La semana negra de Mascherano
El argentino confiesa haber ocultado a Hacienda más de un millón y medio de ingresos por derechos de imagen El jugador azulgrana ya pagó el dinero en reconocimiento de su culpa
El futbolista argentino Javier Mascherano vivió su particular semana negra con el daño a su imagen debido a dos hechos ampliamente difundidos por las televisiones: la suspensión por dos partidos por menospreciar a un juez de línea y la confesión de un delito fiscal.
Pocos futbolistas hay más apreciados por su juicio que Mascherano, un jugador caracterizado durante toda su carrera por el respeto al rival y a los códigos más esenciales del deporte. Pero tardará en olvidar los últimos días que vivió hasta llegar a ayer, cuando se declaró culpable de un delito de fraude contra el fisco español.
Mascherano declaró por la mañana en un juzgado de la localidad barcelonesa de Gavà y reconoció haber defraudado más de 1,5 millones de euros al ocultar a la Agencia Tributaria ingresos de sus derechos de imagen en 2011 y 2012.
El centrocampista argentino apareció media hora antes de la cita en el juzgado de primera instancia e instrucción número 9 de Gavá, cerca de Barcelona.
Lo hizo en el coche de sus abogados, con un rostro serio y rodeado de medios de comunicación. Cerca de 30 periodistas, incluyendo cámaras de televisión y fotógrafos, siguieron la entrada de Mascherano en los juzgados.
El jugador declaró durante algo más de 20 minutos y después abandonó el recinto. La Fiscalía denunció a Mascherano por un presunto delito fiscal al ocultar 1,5 millones de euros en concepto de derechos de imagen. Además, se le reclaman otros 200.000 euros por intereses devengados.
Aconsejado por sus abogados, el argentino ya pagó los 1,5 millones de euros supuestamente defraudados en reconocimiento de su culpa.
Según la Fiscalía, Mascherano habría simulado la cesión de sus derechos de imagen a una entidad instrumental, con sede fiscal en Madeira, para poder evadir impuestos.
También le imputan el delito de no haber declarado los ingresos procedentes de la firma deportiva Nike a través de una sociedad con domicilio fiscal en Estados Unidos.
La instrucción ya está cerrada y ahora la jueza Erika López mandará la causa a juicio, aunque éste seguramente no llegará a celebrarse, ya que las dos partes habrían llegado a un acuerdo tras la asunción de culpa del futbolista.
El paso por los juzgados de Mascherano llegó un día después de que fuera sancionado con dos partidos por decirle a un juez de línea "la concha de tu madre". En realidad, aunque tampoco importa demasiado, aludió a la "hermana", según demostraron las cámaras de televisión.
Ocurrió el domingo, ante el Éibar, ya con el encuentro casi resuelto. Mascherano fue expulsado y con ello se abrió un debate insólito en España sobre qué quiso decir y con cuántos partidos debían castigarlo.
Finalmente, fue suspendido por dos encuentros y el Barcelona lo dio por bueno al no recurrir la sanción. Se aseguró jugar el clásico del 21 de noviembre ante el Real Madrid, que era lo que realmente le importaba al club.
Sin embargo, en estos días Mascherano no pudo evitar que las televisiones pasaran incesantemente su imagen en relación a dos hechos que dañan la imagen de cualquier deportista: una expresión poco ejemplarizante en un campo de fútbol y su entrada en unos juzgados para reconocer un delito.
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