La cabra de la Legión se jubila

El Grupo Logístico de la Legión en Almería cede a 'Pepe', su mascota, a un refugio de animales en Arcos para garantizar su retiro

Nacho, del Refugio La Pepa, dando de comer ayer, en Arcos, a 'Pepe'.
Nacho, del Refugio La Pepa, dando de comer ayer, en Arcos, a 'Pepe'.
E. Armario Arcos

12 de agosto 2016 - 05:04

A Pepe, la popular cabra de la Legión, lo han jubilado hace poco más de una semana con todos los honores por sus servicios prestados. La cabra goza ya de una placentera jubilación en una finca refugio de animales de Arcos de la Frontera (Cádiz) después de haber cumplido con fidelidad su misión durante doce años. Atrás quedan ya los desfiles con los caballeros legionarios.

Así que a buen seguro que alguna lágrima fue repriminada hace unos días por algún miembro del Grupo Logístico de la Legión de Almería cuando tuvieron que despedirse de Pepe, este macho cabrío que les ha acompañado durante más de un decenio.

Y es que este ejemplar, que procedía del Pirineo aragonés, comenzó a desfilar con tan sólo dos meses de vida y siempre de la mano del cabo Méndez, su cuidador.

Ahora Pepe, con cuernos de 90 centímetros de envergadura, tiene un nuevo destino en Arcos, en el Santuario Refugio La Pepa que dirigen Tamara Toboso y Nacho Aragón, sus nuevos cuidadores.

Pepe puede presumir de ser la primera cabra de la Legión que ha conseguido jubilarse oficialmente. De hecho, desde el mes de febrero el refugio y el Grupo Logístico de la Legión de Almería han mantenido conversaciones para asegurarle un buen descanso a su mascota más preciada. Hasta el teniente coronel de la unidad ha tenido que firmar el permiso para materializar la cesión del animal al centro arcense, cuenta Toboso.

Desde su llegada a Arcos, Pepe tiene mil placeres a su alcance. No le falta de nada. Puede salir a pastar cuando quiera o congeniar con los otros animales de la finca. Pero, de momento, la cabra tira al monte y la fuerza de la costumbre se impone. Este macho sigue comiendo y bebiendo como lo hacía cuando estaba de maniobras con los legionarios. Se acostumbró a comer de la mano y a través de una bolsa de patatas vacías y a beber directamente de las mangueras. "Los primeros días no ha querido comer", cuenta su nueva cuidadora, que afirma que el animal se está readaptando al nuevo hogar.

Así que el nuevo residente anda en una zona de las instalaciones en cuarentena para adaptarse, pero pronto entrará en contacto con los otros animales de este centro. De todos sus avances está informado a través de whatsapp el cabo Méndez, el cuidador durante estos años de la cabra, añaden sus nuevos dueños.

Parece que este ejemplar de macho cabrío ha tenido suerte al caer en el primer santuario vegano de animales de granja que se abrió hace un año y media en Andalucía. El Refugio La Pepa, fundado a principios de 2015, cuenta con una extensión de terreno de cinco hectáreas y media que alberga a unos 60 animales. "No se consume nada de origen animal", explica Toboso, quien aclara que este centro no recoge a ningún animal doméstico como perros o gatos y sí está dedicado "al rescate de animales desechados o maltratados por la industria alimentaria".

La Pepa es, además, un proyecto educativo de protección animal, que consta de un conjunto de actividades de sensibilización y educación en valores, dirigidas especialmente a la infancia y la juventud. Este centro está abierto al voluntariado y los animales pueden ser apadrinados a través de cuotas (info@santuariorefugiolapepa.org).

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