Julio e Isabel, un amor que hizo historia
El matrimonio formado por el cantante más deseado de los 70 y la bella filipina duró nueve años en los que no dejaron de protagonizar las portadas de las revistas del corazón
"Soy un truhán soy un señor y casi fiel en el amor". Ya lo decía él en una de sus canciones más famosas y así lo ha confirmado Isabel Preysler en la entrevista que ha concedido a Vanity Fair. "Julio no era fiel pero me adoraba", ha asegurado la ex mujer del cantante. Unas declaraciones con las que ha hecho echar la vista atrás para recordar a uno de los matrimonios que hizo historia a nivel internacional. Su historia de amor empezó como un cuento de hadas. A comienzos de los 70 un guapo ex futbolista del Real Madrid que empezaba a despuntar en el mundo de la música a nivel internacional conoció en una fiesta a una hermosa y jovencísima filipina hasta entonces desconocida. Desde esa noche Julio Iglesias e Isabel Preysler vivieron un romance que culminó en boda un año más tarde. Una boda que no fue tan feliz como parecía. Como acaba de confesar la actual mujer de Miguel Boyer el día del enlace ya estaba embarazada de su primera hija y fue por eso por lo que decidieron contraer matrimonio. De ahí que el que tenía que ser el día más feliz de sus vidas las lágrimas no dejasen de salir de sus ojos. En 1971 llegó Chábeli, primogénita de uno de los mejores artistas españoles de todos los tiempos. Dos años más tarde llegó Julio José y en 1975 se convirtieron en familia numerosa con el nacimiento de Enrique. Por aquel entonces el gentleman y su familia empezaban a protagonizar las portadas de las revistas del corazón. Siempre se mostraban felices, como una familia unida. Su matrimonio cambió la historia del papel couché. Hasta las publicaciones internacionales entraban en casa del artista para fotografiarlo junto a su mujer e hijos. Se convirtieron así en uno de los primeros matrimonios españoles que despuntaron a nivel mundial. Pero detrás de esa imagen había otra realidad. El cantante se pasaba los días viajando por todo el mundo con su música. Mientras su mujer se quedaba en casa con los niños. En esa época Isabel empezó a conocer la noche madrileña y junto a amigas como Carmen Martínez Bordiú se desmelenaba mientras Julio estaba fuera. En 1978 tomaron la decisión de divorciarse. En muchas ocasiones los allegados a la pareja han asegurado que el hijo del doctor Iglesias Puga se arrepintió de separarse de Isabel y que hoy en día sigue pensando que fue la mujer de su vida. En algunas de sus canciones más conocidas parece enviar un mensaje a su primera mujer. "De tanto ocultar la verdad con mentiras me engañé sin saber que era yo quien perdía", recitaba en Me olvidé de vivir, o "Fuiste mía, solo mía, mía, mía, cuando temblaban tus manos tan sólo si las rozaba", cantaba en Lo mejor de tu vida. La relación entre ellos se enfrió. Ni siquiera por sus hijos fueron capaces de mantener una amistad.
Tras poner fin a su matrimonio con Isabel el madrileño disfrutó de lo lindo de su fama de latin lover. Reconoció hace unos años que había mantenido relaciones con más de 3.000 mujeres. Su nuevo estilo de vida lejos de su esposa le hizo perder el contacto con sus hijos, estar cada vez menos en España y más en América. Pese a que al principio le costó, el cantante se acostumbró a su nueva vida.
Tras varios años solo, o mejor dicho sin una relación estable, a mediados de la década de los 90 volvió a encontrar el amor. En esta ocasión la afortunada fue su actual mujer, Miranda Rijnburger. Junto a ella ha construido un hogar y una familia formada por cinco hijos: Miguel, de 17 años, Rodrigo de 15, las gemelas Victoria y Cristina de 13 y el pequeño Rodrigo de 7. La familia vive en Punta Cana, pero siempre que pueden regresan a la tierra de Julio, De hecho se compraron una casa en Marbella donde celebraron su enlace en agosto de 2010. Tras la ceremonia el cantante confesó que tenía su vida familiar "consolidada para siempre" al lado de Miranda y que no tiene mayor interés que ser feliz junto a ellos. Los comentarios sobre que estas declaraciones las hacía porque había aprendido del error que cometió con Isabel no tardaron en salir a la luz. Ahora tanto Julio Iglesias como Isabel Preysler tienen sus vidas más que hechas, él junto a Miranda y ella junto a Miguel Boyer. El tiempo, que cada uno haya conseguido formar su familia y que sus hijos ya sean mayores ha hecho que la relación del que ha sido el matrimonio español más mediático se suavice. En 2012, cuando su hijo Julio José se casó con Charisse, sus padres no dudaron en posar a su lado, una imagen que no se repetía desde que pusiesen fin a su romance. Desde entonces las palabras que se han dedicado siempre han sido desde el respeto y la admiración e incluso desde la nostalgia de lo que pudo haber sido y no fue.
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