Cómics

Ficción y realidad

  • El protagonista de 'Oleg' es un autor de historietas testigo involuntario de un mundo en perpetuo cambio sobre el que desgrana reflexiones íntimas y artísticas

Detalle de una viñeta de la obra.

Detalle de una viñeta de la obra.

Tengo en la mesa una pila de cómics de Astiberri, que, por cierto, este año anda celebrando su vigésimo aniversario, y estoy rabiando por recomendárselos. Como son muchos, los voy a dividir en varias páginas, empezando (y que me perdonen el resto) por el que más ilusión me ha hecho ver publicado: Oleg, del gran Frederik Peeters. Hace tiempo, escribí que el suizo Peeters, junto con el francés Joann Sfar y el italiano Gipi formaban una cúspide del tebeo europeo actual, y lo cierto es que pasa el tiempo y siguen en lo más alto. Se suman nombres, pero no se resta ninguno. Y el caso es que a Peeters, autor de imprescindibles como Píldoras azules, Lupus o Aama, llevábamos tiempo sin verlo a plena potencia.

Su colaboración con Serge Lehman, El hombre garabateado, tenía el sello visual del ginebrino, pero le faltaba la personalidad que lo ha hecho un autor con mayúsculas. Por eso celebro tanto la llegada de Oleg, un nuevo paso en la senda de Píldoras azules, sólo que aquí el dibujante se enmascara en la tercera persona de un dibujante llamado como el álbum.

Peeters es un maestro en eso de sacar punta a lo cotidiano, con su mirada humanista y su don único para el dibujo. Desgrana reflexiones íntimas, artísticas, familiares y sociales en un mundo contemporáneo lleno de abismos y contradicciones. En palabras de Gilles Ratier, el artista "aprovecha esta hermosa declaración de amor a su mujer y a su hija para recordarnos (...) que el planeta y la raza humana se dirigen hacia su perdición".Otro que no es manco dibujando es Nadar, dibujante nacido en Castellón, que repite con el guionista Julien Frey en el emocionante álbum Justin. La relación amorosa de los jóvenes Justin y Renée se ve interrumpida en plena segunda guerra mundial cuando el gobierno de Vichy crea el Servicio de Trabajo Obligatorio para cubrir la falta de mano de obra en Alemania. Como tantos otros franceses, Justin se ve obligado a emigrar y esta decisión le acompañará toda la vida como una losa. "Una historia desgarradora" es el calificativo de Le Figaro; "un alegato auténtico en defensa de la libertad", el de Planète BD; y "un magnífico ejercicio de recuerdo y reconciliación del pasado", dice el mismísimo Paco Roca. Ya en El cineasta, Frey y Nadar habían demostrado una buena química, pero ahora la colaboración alcanza nuevas cotas, y la buena noticia es que están preparando un tercer proyecto. Cierro este primer repaso con el segundo y último tomo de Istrati, biografía en viñetas del llamado Gorki de los Balcanes, o sea, el vagabundo y escritor rumano Panait Istrati (1884-1935).

El primer tomo de esta bilogía fue finalista al mejor álbum en Angoulême, lo que subraya el talento de Golo, un historietista francés casi desconocido en España a pesar de su larga carrera, iniciada en la década de 1970. La línea suelta del dibujante se ajusta perfectamente a este apasionante retrato de un personaje libérrimo e irrepetible de la Europa de comienzos del siglo XX, una invitación a vivir y a pensar la vida como una aventura.

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