda del robo porque no se trata de una "pieza única".
El juez de Arcos de la Frontera dejó en libertad la noche del viernes a dos de los cinco sospechosos, mientras que los otros tres también quedaron libres tras abonar una fianza de 6.000 euros cada uno. Estos tres últimos están investigados por cinco delitos: robo con violencia e intimidación, un delito de lesiones a la víctima, delito contra la intimidad, delito de robo y hurto de vehículo y otro de pertenencia a organización criminal. Los sospechosos han estado representados por abogados de Sevilla, en concreto, por Alberto Castejón, Esperanza Lozano y Mónica Gallardo Bejarano.
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