Mostra de Venecia

Luca Guadagnino divide a la Mostra con su perturbador 'remake' de 'Suspiria'

  • Venecia recibe con abucheos y deserciones de las butacas, pero también con encendidos aplausis, la versión del italiano del clásico de Dario Argento, uno los títulos de culto del cine terror de los años 70 

Luca Guadagnino, en el centro, junto a las actrices Chloe Grace Moretz y Tilda Swinton (izquierda) y Dakota Johnson y Mia Goth. Luca Guadagnino, en el centro, junto a las actrices Chloe Grace Moretz y Tilda Swinton (izquierda) y Dakota Johnson y Mia Goth.

Luca Guadagnino, en el centro, junto a las actrices Chloe Grace Moretz y Tilda Swinton (izquierda) y Dakota Johnson y Mia Goth. / Claudio Onorati / Efe

Algunos han silbado, otros pocos han abucheado y otros directamente han abandonado la sala, pero también ha habido quien ha aplaudido con entusiasmo Suspiria, el remake del italiano Luca Guadagnino que se ha presentado este sábado en el Festival de Venecia, una obra en la que el director superpone de forma perturbadora y desconcertante temas como el feminismo o la dominación del ser humano a través de una estética apabullante y en ciertos momentos macabra.

Suspiria es una película sobre "lo terrible de las relaciones interpersonales, lo terrible de lo femenino y lo terrible de la historia". Así ha definido el director de Io sono l’amore o la más reciente Call me by your name su reinterpretación de la película de su compatriota Dario Argento, un cineasta de culto que marcó inexorablemente el cine de terror en los años 70, la misma época en la que transcurre el remake de Guadagnino.

"El 77 fue una época muy importante de la revolución feminista, sobre todo en Europa. Hubo grandes movimientos en Francia y en Italia. En Italia no se trataba de lograr la igualdad como en Estados Unidos, sino de destacar la diferencia. Y nos interesaba mucho eso dado el tema que trata la película", ha explicado el cineasta. "Es además la época de las grandes películas de Fassbinder y quisimos regresar ahí", ha añadido el director poco antes de confesarse un gran admirador no solo de Argento sino también del alemán.

Thom Yorke, de Radiohead, firma una banda sonora que contribuye a reforzar la atmósfera de angustia de la historia

Suspiria, en una atmósfera de terror psicológico, transcurre en una escuela de danza en Berlín que dirige un grupo de siniestras mujeres. Una de ellas, la venerada y manipuladora coreógrafa Madame Blanc (a la que da vida Tilda Swinton), acoge a una nueva bailaina (Dakota Johnson) tras la desaparición de otra compañera (Chloë Grace Moretz). No tardará en descubrir la nueva alumna que la academia es en realidad el escenario de horribles crímenes y el centro de poder de un grupo de brujas que encaran un profundo conflicto interno entre ellas. El hilo conductor de esta historia dividida en seis actos y un epílogo es la danza –moderna, no clásica como en la película original–, que Guadagnino filma como el verdadero motor de los delirantes rituales esotéricos que se suceden. 

La visión de la figura femenina de Fassbinder determina "al cien por cien" a las protagonistas de esta versión, ha reconocido el realizador. Y es que Fassbinder, ha dicho el italiano, "fue un gran maestro de la crueldad y creó personajes increíbles, mujeres atormentadas pero jamás derrotadas, nunca víctimas".

Algunos sospechan que Tilda Swinton, muy bien maquillada y caracterizada, da vida a otro extraño personaje de la película

En el mantenimiento del suspense juega también un papel importante la música, realizada por Thom Yorke, compositor y cantante del grupo británico Radiohead. "Cuando vinieron a buscarme pensé que estaban locos porque nunca antes había hecho música para cine y la de Suspiria además es legendaria", ha reconocido Yorke antes de explicar que se tomó unos pocos meses para pensar en la idea y finalmente dio con la clave durante unas sesiones de trabajo en su estudio: "Suena estúpido pero pensaba que estaba haciendo embrujos", ha bromeado.

Además, la película ha película ha conseguido generar un plus de expectación a causa del rumor de que Tilda Swinton, con su aura carismática y extravagante, haya podido interpretar también a otro personaje de la película, un anciano psicoanalista que trata a las jóvenes bailarinas, papel que según los créditos de la película interpreta un tal "Lutz Ebersdorf", de quien poco o nada se sabe. Esta tarde, en la presentación en Venecia, la actriz ha negado ese rumor e incluso ha leído una carta en la que el presunto Ebersdorf excusaba su ausencia de la presentación por todo lo alto en la Mostra, pero las dudas, aun así, siguen en el aire.

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