Valdano: "El fútbol no es la vida, pero es un gran simulador"

Fútbol

El argentino mantiene su idea de ir más allá del deporte para llegar al éxito. "Es un vehículo formativo", dice el técnico.

Valdano: "El fútbol no es la vida, pero es un gran simulador"
Valdano: "El fútbol no es la vida, pero es un gran simulador"
Inma Tapia (Efe)

14 de octubre 2013 - 05:02

Jorge Valdano es el filósofo del fútbol. Entrenador, jugador, directivo y escritor, utiliza la palabra con destreza y precisión de la misma manera que en el campo controlaba el balón con sutil firmeza, una demostración de equilibrio que ha puesto en práctica en su último libro. En Los 11 poderes del líder. El fútbol como escuela de vida (Conecta), Valdano intenta ir más allá del deporte y afianza el poder de la credibilidad, de la esperanza, de la pasión, del estilo, de la palabra, de la curiosidad, de la humildad, del talento, del vestuario, de la simplicidad y del éxito como las bases sobre sustentar cualquier liderazgo.

Confiesa una fe absoluta en el deporte como "vehículo formativo. El fútbol no es la vida, pero es un gran simulador de lo que es la vida", comenta el que fuera jugador, entrenador y director general del Real Madrid, de ahí que extrapole sus conclusiones hacia otros ámbitos como el empresarial o el educativo.

Es un mundo de "exageraciones" y a través de él se pueden retratar las "miserias humanas", pero quiere iluminar el lado bueno del fenómeno. "Estamos ante un juego sectario donde las identidades estallan y donde el enfrentamiento a veces deja de ser simbólico". Con el fin de no exacerbar filias y fobias y para afianzar los beneficios del deporte destaca la actitud del tenista Rafa Nadal. "Es un ejemplo social para los niños porque primero se admira y luego se imita", asegura Valdano.

Define el fútbol como un deporte que sirve de puente entre la sociedad, la cultura y la comunicación y apunta que dejó de ser el opio del pueblo cuando "los intelectuales le perdieron el miedo". "Fue una idea descabellada de la izquierda que acusaba a las dictaduras de distraer al pueblo de la lucha obrera con el fútbol. Las democracias se han encargado de demostrar que ellos también saben hacerlo", comenta entre sonrisas Jorge Valdano.

Un deporte, un fenómeno popular desde que "la cultura se ensanchó" y el mundo del fútbol trajo a su ámbito a las emociones. Y, aunque sin datos, se atreve a apuntar a que probablemente en estos últimos 13 años se han editado más libros de fútbol que en todo el siglo XX. "Eso habla de su enorme relevancia. Incorpora códigos y símbolos que no necesitan aclaración".

Y el mayor de los símbolos, hoy, es Leo Messi. "A Messi hay que ponerle una corona como la que tienen Pelé, o Maradona, o Di Stefano o Cruyff", opina su compatriota. Cree que el barcelonista "es Maradona todos los días". "El otro día lo decía un periodista, hace cinco años que vive en junio del 86. Desde hace cinco años es el Maradona del Mundial de México", y consideró que no necesita ganar un título mundial para estar en el olimpo de los grandes: "No le echemos la culpa a Messi de vivir otro momento histórico. Es un jugador extraordinario como pocas veces hemos visto en la historia".

Opinó, asimismo, que el madridista Cristiano Ronaldo "es el mayor ejemplo que hay en el mundo de profesionalidad, sentido de la perfección y ambición. Messi le debe a su papá y a su mamá mucho más de lo que le debe Cristiano Ronaldo a su papá y a su mamá, pero Cristiano cada año que pasa es mejor porque se propone ser mejor y trabaja para ser mejor". Puntualizó que "un jugador que te mete 70 goles por año en el Real Madrid sólo tendría como rival a Alfredo di Stefano... y a Raúl en cuanto a significación".

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