Alonso apuesta a ganador

GP de Australia

Arranca este fin de semana en Melbourne un Mundial en el que el asturiano aparece como reforzado aspirante tras la prometedora pretemporada · Los Ferrari son hoy más sólidos rivales que Hamilton

Los pilotos Fernando Alonso y Nelson Piquet flanquean a Flavio Briatore, el patrón de Renault, en la presentación del monoplaza para esta temporada.
Los pilotos Fernando Alonso y Nelson Piquet flanquean a Flavio Briatore, el patrón de Renault, en la presentación del monoplaza para esta temporada.
Juan Antonio Solís

27 de marzo 2009 - 05:02

Arranca otro Mundial de Fórmula 1, y lo hará con el interés de los españoles muy revitalizado después de un año de transición. ¿Por qué? Porque Alonso apuesta a ganador. Y si el asturiano lo dice, habrá que tomárselo en serio. Tan serio como es él. Hace justo un año, el bicampeón del mundo no quiso engañar a nadie, va tan de frente ante la prensa como en busca de la bandera a cuadros, y si entonces declaró que sólo aspiraba a arañar puntos, a subir a algún que otro podio y con suerte a ganar alguna carrera, hoy dice sin remilgos que puede recuperar el cetro: "Nuestra meta es luchar por el campeonato".

Ya en el último tramo de la pasada temporada volvió el Renault competitivo y, con él, Alonso fue lo que es, posiblemente el mejor piloto del mundo. Nadie sumó más puntos que él en las últimas seis carreras, cuando subió a lo más alto del podio en Singapur y Japón. Los ensayos de esta pretemporada, con la escudería del rombo adaptada a las nuevas reglas, han abundado en ese prometedor camino y en las casas de apuestas el español es uno de los firmes favoritos.

Alonso, en Renault, ha recuperado su estatus. Sabe capear a Flavio Briatore mejor que a Ron Dennis y tiene un compañero de equipo, Nelsinho Piquet, sin la capacidad de Hamilton para moverle la silla, con lo que sólo piensa en su coche, en mejorarlo. Y este año vuelve a contar con la mecánica adecuada. Además, los cambios en las reglas, aún más revolucionarios que otros años y que pretenden devolver protagonismo a los pilotos, le pueden beneficiar.

El propio Alonso admite que tanto el KERS (sistema de recuperación de energía cinética), que otorgará un extra de potencia en cada vuelta gracias a la energía generada en las frenadas, como los alerones móviles delanteros harán más decisivas las maniobras al volante: "El KERS y los alerones móviles hacen que haya más trabajo en el cockpit -el habitáculo del piloto en el monoplaza-" .

Con el KERS, el piloto gozará de unos 80 caballos de potencia extra en su motor, durante 6,7 segundos, en cada vuelta. Con sólo apretar un botoncito de sus sofisticadísimos volantes, exprimirán el motor con ese impulso añadido. Está en cada piloto utilizarlo cuando les venga en gana. Y ahí entra la inteligencia y frialdad de Alonso, tantas veces demostrada cuando se trata, simplemente, de pilotar. De tomar decisiones en el fragor de las carreras.

La pretemporada no ha hecho sino confirmar esas expectativas. Alonso se fue de Jerez, en el cierre de los ensayos de pretemporada, con el mejor tiempo realizado este año en ese trazado. Ni los sorprendentes Brawn GP, que han volado en los entrenamientos, se resistieron al monoplaza del asturiano.

La escudería del que fuera ingeniero de Ferrari, que toma el testigo de Honda en la parrilla, se postula como la gran sorpresa de este Mundial. Incluso algunos ven a Button y Barrichello, sus pilotos, como aspirantes a luchar por el título con Ferrari, McLaren, Renault o BMW.

Y es que las nuevas reglas, sobre el papel, abrirán mucho el abanico. Darán emoción, esa palabra que tanto enriquece al deporte y que tan poco tiene que ver últimamente con la Fórmula 1. El propio Alonso lo ve así: "Con las nueva reglas, habrá muchos coches luchando por el triunfo".

En ese abanico, por supuesto, estará Ferrari. Su pretemporada ha sido positiva, aunque sin alardes. Massa luce ya los galones con toda justicia, tras quedarse a las mismas puertas del título, y ya ha dejado de ser un piloto cuestionado. Raikkonen, en cambio, sufre ahora las miradas más críticas y debe hacer un esfuerzo por reivindicarse. Si duda, volverán los rumores sobre el futuro... con la sombra de Alonso sobre su cabeza.

BMW-Sauber intentará seguir la estela de los dos últimos años, con el polaco Robert Kubica y el alemán Nick Heidfeld ya acostumbrados a pelear por los podios, pero deberán ser más regulares.

En McLaren, los ensayos no han sido tan positivos. Andan preocupados y con motivos: en los entrenamientos más recientes, en Jerez, Lewis Hamilton acabó a más de un segundo de Alonso. Y eso es muchísimo. La escudería británica esgrime que, por la cerrada batalla con Ferrari hasta el final del pasado Mundial, no tuvo tiempo de desarrollar su nuevo coche. Y estima que en las tres o cuatro primeras carreras no está en condiciones de luchar con los mejores.

Alonso, en principio, sí que volverá a luchar por las poles, por las vueltas rápidas, por las carreras. Por su tercer título mundial. De momento, Australia le trae buenos recuerdos: cuatro podios, incluida una victoria en 2006. Volverán esos mediodías de domingo con el sonido de los motores en todos los rincones de España. No será donde siempre en los últimos años. La Fórmula 1 mete la sexta.

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