Rafael Rodrigo Moreno, Pte. del CSIC

"Me parece 'naïf' pensar que estamos solos en el universo"

  • Este licenciado en Matemáticas y doctor en Física dirigió de 1990 a 2004 el Instituto Astrofísico de Andalucía. Es un coleccionista de eclipses.

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-¿A la astronomía se llega por lo que no se ve?

-Es uno de los factores que despierta tu interés.

-¿De dónde vendrá lo de precios astronómicos?

-Por inalcanzables. Pero al día de hoy la astronomía es más alcanzable de lo que se piensa. Menos astronómica. La analogía se funda en que hablamos de millones de kilómetros, lo más parecido a lo que entendemos por infinito.

-¿Cuántos eclipses?

-He visto muchos, valga la paradoja. Algunos maravillosos, comentados, en el Jardín Botánico.

-¿Sobornó a las estrellas para que Clinton quedara fascinado en su visita a Granada?

-A lo mejor fue el propio Clinton. La visión de Granada desde el mirador de San Nicolás es tan fabulosa que uno no tiene que hacer nada más. Suele ocurrir cuando estás en otro sitio. Se tiende a no hacerle mucho caso a las cosas de la tierra, lo que es un problema.

-¿Hay estrellas en el infierno?

-Habría que establecer primero si hay infierno. A una parte del universo sin estrellas se le podría llamar infierno. A las grandes ciudades, la gran polución lumínica las ha dejado prácticamente sin estrellas.

-¿Hay que ir al campo a verlas?

-O subirse a una montaña. Me gusta recordar que la Declaración de los Derechos de la Unesco reconoce el derecho a un cielo oscuro, a una visión del inmenso universo desde la tierra. Para una resituación del ser humano.

-Dice Sábato que en el arte, a diferencia de la ciencia, no hay progreso...

-Sí que lo hay. Lo que ocurre en la ciencia es que se trata de un progreso continuado. La ciencia no es una verdad absoluta, convive con la controversia y con una serie de avances aceptados por la comunidad científica.

-¿La gente le hace más caso a lo que diga el CIS que el CSIC?

-Eso ha cambiado. Están más pendientes de los resultados de la ciencia. No sólo los aprecia la gente, incluso los demanda. El CIS hace otro tipo de radiografías.

-¿Los políticos ven las estrellas cuando pierden las elecciones?

-Las deberían ver como todo el mundo. Para darse cuenta de que somos una parte muy pequeña en el sistema solar y planetario.

-¿Qué son los cuerpos menores?

-Elementos que no llegan a la categoría de planetas y no tienen satélites. Asteroides próximos a la tierra, asteroides más alejados en el circuito de Kuiper o cometas.

-El Granada está en la Liga de la Estrellas. ¿Le gusta que la gente frivolice con esas analogías?

-En este caso me encanta. El ascenso me devuelve a mi infancia, a los cromos de aquellos jugadores. No me molesta que se hable así, la gente sabe a qué se refiere cuando habla de años luz. El lenguaje científico está en  la calle.

-El astronauta López-Alegría ha dicho que hoy no es prioritario volver a la Luna...

-Tiene razón. Las expediciones a la Luna formaban parte de una carrera entre dos naciones que estaban en lucha permanente. Afortunadamente, era una lucha científica, tecnológica. Hoy no existe un interés astronómico por viajar a la Luna o a Marte. El problema no es sólo ir, hay que volver. Es un viaje largo, costoso, que no se debe hacer sin una previa información robótica.

-¿Hay algún rey Sol?

-El sol sigue siendo la referencia. Ser rey sol es ser el centro del mundo, aunque se puede ser en un espacio muy reducido.

-¿Ha perdido cielo al cambiar Granada por Madrid?

-Es otro tipo de cielo, pero al menos desde el edificio central procuramos no iluminar hacia arriba ni contaminar el cielo. No tiene sentido que más del cincuenta por ciento de la iluminación de las ciudades sea hacia arriba, cuando que yo sepa los seres humanos no estamos capacitados para volar.

-Dirigió el Instituto Astrofísico de Andalucía de 1990 a 2004. De Felipe a Zapatero pasando por Aznar. ¿Quién apostó más por la ciencia?

-El primero y el tercero. Felipe González con la Ley de la Ciencia de 1986 y Zapatero en su primera legislatura. En la segunda llegaron los recortes.

-¿Deberían existir los marcianos para dejar de escuchar algunas tonterías?

-Me han preguntado por la vida extraterrestre. Somos una pequeña galaxia entre miles, me parece un poco naïf pensar que estamos solos en el sistema planetario. Otra cosa es identificarlos, que nos identifiquen y que se produzca el encuentro. En algún momento de la historia de la humanidad se producirá. Será bueno, será una catarsis.

-¿El científico sigue en su torre de marfil?

-Eso ya es un tópico, una herencia de una época en la que España no era un país de ciencia. La concepción del científico ha cambiado.

-Son humanos y algunos hasta están en el paro...

-Los hay. Estamos en una época difícil contando con la mejor generación de científicos jóvenes. Tenemos que hacer un esfuerzo adicional para que se queden. La ciencia tiene la ventaja de que no tiene fronteras. Se trata de que trabajen en las mejores condiciones y con los mejores, y que eso puedan hacerlo aquí.

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