Andalucía

Teresa Rodríguez seguirá al frente de Adelante Andalucía para convertirlo en un "sujeto de aspiración andalucista"

Teresa Rodríguez en la rueda de prensa Teresa Rodríguez en la rueda de prensa

Teresa Rodríguez en la rueda de prensa / María José López / EP

Teresa Rodríguez seguirá al frente de Adelante Andalucía, una formación a la que quiere convertir en la "casa común" de todas las fuerzas a la izquierda del PSOE. Ese es el acuerdo al que Rodríguez ha llegado con Pablo Iglesias, con quien pactó su salida orgánica de la formación morada de forma "amistosa". Según ha defendido durante su comparecencia, la todavía coordinadora de Podemos Andalucía, la confluencia formada en 2018 por Podemos, IU y dos fuerzas andalucistas, no ha cumplido sus objetivos, razón que la lleva a liderar un golpe de timón que, sin embargo, complica la situación de Adelante.

Rodríguez ha enmarcado su nuevo proyecto en el contexto de conmemoración del 40 aniversario del referéndum de autonomía de 1980, que se celebra el próximo 28-F y con el reto de plantear una "alternativa" a un PSOE que está "totalmente agotado". Rodríguez ha hecho mención explícita a su objetivo de liderar un "sujeto propio" capaz de dar voz a las reclamaciones de Andalucía en el debate territorial, cuestión que ha provocado un innumerable número de roces en los últimos años entre la dirección regional de Podemos y la estatal. Por otro lado está la cuestión de la relación con el PSOE y las consecuencias del Gobierno de coalición, al que Rodríguez se resiste. "Creemos que para ser el freno a la derecha no podemos aparecer como subalternos al PSOE", ha apostillado.

"Queremos que Adelante Andalucía tenga la relevancia que se merece, ha dicho Rodríguez, quien ha explicado que el objetivo es convertir a Adelante Andalucía a una formación "de aspiración andalucista, ecologista, feminista y de clase trabajadora". En esta misión, la política gaditana quiere contar con la colaboración del resto de fuerzas que están en la confluencia, pero ha reconocido que no había comunicado su decisión a IU, principal fuerza de Adelante junto con Podemos. 

El objetivo es armar esa "casa común" a partir de lo que ya está construido, es decir, los grupos municipales que se formaron en los ayuntamientos bajo la marca Adelante y el propio grupo parlamentario. Rodríguez ha reconocido que no dejará el acta y tampoco lo harán los otros diez diputados de la cuota de Podemos en las autonómicas de diciembre de 2018. "Nos llevamos bien con IU, pero no les vamos a regalar once diputados", ha espetado la política gaditana. Lo que no ha aclarado Rodríguez es si volverá a presentarse a unas elecciones autonómicas, toda vez que su compromiso era volver a su puesto de funcionaria al acabar esa legislatura. "Eso ahora no toca", ha dicho, sin descartarlo.

La dificultad de gestionar la relación con IU

En la reunión celebrada el miércoles para abordar la situación, dirigentes de Podemos Andalucía abogaron por pactar unas "normas de convivencia" con IU dentro del grupo parlamentario en caso de que los diputados de la federación "no quieran construir Adelante Andalucía". La líder gaditana no ha detallado cómo será esa convivencia, pero la respuesta del coordinador de IU Andalucía, Toni Valero, ha sido tajante. Según el dirigente malagueño, no hay que descartar que "la nueva fuerza política a la izquierda del PSOE", acabe "integrada" en Adelante Andalucía. 

A partir de ahora se enfrentarán dos visiones distintas de lo que es y ha sido Adelante Andalucía. En IU insisten en que la confluencia fue un acuerdo de cuatro partidos, no de sus dirigentes. Por lo tanto, Valero y los suyos consideran que su interlocutor, a partir de mayo, será la nueva dirección de Podemos Andalucía que, presumiblemente, será afín a Pablo Iglesias. Aunque el líder morado y vicepresidente ha pactado con Rodríguez su salida, ésta se produce por las desavenencias que llevan manteniendo ambos desde hace años sobre lo que debe ser la confluencia en Andalucía. 

Esta visión, que sí coincide entre las direcciones federales de Podemos e IU, contrasta con la fórmula confederal de Rodríguez y su equipo, que siempre se ha mirado en las confluencias catalana y gallega. También hay dudas sobre si, en el futuro, los afines a la todavía dirigente morada deberán obediencia a la dirección que salga de la III Asamblea. "Habrá una actitud colaboradora y ellos podrán contar con nosotros", ha señalado Rodríguez después de explicar que su objetivo es dar pasos hacia un Adelante Andalucía con mayores estructuras orgánicas. 

Ahora mismo, la dirección de la confluencia se forma del denominado grupo motor, donde están las cuatro organizaciones y que. Rodríguez y los suyos pretenden seguir en la dirección como miembros de Adelante Andalucía y no de los partidos que la conforman. "Nació como iniciativa política netamente andaluza y que llamaba a la sociedad a sumarse", ha dicho en referencia a la posibilidad de inscribirse en la confluencia como independiente, fórmula que ahora reivindican.

En el conflicto que se anticipa, hay que tener también en cuenta una cuestión jurídica. Adelante Andalucía se inscribió como partido en el Ministerio del Interior para evitar que se utilizara su marca por parte de fuerzas ajenas a la coalición. No obstante, en la dirección de la confluencia explican que dicho registro lo hicieron tanto miembros del equipo de Rodríguez como de IU, por lo que las decisiones que se tomen deben pactarla ambos. En caso de complicarse, la situación puede acabar incluso en los tribunales. 

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