Robinho, dispuesto a asumir el papel del 'ausente' Kaká

Grupo G · Brasil

El todavía jugador del Santos asume su rol principal en el combinado brasileño.

Robinho, dispuesto a asumir el papel del 'ausente' Kaká
Robinho, dispuesto a asumir el papel del 'ausente' Kaká
Diana Renée (Dpa)

Johannesburgo, 17 de junio 2010 - 18:19

Pocos le creyeron a Robinho cuando hace pocas semanas aseguró que sería la gran figura de Brasil en el Mundial de fútbol de Sudáfrica 2010: "Yo seré el tipo", aseveró.

Pero ahora, tras salvarse del naufragio futbolístico que fue el debut de Brasil en el deslucido triunfo por 2-1 ante Corea del Norte, el delantero de 26 años se perfila como una pieza esencial para suplir la Kakádependencia de los pentacampeones, una misión que acepta gustoso.

"Para mí no hay problema alguno. Puedo jugar en la posición de Kaká, ya lo hice", afirmó este jueves en Johannesburgo, donde Brasil se prepara para el choque del domingo contra Costa de Marfil, por el Grupo G.

La cara polivalente de Robinho sorprendió a todos en Sudáfrica, salvo al técnico de Brasil, Carlos Dunga, quien dejó en claro que siempre apostó al jugador para reemplazar a Kaká, en caso de que el media punta del Real Madrid se perdiera por lesión o por mala condición física algún partido del Mundial.

"Estoy muy feliz por el crecimiento de Robinho", expresó el seleccionador al aludir al delantero, uno de los niños consentidos de su equipo desde 2007, cuando compensó las ausencias de estrellas como Kaká y comandó la victoriosa campaña de Brasil en la Copa América disputada en Venezuela.

Pero a partir del año siguiente, cuando dejó el Real Madrid y fichó por el Manchester City, ingresó en un período difícil: no logró adaptarse al fútbol inglés y terminó en el banquillo de suplentes de su equipo.

La racha negativa se terminó este año, cuando regresó a su club de origen, el Santos, donde llegó a bordo de un helicóptero acompañado por Pelé y fue festejado por una multitud de hinchas.

"El regreso al Santos fue muy importante, porque en el Manchester City yo no era titular y por eso no estaba bien físicamente. En el Santos volví a jugar y a estar bien físicamente. Además, fue extremadamente importante haber recuperado la alegría. Ahora estoy muy bien en la selección brasileña", aseguró.

De hecho, Robinho llegó al Mundial en uno de los mejores momentos de su carrera, con un juego más maduro, más objetivo y más sólido, además de menos dependiente de sus famosas "bicicletas".

Pese a que esos malabarismos siguen siendo su marca registrada, el Robinho que debutó en Sudáfrica se reveló muy activo en el ataque y, cuando pasó a jugar más atrás, en una función similar a la de Kaká, cumplió con creces la misión de crear jugadas para romper el cerrojo defensivo norcoreano.

Además, de sus pies salió el lanzamiento perfecto que resultó en el segundo gol brasileño, anotado por Elano, su ex compañero en el Santos.

"Este fue sólo el comienzo, y mi objetivo todavía no fue alcanzado. No pretendo ser mejor que nadie, pero dentro de mis características quiero ayudar en lo que pueda a Brasil y hacer lo que sea necesario para que seamos campeones", dijo.

Con la misma habilidad con la que regatea a los marcadores adversarios, Robinho elude las preguntas sobre sus objetivos para el futuro. Su contrato con el Santos, al que fue cedido por préstamo por el Manchester City, expirará el 4 de agosto, y se da como seguro que el brasileño no regresará al club inglés.

En los pasillos del fútbol circulan rumores de que podría volver a España para jugar por el Barcelona, pero el delantero asegura que, en este momento, no piensa en eso ni tampoco en conquistar el título de mejor jugador del Mundial o en ser elegido como el Jugador del Año de la FIFA.

"Mi futuro ahora es ser campeón del mundo. Las ambiciones personales son secundarias. Dunga puede contar conmigo en cualquier posición, porque quiero ayudar a Brasil de la mejor manera que pueda. Si puedo ser campeón y también ser elegido como el mejor del mundo, excelente, pero lo que quiero más que nada es ser campeón".

El otro proyecto de Robinho apunta hacia un futuro más lejano, el año 2014, cuando Brasil volverá a organizar un Mundial de fútbol tras 64 años. Y el delantero quiere estar en el equipo anfitrión: "Recién estoy empezando. No hay orgullo mayor que jugar por la selección. Mientras el cuerpo aguante y el entrenador me quiera, yo estaré a la disposición".

stats