Histórico

Un creador

LA CASA DE LOS SORDERA. Cante: Enrique Soto, Vicente Soto 'Sordera', Maloko, Lela Soto. Guitarra: Miguel Salado, Manuel Valencia, Nono Jero. Voz y guitarra: José Soto 'Sorderita'. Percusión: Manu Soto. Lugar: Espacio Santa Clara. Fecha: Viernes 30 de septiembre. Aforo: Lleno.

En el flamenco hay muchos grandes intérpretes y muy pocos verdaderos creadores. José Soto Sorderita, que nos ofreció dos pinceladas de su arte en la madrugada del sábado en Santa Clara, es uno de ellos. Él acuñó un concepto estético de tanta predicación como el Nuevo Flamenco, hace 35 años. Un concepto que salió del seno de las familias Sordera, Habichuela y Amador, entre otras. Sorderita ofreció luz y fantasía en una Bienal en la que básicamente hemos visto los mismos colores, recital tras recital, con las mismas letras y melodías repetidas una y otra vez. Las que nos ofreció Sorderita son genuinas ya que nacen de su puño y letra, aunque se basen en los estilos tradicionales. El artista se define, con acierto, como cantautor flamenco. Sus cantes son poesía fresca de contagiosa alegría. Pero de alegría consciente, que está de vuelta, que conoce los filos de los estilos más graves de lo jondo pero que va más allá, o más acá, a otras regiones, no menos profundas. Las de la alegría. Las de la libertad. Sólo con su guitarra nos ofreció alegrías y bulerías.

Vicente Soto Sordera vino muy motivado. Cantó seguiriyas densas y tensadas al máximo con su voz opaca, enjundiosa, necesaria. Me gustó sobre todo en la cabal del Loco Mateo en la que pudimos apreciar todo el colorido de su media voz. Y alegrías rebosantes de fuerza de belleza, de energía. Enrique Soto, el primogénito Sordera, subió al escenario en primer lugar. Acaba de superar una grave enfermedad de la que aún se encuentra convaleciente. En la soleá pudimos apreciar fragmentos de esa belleza radical de su timbre. También cantó por tarantos, uno de sus estilos bandera, con pujanza y verdad.

La más joven generación Sordera contó asimismo con un espacio para su lucimiento. Lela Sordera, hija de Vicente, cantó bamberas y fandangos que aportaron variedad al repertorio de la noche. Maloko hizo soleares y bulerías a su manera, con su voz velada y su forma personal de moverse por el escenario. De hecho, de los hijos artistas de Manuel Soto Sordera, el fundador de esta saga cantaora, sólo faltó en el escenario de Santa Clara el Bo, padre precisamente de Maloko, reputado palmero y bailaor de pataítas de mucho arte.

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