Consumo

Los consumidores gastamos menos y preferimos productos de proximidad

  • La pandemia ha provocado notables cambios a la hora de elegir lugar para hacer las compras

  • Compramos por Internet y principalmente productos de electrónica (33,4%), juguetes, hobbies y bricolaje (25,2%), ropa y calzado (17,7%), o muebles y electrodomésticos

Una mujer con varias bolsas de compras.

Una mujer con varias bolsas de compras. / Agencias

La pandemia está cambiando al ser humano en todos los sentidos. También en la forma en la que consume. Por obligación o por concienciación. Lo cierto es que la irrupción del Covid-19 ha supuesto un antes y un después en nuestra relación con los diferentes comercios, cómo accedemos a ellos, cuánto nos gastamos y qué aspectos priorizamos.

Gastamos menos, ahorramos más, somos más selectivo y preferimos los productos de proximidad (un 41,1% más que antes de la pandemia) y sostenibles (un 16,7% más). Esto es lo que se deprende del informe 'El impacto de Covid-19 en estados de ánimo, expectativas y hábitos de consumo', elaborado por el EAE Business School, que sitúa a Internet como uno de los canales vencedores, con un saldo favorable de casi un 35% en aumento de frecuencia de compra

Las restricciones a la movilidad, unidas a las precauciones de los propios consumidores han provocado notables cambios a la hora de elegir lugar para hacer las compras. Se ha producido un gran giro hacia la compra online y a movernos única y exclusivamente a establecimientos más cercanos a los domicilios y de menor tamaño. Compramos por Internet y principalmente productos de electrónica (33,4%), juguetes, hobbies y bricolaje (25,2%), ropa y calzado (17,7%), o muebles y electrodomésticos (14,7%).

Los canales más perjudicados, que han visto reducida su frecuencia de compra son los centros comerciales, con una frecuencia menor del 44,3%, los grandes almacenes (-40,8%), las tiendas en calles comerciales (-25%) y los hipermercados (-22,3%). .

Un consumidor más comprometido

Se acabó eso de comprar lo primero que nos pasa por la cabeza. En estos últimos meses, los consumidores parece que se informan mucho más antes de lanzarse a la tienda a gastar sus euros o a darle click al ratón para añadir su prenda favorita a su carrito virtual.

"Esto es indicativo de un compromiso al respecto por contribuir a la recuperación de la economía nacional y una mayor sensibilidad al factor precio en la compra. Un 22,4% más de consumidores, que antes de la pandemia, comparan los precios antes de comprar, a diferencia de la época precovid”, señala el autor del estudio y profesor de EAE Business School, Pablo Contreras.

El 41,4% de los consumidores ha perdido capacidad económica y un 47,9% ha disminuido su consumo. ¿A qué estamos renunciando ante nuestro descenso de poder adquisitivo? Mayoritariamente al ocio, salir a comer o cenar en restaurantes hostelería (68,9%), acudir a espectáculos (64%), comprar artículos de moda y complementos (57,7%) y poder asumir el gasto que conlleva disfrutar de unas vacaciones (50%).

Nos encontramos ante un consumidor más reflexivo y racional, más abierto a experimentar nuevos canales y probar nuevos establecimientos

Nos encontramos ante un consumidor más reflexivo y racional, que ya no se deja guiar únicamente por la confianza que tengan en la marca que compra habitualmente o en el establecimiento al que acude desde que tiene uso de razón, sino que se muestra más abierto a experimentar nuevos canales y comprobar lo que le puede ofrecer esa tienda a la que nunca había entrado si encuentra buen producto a buen precio.

Por último, respecto a lo que nos motiva a comprar, dos aspectos predominan por encima del resto. Si lo que nos ofrecen tiene una calidad superior estamos dispuestos a pagar un 20,8% más, y si la empresa ha sido comprometida durante la pandemia nuestra decisión para comprarle productos a ellos sube (18,4%).

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