El Sevilla es mucho más colista que el colista (0-3)
La crónica
Los sevillistas juegan al cara o cruz ante el Levante en la primera mitad y les sale cruz para después protagonizar un verdadero ridículo en todos los sentidos
Así le hemos contado el Sevilla-Levante
Ridículo grande del Sevilla Fútbol Club para arrancar el año 2026 y para presentar una seria candidatura a sufrir por mantener la categoría en el presente campeonato liguero. El equipo entrenado por Matías Almeyda y pésimamente dirigido por José María del Nido Carrasco, José Castro y el resto de sus consejeros fue muchísimo más colista que la escuadra que llegaba al Ramón Sánchez-Pizjuán con el menor número de puntos acumulados que todos los demás que moran por la Primera División española. Cero a tres es un resultado suficientemente escandaloso para no requerir de mayores explicaciones.
Pero los acontecimientos vividos en la lluviosa mañana en el barrio nervionense donde se vive la fe balompédica que responde por el sevillismo sí exigen una explicación, un bisturí preciso ante tanto despropósito. Y lo primero que surge tiene que ver con el repaso de las alineaciones. Con tantas lesiones tantas veces repetidas, léase Azpilicueta, Suazo y demás, la escuadra blanquirroja comparecía con un elenco cogidito con alfileres, en el que Gudelj es titular indiscutible pese a las facilidades que otorga a todos los delanteros con los que se enfrenta; en el que Januzaj, defenestrado aquí e incapaz de salvar a Las Palmas del descenso, debe ejercer de supuesto revulsivo tras el intermedio; en el que Alexis Sánchez es el nueve titular por una causa o por otra y demuestra que no tiene la velocidad mínima exigible para escaparse de sus rivales y encima remata con la inocencia de un niño, además de eludir la responsabilidad de lanzar el penalti, algo que sí hizo cuando el escaparate era mucho más goloso contra el Barcelona...
Moneda al aire
Almeyda planteó el arranque del partido a un cara o cruz y los sevillistas no apretarían hasta pasada la media hora a un Levante que estuvo muy cómodo en el Ramón Sánchez-Pizjuán
Son tantas y tantas cosas que enumerarlas exigiría casi un ensayo más que una crónica de un litigio balompédico. Pero todo tiene mucho que ver también con el planteamiento, con ese primer periodo en el que Matías Almeyda, tal vez porque se maneja con mimbres que no dan para mucho más, apostó por lanzar una moneda a cara o cruz contra el colista y le salió cruz de la manera más cruel posible, en la última jugada del primer periodo.
El Sevilla había arrancado con el planteamiento que mejores resultados le había proporcionado durante las últimas semanas, es decir, tres centrales detrás, en este caso José Ángel, Gudelj y Kike Salas, y los tres hombres con algo de más físico en el centro del campo, Mendy, Agoumé y el frío Sow. Pero los sevillistas sólo llegaron a dar un paso adelante en el último tercio del primer periodo, cuando sí fueron capaces de meter al Levante cerca de Ryan para asustarlo un poquito. El resto había sido un coser y cantar para un colista que se encontraba extremadamente cómodo en el mediodía sevillano, algo a lo que también contribuía la ausencia voluntaria de una grada de animación que optó por llevar a cabo el primer partido de una sanción que no se cumplía en esta ocasión. En este Sevilla no hay quien entienda nada de nada, ni siquiera eso.
Mazazo
Los locales habían tenido el mando en el tramo final del primer periodo, pero en la última jugada antes del descanso Iker Losada los golpeaba en una jugada muy mal defendida
Y precisamente el primer tanto iba a llegar al filo del intermedio, cuando el Sevilla había sido capaz de asustar siquiera a Ryan en su plácido mediodía. Le anulaban primero un gol a Oso por fuera de juego previo de Juanlu (30’) y después llegaría una buena intervención del portero australiano en un centro de Oso a Alexis (32’) y un tiro cruzado de Oso que salvó Toljan (39’), además de una llegada de Sow con un disparo inocente tras un pase de Peque (45’). Demasiado poco, de cualquier manera, antes de que Iker Losada encendiera todas las alarmas en una acción por el medio pésimamente defendida con tantos futbolistas excesivamente pendientes de sus emparejamientos individuales.
