Tablas sin pegada
el derbi sevillano · las estadísticas
El Sevilla se olvidó de rematar a puerta, algo desconocido esta temporada · El Betis acumula seis derbis sin ver portería
Un primer vistazo a las estadísticas del derbi sirve para entender el resultado, aunque los números no reflejen la habitual tendencia de cada uno de los equipos. El Sevilla no disparó a puerta en todo el partido, cambiando su tendencia de la temporada, donde había acumulado 17 en las dos jornadas disputadas. El Betis, en cambio, mantuvo el nivel exhibido en Getafe, pero con el mismo escaso acierto. Uno, el sevillista no fue fiel a sí mismo durante la mayor parte del choque, partiendo de la propia alineación de Manolo Jiménez y acabando por el tipo de fútbol que desarrollaron sus jugadores. Otro, el equipo verdiblanco mostró una vez más su principal carencia y ya acumula tres partidos de Liga sin marcar.
Lo del Betis y los derbis se está convirtiendo en una constante. Desde los dos goles de Sobis en el Sánchez-Pizjuán, el conjunto bético acumula seis encuentros consecutivos sin marcar, cuatro de Liga y dos de Copa. La ausencia de Edu, a pesar de que no marque en los derbis, se nota en demasía, pese a los esfuerzos de Pavone.
En la previa, se avisaba que esta temporada Sevilla y Betis habían cambiado en parte su propuesta futbolística. Las bajas de Daniel, Keita y Poulsen han cambiado el registro de un equipo que ahora sí busca mucho más la posesión del balón. En el bando contrario, lo mismo. Todos habían destacado que si algo ha cambiado en este Betis es su fortaleza en el mediocampo. Las llegadas de Mehmet Aurelio y Emana elevan el nivel del equipo bético, como se apreció durante el partido.
Y precisamente una de las principales batallas del partido se labró en la media. Los mejores minutos del Betis coincidieron con un dominio aplastante de la posesión del balón, que por momentos llegó a ser de un 60-40 a favor de los béticos. Posteriormente, la entrada de Maresca y la caída física del Betis provocaron que las tornas cambiaran en el dominio del juego e incluso el Sevilla acabó siendo dueño del balón.
La diferencia estribó en que si el Betis, cuando fue dueño del partido, sí buscó los caminos más rectos para llegar a la meta de Palop, el Sevilla, en cambio, se dedicó a circular la pelota sin apenas profundidad en sus acometidas. Luis Fabiano, héroe de otros derbis, pasó desapercibido y Kanoute acabó rodeado de defensores béticos. La idea del Betis fue la de ganar el partido mientras el físico le acompañó, mientras que el Sevilla nunca supo a qué estaba jugando.
Un dato que refrenda el dominio de las defensas viene marcado por los números tanto de Juanito como de David Prieto o Dragutinovic. El capitán bético fue el jugador que más recuperaciones sumó para su equipo e incluso se permitió la licencia de sumarse al ataque. En el bando sevillista, el canterano siempre estuvo en su sitio, ayudó a Mosquera y se quedó a una recuperación de Dragutinovic.
El derbi transcurrió con deportividad, lo que también se reflejó en las estadísticas. Apenas 32 faltas entre ambos conjuntos y únicamente dos tarjetas para cada bando muestran un clásico que siempre se movió dentro de los límites permitidos. Algo similar ocurrió en las gradas, donde todo se llevó con calma. El mensaje del césped se trasladó a los aficionados, algo que siempre debería ocurrir así.
Se comentaba en la previa que las distancias entre ambos equipos parecían haberse acortado. Y así lo atestiguan las estadísticas de un único partido. Otra cosa será lo que ocurra durante una temporada, donde la amplitud de plantilla también juega sus bazas. El derbi acabó en tablas. La falta de pegada bética mientras tuvo oxígeno y el cambio de estilo sevillista llevaron a la igualdad. Esta vez a Jiménez no le salió bien su arriesgada apuesta.
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