Análisis del paro registrado y la afiliación Freno brusco de la caída del paro anual tras un desastroso enero en Andalucía

Oficina del SAE Oficina del SAE

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Preocupantes datos de paro y en menor medida de empleo para Andalucía en el arranque de 2019. La región contabiliza 28.156 parados inscritos en el Servicio Andaluz de Empleo en enero, hasta 806.090, la mayor subida del paro en un mes de enero desde 2012 y la mayor en cualquier mes desde octubre de ese mismo año.

El paro ya sube entre los hombres en tasa anual

Este fuerte incremento provoca, además, que la reducción del paro interanual (entre enero de 2019 y enero de 2020), siendo todavía reducción, se desplome. Pasa de 27.731 desempleados menos en enero de 2018 a sólo 2.673 menos en el plazo de un año un año después. Se eleva el paro en tres provincias, Jaén, Córdoba y Huelva. Entre los hombres ya sube el paro, en 2.082 personas, y ya un sector, la agricultura, en el que se eleva en 5.935 en un año. La bajada en servicios, por otro lado, se desacelera a marchas forzadas. Tras apuntarse al paro 26.037 personas en enero en la actividad terciaria, la evolución anual no deja dudas: de 35.000 desempleados menos en un año en enero de 2017 se pasa a 20.000 en 2018, 10.000 en 2019 y apenas 3.600 en 2020.

Los servicios destruyen mucho más empleo que la agricultura en enero

Por lo que respecta a la afiliación a la Seguridad Social, la destrucción de empleo es evidente: hay 40.148 afiliados menos en enero, con lo que la cifra total se sitúa en 3.135.224, ya lejos del récord que se alcanzó en junio de 2019. Hay que remontarse a 2015 para encontrar un enero peor, pero en ese año la campaña olivarera fue muy corta y se destruyeron 26.194 puestos de trabajo agrarios. Ahora son –con una campaña también corta, pero no tanto– 4.919 menos, por lo que hay que mirar a otra parte para encontrar dónde están esos 40.000 empleos perdidos.

Esa otra parte es el régimen general (que agrupa a casi todos los asalariados y excluye a los autónomos), con 32.608 afiliados menos. Hay que remontarse a 2012, cuando hubo 35.000 menos, para encontrar una cifra peor. Por ramas de actividad, y tras la campaña de Navidad, la hostelería se deja 10.100 puestos de trabajo (asalariados y autónomos) y el comercio 8.500, a los que hay que sumar los casi 5.000 agrarios y un reguero de pequeñas caídas en muchos sectores, con excepción de sanidad y servicios sociales, única rama en la que se crea empleo.

En la evolución anual, la crisis del empleo agrario es evidente

En tasa interanual, que nos muestra la fotografía de todo un año y no sólo de enero, la situación es diferente. Andalucía aún crea 47.686 empleos, lo que contrasta con la muy escasa caída del paro. Eso es así, entre otras cosas, porque aunque se siguen generando puestos de trabajo la demanda –por el incremento de población activa, la incorporación de jóvenes al mercado, etcétera– es mayor. En cualquier caso, esos 47.686 nuevos afiliados son la mitad que el año pasado y van bajando. Y en esto el sector agrario –en medio de la polémica por las movlizaciones y el alza del salario mínimo– sí es responsable: destruye 37.353 puestos en un año, frente a los 74.523 que se crean en el régimen general (muy lejos de los 100.000 que se superaban en agosto, en todo caso) y los 12.293 nuevos autónomos.

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