Los sevillistas, pues, se marchaban al intermedio cargados de dudas y encima con el rejonazo de la última jugada para su moral. Almeyda, cuando bajó al vestuario desde la grada, optaba por cambiar de sistema a través de la sustitución de Januzaj por Peque. Cuatro defensas, dos medios en el eje, tres enlaces y un no delantero, porque Alexis seguía moviéndose de un lado para otro sin aportar prácticamente nada ni en la presión a los rivales ni tampoco en los remates, entre otras cosas porque carece del físico necesario para anticiparse en centros que parecían buenos, sobre todo por parte de Oso.
Cambio de sistema
Almeyda metió a Januzaj por Peque y apostó por variar el dibujo con cuatro defensas atrás, lo que originó alguna llegada por las bandas, pero sin ningún remate certero
La siguiente solución fue la apuesta por un Isaac que, dicen, llegaba en condiciones precarias por su enfermedad, otra más para la amplia nómina de problemas físicos. El lebrijano tampoco fue capaz de rematar un excelente centro raso de Mendy (72’). No lo hicieron ni él ni Sow mientras que Alexis estaba demasiado atrás. Precisamente el gigante francés había sido el único que obligó a Ryan a lucirse en un disparo raso desde el borde del área (50’).
La última del Sevilla mientras tuvo opciones de empatar correspondió también a Isaac, con un disparo alto dentro del área (74’), minutos antes de que Espí rubricara el tanto definitivo. El Levante, el colista, había sido capaz de tumbar con claridad a los sevillistas en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Ni siquiera Isaac iba a aprovechar un penalti a favor para tratar de devolver la incertidumbre al partido. Era imposible, entre otras cosas porque Alexis Sánchez se escondía detrás del canterano en lugar de tomar él la responsabilidad.
Desacierto
Isaac no fue capaz de recortar las distancias ni siquiera de penalti y fue Carlos Álvarez, casi sin querer, el que puso la puntilla en la prolongación
El colmo llegaría con el gol de Carlos Álvarez casi sin querer, de rebote tras ser objeto de penalti por parte de Kike Salas. Segundo colista que llega como tal a Nervión y segundo colista que se va con los tres puntos. Ya lo hizo el Mallorca en octubre y lo ha repetido el Levante en enero de 2026. ¿Quién es el verdadero colista, por tanto, en lo referente al juego, no a los puntos, por supuesto?
Ficha técnica
0 Sevilla FC: Vlachodimos; José Ángel, Gudelj, Kike Salas; Juanlu (Isaac, 59'), Agoumé, Mendy, Sow, Oso; Peque (Januzaj, 46') y Alexis.
3 Levante UD: Ryan; Toljan, Dela, Matías Moreno, Pampín (Matturro, 60'); Arriaga, Pablo Martínez (Unai Vencedor, 79'); Tunde (Espí, 65'), Carlos Álvarez, Iker Losada (Morales, 70'); e Iván (Olasagasti, 80').
Goles: 0-1 (47’+) Iker Losada aprovecha una combinación mal defendida para marcar con la derecha. 0-2 (77') Espí remata con total facilidad un balón que se queda muerto al borde del área. 0-3 (94') Carlos Álvarez dispara después de ser empujado por Kike Salas y marca casi sin querer.
Árbitro: Iosu Galech Apezteguía (navarro). Amonestó a los locales Alexis (min. 14) y Mendy (min. 37); y a los visitantes Moreno (min. 28), Pampín (min. 63), Ryan (min. 74) y Toljan (min. 90).
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoctava jornada de LaLiga EASports disputado en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante 25.303 espectadores. Ryan le paró un penalti a Isaac en el minuto 92.
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