El Barcelona triunfa en la locura del Bernabéu (3-4)

Los azulgranas vencen al Real Madrid, que acabó con diez por la expulsión de Ramos, en un partido marcado por las polémicas decisiones arbitrales.

Foto: EFE
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Joaquín Cavanna (Dpa)

Madrid, 23 de marzo 2014 - 22:47

El Barcelona ganó por 3-4 al Real Madrid en un clásico vibrante y con una actuación magistral de Lionel Messi, autor de un nuevo triplete, e incrementó la tensión en la lucha por la cima de la Liga española de fútbol a falta de nueve jornadas para el final. El equipo azulgrana reposó otra vez en su máxima figura, autor de tres goles y una asistencia, y redujo las distancias respecto a la cima de la tabla de posiciones. Ahora, el Atlético de Madrid quedó como líder, con los mismos puntos que el Real Madrid pero con ventaja deportiva, y ambos a un punto del Barcelona.

El clásico tuvo de todo, penaltis, tarjetas rojas, polémica y sobre todo, buen fútbol. Y si se trata de buen fútbol era imposible que Messi no apareciera en escena. El argentino se llevó el espectáculo, mantuvo con vida al Barcelona cuando parecía muerto y dio la estocada final a un Real Madrid disperso desde que se quedó con diez hombres, por la expulsión de Sergio Ramos. Por si fuera poco, Messi se convirtió en el máximo goleador de la historia del clásico español, con 21 tantos y dejó en el olvido los 18 goles anotados en su momento por Alfredo di Stéfano. Anotó a los 42, 65 y 84 minutos, los dos últimos de penal, mientras que Andrés Iniesta había abierto la cuenta (7'). Para el Real Madrid marcaron Karim Benzema (20' y 24') y Cristiano Ronaldo, de penal (55').

El Real Madrid, por su parte, dijo adiós a una racha invicto de 31 partidos. Su anterior derrota había sido precisamente ante el Barcelona en la primera vuelta. El Barcelona logró hacer pie en el inicio del juego pese a la presión intensiva del Real Madrid en su campo. El equipo azulgrana logró bajar el ritmo del juego e intentó, cuando pudo, elaborar lo que mejor se le da: la distribución en el medio del campo. Xavi y Busquets se mostraron ágiles y Messi aparecía para cubrir el nerviosismo y la inseguridad de Neymar sobre la derecha del ataque azulgrana.

Neymar protagonizó una tímida primera ocasión de peligro tras recibir un gran pase de Messi y el Barcelona se encontraría con el primer tanto del partido antes de los diez minutos. Una prolongada jugada colectiva dentro del campo del Real Madrid finalizó con una asistencia directa de Messi al sector izquierdo del área para que Iniesta controle el balón y fusilara de zurda a López. El visitante tendría luego oportunidades en los pies de Neymar y el propio Messi para aumentar la diferencia, hasta que el Real Madrid se despertó y sacó a la luz a la maquinaria fulminante de su ofensiva.

Ángel di María y Benzema se convirtieron en la peor pesadilla del sector derecho de la defensa del Barcelona y precisamente por esa vía se produjeron los dos goles del equipo local en un lapso de cuatro minutos. El primer gol llegó gracias a un centro del argentino que el francés cabeceó al ganarle con comodidad la posición a Javier Mascherano. El segundo, un nuevo centro de Di María tras superar a Alves y una definición magnífica del galo, tras otro despiste de Mascherano.

El Barcelona entró en crisis una vez que le dieron la vuelta al resultado y fue Messi quien se encargó de mantenerlo en el partido cuando el vendaval blanco arrasaba. El argentino encontró una pelota perdida en el área a dos minutos del descanso y dejó el encuentro en tablas de cara al descanso. Después, el Real Madrid, otra vez con su presión asfixiante, se reencontró con la ventaja en una jugada polémica. Alves derribó a Cristiano a pocos centímetros del área, pero el árbitro Alberto Undiano Mallenco interpretó que fue penalti. ¿Desenlace? Gol de Cristiano Ronaldo con el festejo dedicado a su hijo, sentado en el palco.

La historia volvió a repetirse y Messi volvió a devolverle la vida al Barcelona cuando parecía muerto. El argentino secó un nuevo conejo de la chistera. Dio una asistencia mágica a Neymnar y provocó que Ramos tuviera que hacer una falta de último recurso: penalti a favor y rival con un hombre menos. Messi volvió a empatar el duelo y le dio 25 minutos a su equipo para aprovechar su superioridad numérica y quedarse con el partido. Una vez en desventaja, el Real Madrid se replegó en su campo y se dedicó a cuidar el empate, que le permitía mantener la diferencia de cuatro puntos respecto a su máximo rival. Pero no hay nada más peligroso que dejarle espacio al Barcelona para mover el juego: a falta de seis minutos, Iniesta fue arrollado en el área por Xabi Alonso y Messi anotó otra vez de penalti y volvió a hacerse con un clásico en el Santiago Bernabéu.

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