Tornado en la Costa del Sol

La tromba marina entró por Torremolinos, recorrió cuatro kilómetros arrasando: arrancó árboles y causó destrozos en chiringuitos y naves

Raquel Garrido Málaga

28 de noviembre 2014 - 05:04

Una tromba marina, llamada tornado cuando toca tierra, provocó ayer el caos en las zonas de Torremolinos y Málaga a las que afectó. Un chiringuito, varias naves, una gasolinera, dos parkings, diverso mobiliario urbano, casi un centenar de árboles y una veintena de vehículos se vieron seriamente dañados por la fuerza de este remolino, que recorrió una distancia de más de cuatro kilómetros en diez minutos y que alcanzó una velocidad de entre 140 y 180 kilómetros por metro cuadrado.

A falta del informe definitivo, la valoración realizada ayer mismo por técnicos del Centro Meteorológico de Málaga sobre el terreno estima que esta tromba alcanzó una categoría EF1 en la llamada Escala de Fujita Mejorada en función a los cuantiosos daños que provocó en un radio de 20 ó 30 metros su alrededor.

Eran aproximadamente las 7:15 de la mañana cuando una tromba, cuyas dimensiones aún están por calcular, tomó tierra desde el mar y entró por la zona de Playamar, en Torremolinos. Lo primero que encontró a su paso y se llevó por delante fue el chiringuito Copacabana, situado en el paseo marítimo de El Bajondillo, que destrozó por completo. Su propietario, Salvador García, no podía reprimir las lágrimas al ver el trabajo de 20 años tirados por el suelo en unos pocos segundos. "Me llamó la Policía Local muy temprano para decirme que viniera porque el viento había provocado algunos destrozos en el chiringuito, pero nunca imaginé lo que me encontré al llegar".

La estructura del establecimiento, los enseres del interior, las camas balinesas y las sombrillas fueron esparcidas por todos los alrededores del paseo marítimo, donde el ya tornado arrancó también una farola, varios árboles, numerosos carteles publicitarios, contenedores y cierres metálicos.

Pero los daños más graves en el mobiliario urbano de Torremolinos se produjeron en los alrededores de la Avenida Marifé de Triana hacia donde se dirigió el tornado procedente de la playa. Allí, derribó unos 70 árboles de diferentes especies, algunos de ellos de gran porte, que quedaron derribados muchos de ellos invadiendo la calzada y que obligó a los servicios municipales a trabajar en la zona hasta pasado el mediodía para restablecer la normalidad.

La trayectoria del tornado continuó hacia el interior, donde cruzó la carretera de Coín y se dirigió hacia Churriana. El efecto del fuerte viento en esta zona se cebó con un negocio dedicado al alquiler de caravanas, ya que arrastró y dio la vuelta a dos de estos pesados vehículos y arrancó de cuajo el tejado del edificio donde se ubicaba la oficina.

Ángel Arizalate, uno de los empleados de Caravanas Cardona, estaba a punto de entrar a trabajar cuando pasó el tornado. Así, narró que se refugió en una nave de enfrente porque "estaba lloviendo mucho y había mucho viento, minutos después lo vi pasar por delante y como movía y volcaba las caravanas. Fue en cuestión de segundos y la parte de abajo tenía al menos tres metros de diámetro".

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