Sueños esféricos
Juan Antonio Solís
Sí a todas las proposiciones indecentes
Hacen falta más jockeys buenos. Esta afirmación perfectamente podría ir entrecomillada y ser puesta en boca de la mayor parte de los aficionados al turf en España. El hecho de que algunos hayan tenido que hacer las maletas para ganarse la vida en el extranjero o que el siempre necesario relevo generacional no dé la sensación por el momento de mejorar en líneas generales el nivel de los jockeys que ya llevan más de una década en la profesión es, lógicamente, motivo de preocupación en el sector.
De todos los jinetes españoles, José Luis Martínez es el mejor. Cuesta encontrar a alguien que lo discuta. A sus 43 años, edad en la que bien podría esperarse un retroceso en sus prestaciones, y después de haberse planteado dejar el oficio y convertirse en preparador, ahora vive una segunda juventud. Acabó 20013 como el segundo mejor jinete del turf español y ayer, en la primera jornada del nuevo año, lo volvió a demostrar. Montó en cuatro carreras en la quinta jornada de la temporada de invierno de Dos Hermanas y ganó tres. Por algo los turfmen lo llaman Magic Martínez.
José Luis Martínez difícilmente falla. Darle las riendas de un caballo es una garantía. Luego puede ganar o perder, porque al final los que corren en la pista son los caballos, pero la confianza que su nombre da a los propietarios y preparadores es máxima. Con un sentido del paso tremendamente afinado, hace que subirse a los lomos de un purasangre parezca sencillo, pero no, no lo es, como tampoco es fácil hacer un triplete en una misma reunión.
La exhibición arrancó con la primera prueba del día, el Premio Cría Nacional, un sprint de 1.200 metros reservado a los nuevos potros de origen español de tres años en el que Brigantia se convirtió en el primer ejemplar que dobla victoria en la presente temporada invernal. La apuesta de José Carlos Fernández por el ciclo de carreras de Dos Hermanas le está dando muy buenos resultados y en Brigantia ha encontrado a una potranca rápida. Chicharito fue segundo, mientras que Blufly sorprendió con su tercer puesto.
La segunda victoria de Martínez llegó con Golfo Pérsico en el Premio Energía y Construcciones, la segunda parte del hándicap dividido sobre 1.400 metros. El pupilo de Óscar Anaya protagonizó la mayor sorpresa de la mañana -no se había colocado en sus últimas cinco actuaciones-, propiciando que el trío se pagara a casi mil euros. Usaquen acabó segundo, y Deseado, que siempre araña algo de dinero en Dos Hermanas, fue tercero.
El hat-trick lo cerró con Sol Dyhim en el Premio Sevilla Turf, la primera parte del hándicap dividido, y no sin polémica, ya que su triunfo no se produjo hasta que los comisarios de carrera analizaron el vídeo de la recta de meta y concluyeron que el ejemplar que prepara Bárbara Valentí había sido decisivamente molestado por Juan Daniel, que cruzó el poste de meta en primera posición y que, sin embargo, fue relegado hasta la segunda posición. Syrillus completó el trío de una carrera accidentada en la que se esperaba más de Rubens, El Africano y Felipe El Hermoso.
El otro nombre propio de la jornada fue Achtung, quien cumplió los pronósticos que lo situaban como el rival a batir en el maratón de la temporada, el Premio Loterías y Apuestas del Estado (2.800 metros). Con la monta de Marino Gomes, el fondista de la cuadra Enalto no decepcionó y se llevó sin apuros el triunfo por delante de la que partía como su gran rival sobre el papel, Azafata, yegua que, merced a su segundo puesto, le dio la gemela al preparador Jesús López, que entrena a ambos purasangre. El indestructible Blackberry Boy, a sus diez años, con 58 carreras ya en su cuerpo y con casi 150.000 euros sumados en premios, fue tercero.
La jornada se completó con el Premio Radio Marca, una milla para amazonas y gentlemen en la que Lince se impuso a Angel Melody. Finley Connolly, montado por el gentleman sevillano Álvaro Soto, dio su valor y acabó tercero.
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