Unos ríen y otros lloran: éxitos y fracasos en el fútbol mundial

Lionel Messi vivió la gloria y la miseria, José Mourinho se consagró como el entrenador del momento, Vicente del Bosque llevó a España a un Mundial, y todos se rindieron ante los pequeños Xavi e Iniesta.

Unos ríen y otros lloran: éxitos y fracasos en el fútbol mundial
Unos ríen y otros lloran: éxitos y fracasos en el fútbol mundial
Alberto Bravo/ Dpa

31 de diciembre 2010 - 10:09

El fútbol vivió un 2010 de contrastes en el que hubo tantos ganadores como perdedores: Lionel Messi vivió la gloria y la miseria, José Mourinho se consagró como el entrenador del momento, Vicente del Bosque llevó a España a un Mundial, Zlatan Ibrahimovic salió por la puerta de atrás del Barcelona y todos se rindieron ante los pequeños Xavi e Iniesta.

El Mundial marcó el año y España confirmó su supremacía con un fútbol de alta escuela. Fue la victoria definitiva de un estilo que ahora todos pretenden imitar. Es un fútbol que gana y gusta.

El discreto Del Bosque manejó con precisión las piezas de una máquina liderada por Xavi e Iniesta. Dos jugadores que confirman cada día que el físico no importa cuando se tiene el talento.

Del Bosque asegura que esa generación todavía tiene recorrido, por más que tras el Mundial cosechara sonoras derrotas en amistosos ante Argentina (4-1) y Portugal (4-0). "No debemos recrearnos ni regodearnos en los éxitos", alertó.

El Mundial también sirvió para mostrar la otra cara del fútbol, la del derrotado. Y hubo muchas selecciones que salieron especialmente dañadas de la cita: Argentina, Brasil, Inglaterra, Francia...

La canarinha vio frustrado su intento de ganar el hexacampeonato al caer con Holanda en cuartos. Pasada la era del férreo Carlos Dunga, la "selecao" se rejuvenece pensando ya en el Mundial en casa en 2014.

Maradona no supo lograr que sus grandes individualidades funcionaran como equipo y Argentina se marchó de Sudáfrica tras caer por 4-0 ante Alemania. El seleccionador quiso agarrarse a la silla, pero Sergio Batista se quedó finalmente con el puesto que El Pelusa tanto ansiaba.

El Mundial dejó golpeado a Lionel Messi, siempre sujeto a críticas por sus actuaciones con la selección, con la que no logró ni un gol en el torneo. Pero el evento sudafricano no logró manchar la excepcional temporada del astro argentino, considerado por casi todos como el mejor jugador del planeta.

Además de ganar la Liga española con el Barcelona, Messi añadió un nuevo título personal a su vitrina con la conquista de la Bota de Oro que acredita al mejor goleador de la temporada gracias a sus 34 tantos.

"Es explosivo, potente, goleador, va bien de cabeza, sabe leer muy bien el juego. En definitiva, domina todas las facetas de este deporte, y eso es lo que le hace ser el mejor jugador del mundo", resumió Josep Guardiola, su entrenador.

Las nominaciones al Balón de Oro confirmaron que el Barcelona es un equipo para la historia, pues Messi, Xavi e Iniesta aspiran a ganar el galardón. "Deberían dividir el premio entre los tres", argumentó el delantero camerunés Samuel Eto'o, ex jugador del Barcelona y ahora en el Inter. El año también sirvió para consolidar el gran prestigio de Mourinho, quien conquistó el triplete(Liga italiana, Copa y Liga de Campeones) con el Inter de Milán.

El club italiano ganó su primera Copa de Europa en 45 años y Wesley Sneijder fue su líder sobre el campo. Pero el centrocampista se llevó dos enormes decepciones: perdió la final del Mundial con Holanda y no entró entre los finalistas al Balón de Oro.

Mourinho salió del club italiano con la idea de afrontar un reto mayúsculo: devolver la grandeza perdida al Real Madrid. Y en eso está todavía, luchando tras caer por 5-0 ante el Barcelona en el último clásico de la Liga española.

Ahora tiene a sus órdenes a Cristiano Ronaldo, quien no encontró demasiadas cosas que celebrar el año que acaba. No ganó nada en su primera temporada con el Real Madrid, se marchó en octavos de final del Mundial sin dejar huella con Portugal y perdió la batalla individual con Messi.

Otro derrotado de la temporada fue el astro sueco Zlatan Ibrahimovic, quien se marchó del Barcelona sin acoplarse al estilo de Guardiola. "No sabe gestionar 22 estrellas, Mourinho sí", atacó Ibrahimovic al técnico azulgrana.

Ahora el sueco intenta recuperar prestigio en un Milan que reúne una buena colección de jugadores polémicos como Ronaldinho o Robinho. El año también encontró un hueco para el uruguayo Diego Forlán, del Atlético de Madrid. Fue nombrado mejor jugador del Mundial, pero llegó a diciembre escuchando abucheos de su propia hinchada.

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