Sueños esféricos
Juan Antonio Solís
Sí a todas las proposiciones indecentes
El Real Madrid superó con éxito los efectos del denominado virus FIFA, batió por 2-0 al Celta de Vigo. El equipo dirigido por José Mourinho pudo hacer pie después de padecer las lesiones de cuatro jugadores en la doble jornada de compromisos de selecciones nacionales y se acercó a cinco puntos del Barcelona y Atlético, que chocarán ante el Deportivo y la Real Sociedad respectivamente.
Al conjunto madrileño no le sobró demasiado en el duelo disputado en el estadio Santiago Bernabéu y se llevó los tres puntos gracias a los goles del argentino Gonzalo Higuaín (11 minutos) y Cristiano Ronaldo, de penal (68'). El Celta, por su lado, alimentó su pobre racha como visitante, ya que perdió todos los partidos fuera de casa desde su regreso a la Primera División. Mourinho tuvo que armar un rompecabezas para definir el once inicial, después del receso internacional. Ante las lesiones de los laterales Marcelo, Fabio Coentrao, Álvaro Arbeloa y del mediocampista Sami Khedira. El portugués reubicó a Sergio Ramos sobre la banda derecha de la defensa, improvisó con Michael Essien como lateral izquierdo y plantó un mediocampo con buen pie: Kaká, Mesut Özil y Luka Modric en compañía de Xabi Alonso.
El dominio absoluto de los blancos en los instantes iniciales tuvo su premio poco después de los diez minutos y de la manera menos esperada. Higuaín desbordó por la izquierda, lanzó un centro de zurda apenas desviado en Hugo Mallo y el balón se coló en el segundo palo por encima del portero Sergio Álvarez, reemplazante del lesionado Javi Varas. Ya con la ventaja en el marcador, el Real Madrid tuvo la opción de aumentar, a los 23 minutos, pero Cristiano lanzó un cabezazo desviado de manera insólita en la puerta del área pequeña. La primera jugada de peligro del Celta se produjo poco antes de la media hora, gracias a un tiro cruzado de Iago Aspas que controló Casillas con criterio. En el segundo tiempo, el Celta cambió la cara y se adueñó del control de la pelota, mientras el equipo blanco esperaba para sentenciar la historia de contraataque.
En medio de la incertidumbe, el Real Madrid pudo definir la historia gracias a una decisión polémica del árbitro Carlos Clos Gómez, quien cobró un penalti de Cabral sobre Özil en medio de un forcejeo entre el argentino y el alemán. Más tarde, Cristiano Ronaldo convirtió el cuarto penalti de su equipo en las ocho jornadas de liga y el partido quedó resuelto a favor de los locales.
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