Dispositivo de seguridad de la Feria de Sevilla La Feria de los tres mil policías

  • La fiesta que hoy comienza es una de las más vigiladas de la historia, producto del elevado nivel de alerta antiterrorista que existe

  • Se utilizarán drones para vigilar el recinto desde el aire 

Patrulla antiterrorista de la Policía Nacional, en la portada de Feria de 2018. Patrulla antiterrorista de la Policía Nacional, en la portada de Feria de 2018.

Patrulla antiterrorista de la Policía Nacional, en la portada de Feria de 2018. / Juan Carlos Muñoz

Como la de los últimos años, la Feria de Abril de 2019 será una fiesta muy vigilada, en la que se desplegarán aproximadamente tres mil agentes de las Fuerzas de Seguridad, entre policías nacionales, locales y guardias civiles. El dispositivo de seguridad no sólo estará activo en el real, sino también en el control de los accesos al mismo y a la ciudad. Este blindaje responde al nivel 4 de alerta antiterrorista que mantiene el Gobierno desde hace unos años. Las detenciones de dos jóvenes por su presunta relación con el yihadismo ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de mantener un fuerte despliegue de seguridad en torno a la fiesta.

Esto conllevará que se repitan los controles antiterroristas, que ya el año pasado se pusieron en marcha en la zona de la portada, con agentes con escudo balístico, armas largas y equipos de transmisiones. Son el mismo tipo de patrullas que la Policía Nacional ha montado durante la Semana Santa, sobre todo en las grandes avenidas al paso de las cofradías de barrio, con el objetivo de neutralizar cualquier posible acción de un vehículo.

Pero el plan de seguridad de la Feria también requiere otro tipo de medidas, encaminadas a combatir una delincuencia mucho más tradicional y frecuente, que Sevilla padece a diario y también en la Feria, que no es más que una extensión de la ciudad. Carteristas, timadores, estafadores, tironeros, sirleros y pequeños traficantes de droga se darán cita, un año más, en el real y sus inmediaciones. Contra ellos es difícil luchar, por lo que se recomienda vigilar siempre las carteras y bolsos y no dejar nunca las pertenencias abandonadas y a la vista de cualquier persona que pueda tener acceso a ellas.

Una agente de la Unidad de Caballería, en el real. Una agente de la Unidad de Caballería, en el real.

Una agente de la Unidad de Caballería, en el real. / Juan Carlos Vázquez

Y luego están las pelas, que en la Feria suelen ser frecuentes a partir de una determinada hora, cuando el alcohol empieza a hacer efecto entre los feriantes que no han optado por una retirada a tiempo. Para impedir que se conviertan en reyertas multitudinarias se desplegará la Unidad de Intervención Policial (UIP), los antidisturbios. Algunos de los agentes de esta unidad ya han sufrido en sus carnes la violencia de algún joven pasado de copas. En la Feria de 2017, un chico que participaba en una pelea lanzó una lata a un policía que intentaba disolver la gresca y le fracturó la nariz.

La unidad de Caballería será la encargada de patrullar las calles del real para garantizar el orden, sobre todo durante el día. Por la tarde habrá patrullas a caballo también en las inmediaciones de la Maestranza. En total serán 20 policías a caballo los que hagan esta labor. Durante la tarde y la noche, habrá una presencia continuada de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) en la Calle del Infierno, donde históricamente se han generado más altercados.

El grupo de Motos vigilará de forma permanente las áreas de aparcamientos y el barrio de Los Remedios, mientras que agentes de paisano y uniforme vigilarán las aglomeraciones y las calles con intensa afluencia de personas. Todo este dispositivo se completa con el uso de las nuevas tecnologías aplicadas a la seguridad. Habrá radares móviles en las vías de acceso a la ciudad y también en las inmediaciones del recinto, y drones que sobrevuelen el real. Los helicópteros de la Policía y la Guardia Civil patrullarán desde el aire y también habrá vehículos camuflados.

Para que no ocurra lo mismo que pasó en Semana Santa, que la ciudad se quedó sin policías fuera del centro, la Subdelegación del Gobierno en Sevilla asegura que se ha hecho una "efectiva distribución de los efectivos, con criterios de racionalidad y eficacia, para que se favorezca el mantenimiento del orden público y la seguridad ciudadana, tanto en el recinto ferial como en los distintos barrios de Sevilla". Para este cometido, las comisarías de distrito proseguirán con su actividad habitual y funcionará con normalidad durante toda la semana. Según la Subdelegación del Gobierno, habrá entre 223 y 828 policías por día, dependiendo de las necesidades del servicio.

El plan prevé sacar a la calle 1.508 policías nacionales de las siguientes unidades: la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, la UIP, Caballería, la Unidad de Prevención yReacción (UPR), Atención al Ciudadano, el sector Móvil, el servicio de Requisas, la Unidad Territorial de Seguridad Privada, la Brigada Provincial de Información, la de Extranjería y Fronteras, el Grupo Operativo de Apoyo y las comisarías de los distritos Triana, Centro y Sur.

Por parte de la Guardia Civil habrá 466 agentes, con guardias de la Comandancia de Sevilla y de cuerpos específicos como el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), la Unidad Especial de Seguridad Ciudadana (Usecic), el Grupo de Información de la Comandancia (GIC), el Subsector de Tráfico y los equipos de Atestados. Cada uno de estos grupos tiene su propia función. El Seprona, por ejemplo, controlará el transporte de alimentos perecederos, fundamentalmente carne y pescado, e inspeccionará en origen establecimientos de fabricación y elaboración en distintos puntos de la provincia. Junto a los agentes de la Policía Local, harán controles sobre el transporte de productos alimenticios.

Tanto en el recinto ferial como en las inmediaciones del mismo, los agentes de la Guardia Civil y de la Patrulla Fiscal y de Fronteras inspeccionarán la venta de tabaco para detectar infracciones a la ley y cigarrillos de contrabando. Durante la semana de feria se harán inspecciones específicas para poder detectar el posible almacenamiento irregular de tabaco en locales del entorno de la Feria, mientras que en el interior del recinto ferial se supervisarán casetas y puntos de venta autorizados.

Se ha diseñado un plan para controlar las estaciones de transporte público y los hoteles. Aunque el Metro de Sevilla cuente con un servicio de vigilancia permanente en el que participa el sector Móvil de la Policía Nacional, se reforzará la vigilancia de las estaciones y los horarios en los que se prevé una mayor afluencia de usuarios. También habrá un refuerzo de la vigilancia sobre las vías del AVE y en la línea del Cercanías, así como en el aeropuerto de San Pablo.

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