Cáncer La Junta estudia implantar un centro de radioterapia de protones

  • La Consejería de Salud tiene sobre la mesa un plan de tratamiento de tumores, indicado para niños

  • Andalucía puede disponer del primer programa público de protonterapia en España

Médicos revisan un dispositivo de radioterapia en el Juan Ramón Jiménez de Huelva. Médicos revisan un dispositivo de radioterapia en el Juan Ramón Jiménez de Huelva.

Médicos revisan un dispositivo de radioterapia en el Juan Ramón Jiménez de Huelva. / Josué Correa

La Consejería de Salud de la Junta tiene sobre la mesa el proyecto de un centro de protonterapia, que, de ponerse en marcha, sería el primero de carácter público de España. Este tipo de radioterapia, implantado ya en la mayoría de países de nuestro entorno europeo, usa unas radiaciones que produce menos efectos adversos que el método convencional y que está por tanto indicado para la aplicación en tumores pediátricos, melanomas oculares y afecciones en la base del cráneo.

En el libro blanco de este centro de terapia para cáncer están involucrados, entre otros, los servicios de Radioterapia y Radiofísica del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, el departamento de Física Atómica y Nuclear de la Universidad de Sevilla y la dirección del Centro Nacional de Aceleradores (CNA), cuyos portavoces estuvieron reunidos hace aproximadamente tres meses con la Secretaría General de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Consejería de Salud, a cuyo encuentro acudió también el director de Física Médica del Hospital de Protonterapia de París, quien está detrás del centro de este género que la empresa Quirón pondrá en marcha en Madrid a finales de este año. Junto a éste, la Clínica Universitaria de Navarra, también privada, tiene previsto abrir un segundo en 2020.

Diferencias con la radioterapia convencional

La principal ventaja de esta técnica de radioterapia consiste en que las "propiedades balísticas" de los protones, frente a los fotones usados en la radioterapia convencional, consigue una alta precisión en los órganos afectados con tumores, reduciendo las dosis de radiaciones en el resto de los órganos sanos de su entorno.

La diferencia entre ambas técnicas de terapia para cánceres, permitiéndose el símil, sería la que hay entre disparar en el interior del organismo con una escopeta de perdigones –radioterapia convencional– a hacerlo con un rifle con visor telescópico –protonterapia–.

Es la razón por la que este método está indicado mayormente para tumores en la población infantil –la menor exposición a radiaciones impediría la generación a la larga de otros tumores en tejidos sanos– y para tumores localizados junto a órganos o tejidos de riesgo, como cánceres oculares o localizados en el cerebro o junto a médula espinal, según señala el libro blanco del proyecto que lleva por nombre ProSAS-CNA.

El coste y el beneficio

En la Consejería de Salud están estudiando el valor del coste y el beneficio de este tipo de centros. Fuentes de la Universidad de Sevilla señalan que si bien es cierto que se trata de un tipo de dispositivos más costosos que los convencionales, el centro de protonterapia cuenta con la oportunidad de obtener con fondos de la Unión Europea por la vía del CNA, un centro en el que participan, además de la Hispalense, la Junta de Andalucía, el Centro Superior de Investigaciones Científicas.

De ese modo, el funcionamiento del centro de radioterapia de protones estaría asegurado con los fondos europeos, debiéndose hacer cargo la Junta de Andalucía del coste de mantenimiento: unos tres millones al año, según fuentes de la universidad.

Como comparación, los dos grandes hospitales públicos de Sevilla gastan anualmente unos veinte millones en tratamiento de quimioterapia. Además de las entidades anteriormente señaladas, el proyecto ProSAS-CNA reúne en su comité asesor a profesionales y científicos del Hospital Regional de Málaga, del Complejo Hospitalario de Granada y de la Universidad de Granada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios