Chimy Ávila materializa la fe en la remontada de Ruibal (2-1)
Dos tantos del argentino, con el catalán tirando del equipo en los peores momentos, le dan la vuelta al marcador en la segunda parte tras el tanto de Petrot para el Elche
Chimy Ávila, que no había marcado en lo que va de temporada, materializó con sus goles la remontada de un Betis que se sostuvo en la fe de Ruibal, el mejor de su equipo que tras una mala primera mitad y encajar el 0-1, obra de Petrot, despertó con los cambios introducidos por Manuel Pellegrini y el impulso que siempre le dio el catalán, el mejor de los verdiblancos.
Y es que tras el 0-1, en un balón muerto en un córner mal defendido que el central francés remachó en el área chica casi sin oposición, pudo llegar el 0-2 en un par de acciones de Álvaro, que incluso se encontró con la parte de fuera del poste justo antes de que Chimy empatar. el argentino había entrado hacía poco en un triple cambio de Manuel Pellegrini en el minuto 55, quien no lo veía nada claro como nadie en La Cartuja. Junto a él entraron Pablo García y Fornals y fue éste el que en un desmarque que vio Antony pisço área, levantó la cabeza y dio el ase atrás para que Chimy Ávila anotase su primer tanto del curso al rematar de primeras.
Estaba contra las cuerdas el Betis y no lo supo remachar el Elche. Se levantaron los verdiblancos. Y cómo. En una acción de fuerza y de creer más que el rival, Ruibal luchó una acción en la líena de fondo con Pedrosa. Fue más fuerte a por el balón el bético en busca de la carga. Muy blandito el jugador del Elche, que se quedó en el suelo reclamando una posible falta mientras Ruibal miraba a quién darle el balón. Y allí estaba Chimy, en la rampa de salida, que no desaprovechó el regalo para obrar la remontada. Los goles los puso el Chimy, pero la fe Ruibal, que eligió creer.
Y todo tras un aburrido primer tiempo que acabó con el primer disparo a portería de toda la primera parte en la prolongación, con una falta directa de Lo Celso que despejó Dituro, acabó una insípida primera parte en La Cartuja en la que ni Betis ni Elche fueron de verdad a por el partido.
Controló más el cuadro ilicitano, que acabó los primeros 45 minutos con un 64% de posesión pero sin apenas profundidad, y sólo las indecisiones de Adrián crearon una sensación (pequeña) de peligro del cuadro visitante. Cuando el conjunto bético presionó con ganas le quitó el balón al rival y esas recuperaciones en el centro del campo para las salidas rápidas con la velocidad de Antony crearon cierto peligro, aunque sin llegar siquiera a probar al portero visitante.
Un cabezazo de Bakambu, que no giró el cuello y en vez de dirigir la pelota a la ortería la mandó fuera del área, y un zapatazo de Ruibal (el único con ganas) desde muy lejos fue lo más peligroso de los de Manuel Pellegrini. Pero el Betis no tenía continuidad y el Elche acabó recuperando el control y la posesión y una falta en el borde del área de Diego Llorente permitió al equipo levantino meter el balón en el área, pero Adrián despejó de puños.
En el tiempo de prolongación llegó esa falta a Lo Celso en el borde del área, pero el argentino no sorprendió a su compatriota, que despejó bien colocado en su palo para cerrar un insulso primer tiempo.