Salobreña: el revés de la ola popular
Las encuestas pronostican que el PSOE arrebatará la alcaldía al PP, lo que contradice la tendencia en la provincia de Granada
Si esto fuera una historieta de Astérix, podría comenzar de la manera acostumbrada, que para el caso adaptaremos a las circunstancias: "Toda España está ocupada por el Partido Popular. ¿Toda? No, una pequeña aldea socialista resiste al invasor, y la vida no es fácil para los populares que asedian Salobreña".
Pero tan curioso como lo anterior, o incluso más, es enterarse de que en Salobreña los socialistas no es que resistan el empuje generalizado del rival, sino que, de acuerdo con las encuestas, van a quitarle esa plaza. Una paradoja de libro, vamos.
El último Granabarómetro, la encuesta realizada por el Centro de Análisis y Documentación Política de Andalucía (Cadpea), era claro al respecto: el PP arrebataría varias alcaldías al PSOE en las próximas elecciones en municipios como Ogíjares, Huéscar, Huétor Vega o Santa Fe. Sin embargo, también avisaba de que en Salobreña los socialistas devolverían el golpe y lograrían el 27,3% de los votos, por el 11,8% de sus principales adversarios.
El PP, que en este mandato necesitó del apoyo del Partido Socialista Independiente de Salobreña -una escisión del PSOE, lo cual no deja de ser otra paradoja-, se habría desgastado de forma extraordinaria durante los cuatro últimos años. El propio alcalde, Jesús Avelino Menéndez, lo reconoce abiertamente y le echa la culpa a la crisis. "Salobreña vivió hasta hace cuatro o cinco años una época muy boyante pero ha sido duramente golpeada por la crisis. Ahora hay gente que viene al Ayuntamiento pidiendo no ya un empleo, sino comida", explica el regidor, que dadas las circunstancias no se extraña de que las encuestas pronostiquen un vuelco. "Los ciudadanos suelen hacer pagar el pato al gobierno local y al alcalde, porque somos los que más cerca estamos", razona.
El pato lo está pagando él, que de hecho en el mencionado sondeo del Cadpea resultaba ser el alcalde peor valorado de la provincia de Granada, con una nota de un 2,8, pero probablemente también su sucesor, Rubén Rodríguez. Porque Menéndez no repite como candidato.
Dos son las teorías que circulan al respecto: una apunta a que su partido no quiso contar con él por haber adoptado decisiones controvertidas durante su mandato, especialmente por proponer el incremento del IBI para las segundas residencias, precisamente en una ciudad en la que abundan las casas ocupadas únicamente durante los meses de verano, sobre todo por personas que bajan desde la capital para pasar sus vacaciones.
Él dice que no es así, que lo del IBI es una medida de la que no se arrepiente "porque en una ciudad que cada vez demanda más servicios y que tiene menos ingresos del Estado, algo hay que hacer", pero que no provocó su defenestración, que se va él por voluntad propia, influido por esa asfixia económica, por problemas de salud que le han perseguido durante el último año y porque su familia ya no aguanta más su ritmo de vida. Y confía en que Rubén Rodríguez mantenga las siglas del partido en la Alcaldía. "Está muy cualificado y tiene las mismas ganas que yo cuando llegué hace diez años", concluye.
Gonzalo Fernández Pulido, candidato de los socialistas, también ve a su rival como una persona válida y valora que el PP haya apostado por una "regeneración política" que le parece imprescindible "porque la gente ya está cansada de ver siempre las mismas caras y los mismos nombres".
Pero ahí acaban los elogios. Sostiene que el sentir generalizado en los ciudadanos es de "hastío" por diez años de gobierno del PP, al que ve "cansado y sin proyecto". "La gente demanda un cambio y a la hora de votar no va a tener en cuenta la situación en el país porque ve que la raíz de sus problemas está en la parálisis de gobierno que hay en Salobreña, una situación que tiene responsables con nombres y apellidos", continúa.
El primero de esos nombres sería el del actual alcalde. El segundo, el de su socio de gobierno, Manuel Pérez Cobos. "Si no tenemos mayoría para gobernar, el último partido al que acudiría para llegar a un acuerdo sería el PSI, porque traicionó al PSOE y porque, manteniendo las siglas socialistas, se echó en los brazos del PP y engañó a los vecinos. No los puedo considerar socialistas", acaba el alcaldable del PSOE.
También te puede interesar
Lo último