"En casa no es obligatorio vestir de Custo"
Han pasado 30 años desde que Custo Dalmau -y su hermano, David-, cruzaron el charco con dirección a EEUU sin saber que allí dos españoles serían los que alcanzarían el sueño americano convirtiendo sus camisetas en las más aclamadas por las estrellas de Hollywood. Desde entonces, mucho trabajo y mucha pasión hacia un sector que lo ha convertido en uno de nuestros diseñadores más internacionales, con puntos de venta en todo el mundo amparados por un estilo inconfundible caracterizado por las mezclas y los colores.
-No es frecuente que un personaje de su perfil acuda, mano a mano con los clientes, a un evento como esta venta en Sevilla…
-Bueno, es algo que me hace mucha ilusión. Hemos elegido lugares que tengan un interés especial, como el Museo de Carruajes, y la idea es acercarnos al consumidor. Nos gusta innovar en el producto y en cómo te acercas a la gente. Es una exhibición de las mejores piezas de Custo con las más comerciales.
-Deportista y motociclista antes que creador… ¿Vive siempre en el filo?
-Empecé a competir en gimnasia artística y fue dos veces campeón de España pero es un capítulo cerrado. También me gustaba correr en moto y tuve la suerte de ser patrocinado para dar la vuelta al mundo. Fue una gran universidad, durante casi dos años, y el detonante para lo que hago ahora.
-¿De ahí nace un universo tan particular como el suyo?
-Es difícil saber las fuentes de las que bebes aunque es seguro que, ese viaje con 23 años, me marcó. Mido la evolución del mundo, tecnológicamente, desde entonces porque no había ni móviles ni nada de lo de hoy día.
-Se adelantó a los tiempos apostando por el color…
-Es que la realidad es en color y nuestro ADN. Siempre nos ha sorprendido por qué ha estado desterrado y proscrito de la moda. Con el frío no querían saber nada de él pero ahora vendemos en invierno casi más color que en verano.
-¿Le gusta vestir más al hombre o a la mujer?
-A la mujer. No tiene límites y es lo que nos gusta. Arriesgar. Para el hombre vas con el freno en la mano y eso es más desaconsejable.
-¿Su moda tiene ideología?
-"Vive la vida y déjala vivir". Nuestro consumidor es una persona que entiende la moda de una forma seria pero con dosis de humor y de ironía y un espíritu joven. No tratamos de mandar mensajes políticamente influyentes sino, en todo caso, señales espirituales.
-¿Qué le parecen los trajes de flamenca? ¿Le inspiran?
-Bueno, los volantes son un recurso de la casa. Encajan mucho en la filosofía de nuestro proyecto: color, sensualidad, mezcla de materiales, grafismo… Son muy Custo.
-¿Cuál es la clave para no quedarse obsoleto?
-Trabajo y entusiasmo. No tenemos el don de la genialidad. Hay que sudar mucho para crear el lenguaje de Custo.
-Tiene cinco hijos… ¿Visten de Custo?
-Verás, en casa hay ropa de Custo pero no es obligatorio. Hemos comenzado con la ropa infantil hace dos años. El pequeño tiene un año y, la mayor, 20. De vez en cuando los veo con algo mío pero no siempre.
-¿Ejerce de papá?
-Sí. Y mucho. Me desplazo bastante pero, mi privacidad, está consagrada a ellos.
-Por cierto, ¿qué tiene en común con Johan Cruyff?
-No sé… Vivimos en Barcelona, nos encanta el fútbol… Y la selección catalana nos ha pedido hacer sus camisetas. En seis meses estarán listas para planteárselas.
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