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La puesta de largo de Tana Rivera

  • La hija de Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera celebra una fiesta mañana en la finca sevillana La Pizana con unos 320 amigos, entre ellos su ya novio oficial, el jugador de pádel Curro Soriano

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Cayetana Rivera Martínez de Irujo celebrará mañana por la noche una fiesta de puesta de largo casi un año después de alcanzar la mayoría de edad. El próximo 16 de octubre cumplirá 19 años, y el motivo de que no festejara los 18 es que el pasado verano se encontraba estudiando para volver a presentarse a la Selectividad tras suspenderla por primera vez. Ahora, tras un segundo traspiés en esta prueba y un agitado verano con susto incluido debido a un grave percance mientras trabajaba como voluntaria en África, la hija de la duquesa de Montoro y del torero Francisco Rivera ha invitado a alrededor de 320 jóvenes, entre amigos de Madrid, Sevilla y Marbella, aparte de los adultos, a cenar en la finca familiar La Pizana para celebrar que ya es toda una mujer. Entre los asistentes, el ya novio oficial de la protagonista de la noche, el jugador de pádel Curro Soriano, y los padres con sus respectivas parejas, Lourdes Montes y Narcís Rebollo.La madre de la chica, Eugenia Martínez de Irujo, es la que corre con todos los gastos de la fiesta, supervisando hasta el último detalle como si se tratara de una auténtica boda. El escenario del evento no puede ser más acorde teniendo en cuenta que Tana –como se la conoce familiarmente– era la nieta que más trato tenía con la recordada y entrañable duquesa de Alba. La Pizana es la casa situada en la localidad sevillana de Gerena que Cayetana de Alba regaló en su día a su hija Eugenia. Habrá flores, catering, autobuses, hoteles para que se alojen todos los invitados. El flamenco, una de las aficiones favoritas de su abuela, estará también muy presente pues la homenajeada es gran aficionada. Incluso ha habido prueba de menú, como en las bodas. Algunos invitados tienen previsto llegar a Sevilla hoy mismo y alargar el fin de semana hasta el domingo, pues el sábado por la noche volverán a reunirse los más íntimos. El estilismo lo marcan las invitaciones, enviadas antes del verano. Las chicas de largo, y ellos de esmoquin. El estilismo de Tana está envuelto en igual secretismo que si fuera un vestido de novia, aunque es muy posible que lo firme Roberto Diz. El modisto sevillano ya vistió a la joven en la boda de su padre con Lourdes con un vestido rojo con un hombro al descubierto que acaparó numerosos halagos.

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