Salma Hayek muestra interés por comprar La Almoraima

La actriz y su marido, el empresario François-Henri Pinault, sobrevuelan y visitan el latifundio

François-Henri Pinault y Salma Hayek saludan a la directora gerente, Isabel Ugalde (en el centro).
François-Henri Pinault y Salma Hayek saludan a la directora gerente, Isabel Ugalde (en el centro).
Alberto Grimaldi Castellar

05 de febrero 2014 - 05:04

La Almoraima es un tesoro al alcance de muy pocos: un reducido club de afortunados capaz de pagar los 300 millones de euros que el Estado pide por la finca que expropió hace casi 31 años a la familia Ruiz Mateos, como parte del patrimonio de Rumasa. Entre los que se han interesado por la compra del mayor latifundio de España se encuentra el matrimonio formado por el multimillonario francés François-Henri Pinault y la actriz mexicana Salma Hayek, quienes ayer sobrevolaron en helicóptero la finca y mantuvieron una reunión de unos 45 minutos con la gerente de la misma, Isabel Ugalde.

Sobre las diez y cuarto de la mañana, un helicóptero amarillo de la empresa cordobesa Faasa descendía al helipuerto del latifundio, que se usa como una de las bases de los retenes del Plan Infoca para actuar en caso de incendio. Previamente, la pareja había sobrevolado las 14.113 hectáreas con las que cuenta la finca, un verdadero tesoro natural que actualmente tiene explotación cinegética, de corcho, agrícola y ganadera.

El matrimonio pagó 10.000 euros por el servicio de helicóptero que les permitió conocer, a gran altura, la extensión total de la finca que valoran adquirir. Una vez que aterrizó, la actriz, su marido y un acompañante, fueron recibidos por Isabel Ugalde, la directora gerente de Almoraima S.A., la sociedad estatal dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que explota el latifundio. En una edificación cercana a la pista de aterrizaje, mantuvieron una reunión de unos 40 minutos, tras la que los visitantes despegaron de nuevo, eso sí con planos y fotos satelitales de la finca.

François-Henri Pinault es desde 2005 el presidente de Kering, grupo empresarial que hasta mediados de 2013 se conocía como PPR (Pinault-Printemps-Redoute), cuando sustituyó a su padre, François Pinault, al frente del emporio familiar. La fortuna de los Pinault se estima en unos 15.000 millones de dólares, lo que les sitúa en el puesto 53 de la lista Forbes. Su conglomerado empresarial administra firmas de lujo como Gucci, Balenciaga, Stella McCartney o Saint Lauren, y de deportes, como Puma.

La visita de ayer de Pinault y Hayek a La Almoraima pone rostro a algunos de los interesados en comprar la marcrofinca. El propio ministro Miguel Arias Cañete ya admitió que uno de los posibles compradores era francés, aunque también citó otros más.

No ha trascendido qué tipo de uso, en caso de adquirir La Almoraima, tiene previsto para la finca el empresario, con intereses en el negocio del lujo .

La puesta a la venta de La Almoraima ha desatado una confrontación política que tiene precisamente en los usos que puedan darse al latifundio su principal campo de batalla.

La Junta de Andalucía, con competencias exclusivas sobre Medio Ambiente en la comunidad, se opone a la enajenación de la finca y ha desplegado una batería de medidas para tratar de impedirlo.

En cuanto supo que el Estado ponía un precio de 300 millones de euros al latifundio, el Consejo de Gobierno de la Junta del pasado 21 de enero prohibió cualquier uso distinto de los actuales en La Almoraima. Además, ha comenzado el trámite para ampliar la superficie del Parque Natural de Los Alcornocales a la totalidad de las 14.113 hectáreas que componen La Almoraima, elevando su protección ambiental hasta el máximo rango dentro de las figuras que prevé la legislación autonómica.

Por otra parte, la junta rectora del Parque prevé también mañana declararla monte de dominio público, lo que podría incluso demorar la compraventa.

La limitación de los usos pretende ahuyentar a compradores que quieran hacer de La Almoraima, como aspiraba el Gobierno, un resort de lujo. Sin embargo, difícilmente podrá impedir que la finca pase a manos privadas que sigan utilizando para su disfrute privado. Tanto para un perfil como para el otro, el matrimonio Pinault-Hayek parecen ajustarse al guión de la compraventa.

La junta rectora del Parque Natural Los Alcornocales abordará hoy varias propuestas para evitar la venta de la finca La Almoraima, como la de la Junta de Andalucía de incluir todo su territorio en el espacio protegido o la de Ecologistas en Acción de declararla monte de dominio público. La junta rectora del parque ya votó en contra de los planes del Gobierno central de vender La Almoraima, una finca que tiene dentro de este espacio protegido el 90% de su superficie.

Estos planes están en el aire, a la espera de que se aclare cómo les afectará el hecho de que el ayuntamiento de Castellar haya rechazado el Plan de usos elaborado por los gestores de La Almoraima, que preveía construir en las 1.350 hectáreas que la finca no tiene dentro del parque un aeródromo, un hotel de lujo, dos campos de golf y uno de polo. Para frenar estos planes de venta el gobierno andaluz ha mostrado sus intenciones de ampliar en 6.000 hectáreas la superficie del Parque Natural, para incluir bajo su manto de protección la totalidad de la finca, así como otras colindantes, La Alcaidesa, Majarambú, Botafuegos, Pinar del Rey y Guadalquitón.

En un comunicado, Ecologistas en Acción explicó que lleva "años" defendiendo la extensión del Parque Natural a "la mayor finca de uno de los parques naturales más valiosos a nivel europeo, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco y Zona de Especial Conservación por la Directiva Hábitat de la UE".

Pero al orden del día de la junta lleva también su propuesta de declararla de dominio público, algo que es competencia del Ejecutivo andaluz y que "conllevaría el carácter inalienable de la totalidad de la finca y la consideración a efectos urbanísticos como suelo no urbanizable de especial protección". La organización ecologista insiste en que este acuerdo es "de la exclusiva competencia del Consejo de Gobierno de la Junta", al que "se dirigirá esta propuesta si, como esperamos, es aprobada por la junta rectora".

La convocatoria de la junta rectora no ha sido bien recibida en el Partido Popular. El presidente provincial del PP en Cádiz, Antonio Sanz, apeló a "la responsabilidad y el sentido común" del Gobierno andaluz y solicitó a la junta rectora que dé marcha atrás y que anule la convocatoria de hoy, que implicaría "dar un paso más" en la ampliación del Parque de Los Alcornocales que pretende la Junta.

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