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Otra batalla judicial ganada por los duques de Sussex

  • La justicia estadounidense da la razón al príncipe Enrique y Meghan Markle acerca de las fotos de su hijo, Archie, tomadas cuando vivían en

Meghan y Enrique, bajo la lluvia, en un acto oficial antes de su marcha de Londres. Meghan y Enrique, bajo la lluvia, en un acto oficial antes de su marcha de Londres.

Meghan y Enrique, bajo la lluvia, en un acto oficial antes de su marcha de Londres. / Efe

Últimamente casi todas las noticias de los duques de Sussex son negativas; no es ya solo el libro que ha revelado la enemistad entre el príncipe Enrique y su hermano Guillermo, sino el rifirrafe que han tenido con Donald Trump e incluso que el obispo que les casó aseguró escuchar voces de esclavos. Y eso por no entrar en temas de juicios. Pero precisamente la batalla legal que mantienen en Estados Unidos es la que les acaba de darles una alegría, puesto que Meghan Markle y Enrique han ganado la demanda que interpusieron el pasado julio por las fotografías robadas de su hijo, el pequeño Archie, mientras jugaba en el jardín de la mansión en la que vivían y que fueron publicadas sin su consentimiento.

Mansión de Malibú donde se tomaron las fotos ilegales de Archie. Mansión de Malibú donde se tomaron las fotos ilegales de Archie.

Mansión de Malibú donde se tomaron las fotos ilegales de Archie.

Con todo, era el proceso judicial en el que tenían el viento más a favor, puesto que estaba ganado casi antes de empezar: se trataba de imágenes tomadas de forma ilegal, en una propiedad privada y con el bebé en compañía de su abuela materna, Doria Ragland, no de sus padres.

Había aún más puntos a favor de los duques de Sussex, dado que ni siquiera la propiedad era suya (se trataba de la mansión de Tyler Perry que, bajo la mediación de Oprah Winfrey, ocuparon desde marzo hasta julio) y las instantáneas fueron conseguidas con ayuda de un dron, práctica prohibida por una 'ley paparazzi' que existe en Estados Unidos y que regula los métodos y las posibilidades de los fotógrafos. 

Y para rematar la faena, no era la primera denuncia: ya habían interpuesto una contra el uso de helicópteros y drones para sobrevolar su vivienda, así como agujeros hechos en las vallas para poder fotografiar. Meghan y Enrique, para cubrirse las espaldas, habían contratado al abogado de las estrellas, Michael J. Kump, reconocido en todo Los Ángeles, y que ha tenido clientes como Michael Keaton, Sandra Bullock, Shaquille O'Neal o las hermanas Kardashian.

Otro factor que ayudó a que la victoria haya sido contundente ha sido la celeridad a la hora de actuar: Kump consiguió frenar su publicación en Estados Unidos y Reino Unido, aunque no así en Alemania. Y en un acto muy poco usual, consiguió citar a tres de las agencias más importantes de Los Ángeles para saber cuál era responsable de comercializar el reportaje.

Finalmente salió a la luz la culpable, X17, que como resolución habrán de entregar las fotografías a Meghan y Enrique, destruir toda copia en sus bases de datos y la prohibición de distribuir cualquier fotografía de ellos o de Archie tomadas con los mismos métodos o en terrenos prohibidos. También pagarán los costes del juicio y han tenido que pedir disculpas públicamente: "Pedimos perdón a los duques de Sussex y a su hijo por el dolor que hemos causado. Nos equivocamos al ofrecer estas imágenes y nos comprometemos a no repetirlo".

El príncipe Enrique y su esposa, durante una intervención televisiva en la cadena estadounidense ABC. El príncipe Enrique y su esposa, durante una intervención televisiva en la cadena estadounidense ABC.

El príncipe Enrique y su esposa, durante una intervención televisiva en la cadena estadounidense ABC. / ABC

La empresa alemana se ha salvado, por ahora, de la condena, ya que la agencia mintió al vendérselas, asegurando que estaban tomadas en suelo público. Este tema, el lugar de realización de las fotografías, es motivo de otro juicio de los duques en Canadá, ya que allí se enfrentan a la agencia Splash, que obtuvo unas instantáneas de Meghan Markle paseando por los bosques de Vancouver, un terreno al aire libre y público, con Archie en una mochila portabebés.

Otros frentes

No es el único frente abierto de Meghan y Enrique, pues basta un pequeño repaso para recordar que aún tienen mucho que perder en lo que se refiere a su situación judicial en Reino Unido, que el propio juez tildó de provisional, y que se centraba tanto el matrimonio como en los tabloides británicos a los que demandaron.

El primer round lo perdieron. La ex actriz reconvertida en productora para Netflix era obligada a pagar los costos del proceso, pero más tarde el Tribunal Supremo de Londres fallaba a su favor y, sobre todo, de sus cinco amigas anónimas, pues era su anonimato en cuestión el motivo de la disputa.

En muy resumidas cuentas, las cinco amigas de Markle hicieron unas declaraciones a la revista norteamericana People defendiéndola de los ataques de la prensa británica en enero de 2019. En ellas, criticaban abiertamente al padre de la duquesa, Thomas Markle, y la manera en la que los medios ingleses utilizaban cada palabra de Thomas como arma arrojadiza contra Meghan.

Según la empresa editorial demandada (Associated Newspaper, que contiene, por ejemplo, Daily Mail, uno de los periódicos más críticos y severos con Meghan Markle), la actriz sí estaba al corriente de lo que dirían sus amigas, mientras que ella misma lo negaba tajantemente. Esto hacía que los periódicos buscasen que  esas cinco amigas se convirtieran en testigos, porque de esta forma se podrían hacer públicos sus nombres.

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