coronavirus andalucía

Sin vacunas del tétanos en las farmacias

  • Las boticas sufren un desabastecimiento a causa de una hipotética inmunidad cruzada

Una sanitaria recibe una vacuna en un centro sanitario. Una sanitaria recibe una vacuna en un centro sanitario.

Una sanitaria recibe una vacuna en un centro sanitario. / Efe

Ha sido un misterio desde el inicio de la pandemia. ¿El coronavirus afecta a los niños? ¿Realmente se contagian? ¿Por qué apenas padecen los síntomas cuando las pruebas diagnósticas arrojan un resultado positivo? Sin una evidencia científica rotunda aún, las investigaciones publicadas vienen a señalar que, hasta los 15 años, los niños cursan la enfermedad de un modo asintomático o, en su defecto, apenas se manifiesta que pase de la levedad.

Sobre el motivo que causa esta aparente protección que disfruta la población infantil se han escrito riadas de hipótesis, aunque ninguna de ellas cuenta hasta la fecha con un beneplácito elocuente en la comunidad científica. En la última semana, sin embargo, un estudio publicado en la revista especializada Frontiers in Immunology ha provocado la revolución en las boticas.

Firmado por el inmunólogo Pedro Reche –que ayer fue entrevistado en la cadena COPE–, este estudio revela la "existencia de una inmunidad cruzada" entre el coronavirus SARS-CoV-2 y los antígenos presentes en la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tosferina (DTP). Esta vacuna triple bacteriana, administrada según el calendario reglado a los 2, 4 y 11 meses de edad, sería por tanto la supuesta responsable de que los niños cursen el Covid-19 de un modo leve cuando no asintomático.

El mensaje ha calado. Y tanto que ha calado. La población, ansiosa de retomar una vida ajena a pandemias, ha prestado atención sin atisbo de dudas a lo sugerido por el inmunólogo –amplificado por los grandes titulares– y ha acudido a las oficinas de farmacia a proveerse de dosis de estas vacunas con el objetivo de inmunizarse contra el coronavirus.

Las redes sociales, un habitual depósito de rumores, bulos y noticias sin firma ni contraste, diseminaron el estudio de la Universidad Complutense hasta el hastío. Los ciudadanos se presentaban en las boticas para la adquisición de la "vacuna del tétanos" como si no hubiera un mañana, como si fueran un producto de lujo del tipo del papel higiénico, la levadura o la harina en el comienzo de la actual pandemia.

O como sucedió con la hidroxicloroquina, un medicamento antimalárico cuyos falsos efectos milagrosos contra el Covid-19 provocó en primavera un problemático desabastecimiento en las farmacias andaluzas. Algo similar está ocurriendo con la que se ha dado a conocer en la calle como la "vacuna del tétanos". "Para poder salir con mis amigos a tomar una cerveza sin mascarilla", se llegó a oír ayer en alguna botica andaluza por parte del usuario cuando era preguntado por la razón de las compras compulsivas.

"Ni la vacuna DTP ni la vacuna del tétanos son vacunas contra el Covid-19", advertía ayer el Colegio de Farmacéuticos de Sevilla. "Que se publique un artículo teórico sin estudios poblacionales no es ni de lejos evidencia suficiente para que la gente vacunada crea estar protegida. Tengamos cautela", señalaron, añadiendo la inexistencia de causalidad revelada en la mencionada publicación, pese a que su hipótesis –finalizan– esté "bien planteada".

Los boticarios no daban crédito y pidieron prudencia a la población. La evidencia es por ahora insuficiente para atisbar una inmunidad de la DTP contra el coronavirus. Los farmacéuticos recordaron también que estas vacunas necesitan una receta médica para ser dispensadas. Los medicamentos, avisan, no son caramelos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios