Andalucía

Silvia Calzón, ministrable con permiso de Iceta

  • La sevillana secretaria de Estado de Sanidad cuenta con un currículum anti Covid, pero le pesa los encajes que Pedro Sánchez debe hacer en su Gobierno

Silvia Calzón, en una de sus intervenciones en el Ministerio de Sanidad. Silvia Calzón, en una de sus intervenciones en el Ministerio de Sanidad.

Silvia Calzón, en una de sus intervenciones en el Ministerio de Sanidad. / EFE

Si la evolución de la tercera ola no lo impide, Salvador Illa dejará de ser ministro de Sanidad a finales de este mes. El socialista se ha colocado en el primer puesto de los sondeos que sobre las elecciones catalanas se han publicado este fin de semana, pero el Gobierno espera a que la Generalitat confirme que las elecciones del 14 de febrero no se suspenderán como consecuencia de la pandemia. En condiciones normales, el relevo natural daría el puesto a la utrerana Silvia Calzón, su secretaria de Estado de Sanidad desde agosto, médico especialista en epidemiólogía, doctora en Economía y con amplia experiencia en la gestión sanitaria al haber dirigido el distrito de Sevilla y el hospital de Valme. Pero Iceta llegó primero.

Calzón, de 45 años, fue nombrada secretaria de Estado en agosto pasado. El Ministerio de Sanidad carecía de un puesto de este segundo nivel, tal era la plataforma política a la que llegó Salvador Illa antes de la pandemia cuando fue nombrado ministro por Pedro Sánchez para restablecer la calma en el conflicto catalán. Algunas fuentes indican que Silvia Calzón aún tiene opciones de ser su sustituta, pero cuenta con dos problemas para ello. El fundamental es que Miquel Iceta, hasta hace unas semanas el candidato del PSC, debería entrar en el Gobierno y, si fuese así, podría ser ministro de Política Territorial, mientras la actual titular, la canaria Carolina Darias, pasaría a ser titular de Sanidad. Aunque el currículum no la acompañe, Darias ha participado con Illa en todos los encuentros del consejo interterritorial de salud, que es al día de hoy el cuadro de mandos de la lucha contra la pandemia.

Pero este es un asunto que Sánchez debe resolver y sobre el que aún se mantienen las dudas sobre si será una simple sustitución o si aprovechará la salida de Illa para una remodelación más profunda. Lo que varias fuentes descartan es que el presidente vuelva a ofrecerle a Susana Díaz un cargo de relevancia. La ejecutiva federal ya apuesta por la sustitución de Díaz como líder del PSOE andaluz, Sánchez aún podría mostrarle un puente de plata, pero no en el Gobierno.

Silvia Calzón es el prototipo de un cuadro del PSOE andaluz. Hija de un padre que emigró a Suiza, pero que dejó a la familia en Utrera, comenzó a militar en su partido en Juventudes Socialista, fue concejal del Ayuntamiento de Utrery se presentó a la alcaldía en 2007, pero sin éxito. Fue parlamentaria andaluza al sustituir al ex consejero José Antonio Viera y la sevillana Evangelina Naranjo la nombró directora general de Justicia Juvenil cuando fue titular del Gobierno de Chaves. Mientras tanto, se licenció en Medicina, con la especialidad de Salud Pública, y acabó por doctorarse en Economía en la Universidad de Granada.

Calzón era gerente del hospital de Valme cuando una paciente falleció en un accidente dentro de un ascensor que la trasladaba tras una operación, y trabajaba como epidemióloga en Sevilla cuando Illa la llamó este verano para la secretaría de Estado. La lucha contra el Covid era, entonces, su profesión. Su trayectoria es muy similar a la de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que fue quien sirvió de contacto con Pedro Sánchez para su elección. Montero también es licenciada en Medicina especializada en la gestión pública.

La utrerana tiene una buena trayectoria dentro del Gobierno, pero no tiene el peso político de quien tendrá que trabajar con los consejeros autonómicos. Aunque Illa carecía de experiencia en esta materia, venía de ser el secretario de Organización del PSC. Carolina Darias ha sido delegada del Gobierno en Canarias y presidenta del Parlamento autonómico, de ahí que se le considere con un buen perfil para ocupar cargos relacionados con las comunidades.

Pero el principal obstáculo de Calzón es el encaje de Miquel Iceta. El socialista catalán ha atendido en dos ocasiones la decisión de Sánchez de sacarlo de Cataluña. La primera vez aceptó ser presidente del Senado, pero ERC se opuso y avanzó que votaría en su contra. La última ha sido la sustitución por Illa a cambio de un ministerio, aunque esto es algo que no se ha explicitado.

 

  

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